El arzobispo de Granada, Javier Martínez, ha dicho hoy que una mujer que aborta "mata un niño indefenso". Yo digo que hay muchos curas pederastas en España, en Irlanda, en Estados Unidos...
La diferencia entre ambas afirmaciones es que la primera es falsa y, la segunda, penalmente incuestionable.
¡Peste de arzobispos!
4 Comentarios:
Curioso razonamiento. Sin embargo, ningún obispo, ni arzobispo, ni cristiano, ni el Papa, piensan ni opinan que los curas pederastas no sean unos delincuentes, porque lo son. Sin embargo cuántos "habéis" que opináis que no es un delito acabar con la vida de un inocente. Insisto, cuanto menos, curioso, el razonamiento.
Querido anónimo: Una sociedad es civilizada, entre otras cosas, cuando en el debate público no se traspasan determinados límites. En las sociedades civilizadas y sólo en éstas, interrumpir voluntariamente un embarazo, en determinadas condiciones, es una práctica que amparan las leyes (penales, sanitarias, etc.). Leyes aprobadas por los Parlamentos, instituciones básicas de esas sociedades civilizadas, en las que impera la regla de la mayoría.
Si un sector de la sociedad en el que, al parecer, tú te inscribes, califica de "asesinato de inocentes", así como suena, una práctica permitida y hasta amparada por las leyes, está quebrantando esas leyes de la convivencia a las que antes me referí. Calificar de "asesinato de inocentes" la interrupción legal de un embarazo es una ofensa gravísima contra quienes lo realizan y contra quienes lo amparan. Y, en el caso de la mujer que, a su pesar, lo decide, calificarla de "asesina de un inocente" es además un escarnio y un ensañamiento moral inaceptable contra una persona que se encuentra en una situación personal tan difícil. Probablemente será muy cristiano, pero es inhumano.
Por eso, cuando miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica cometen esas gravísimas ofensas, carentes por completo de fundamento civil, caigo en la tentación de confrontar esa conducta legítima con esa otra inaceptable y punible que es la endémica pederastia eclesiástica.
Cuando tienen tanto por lo que callarse, ¿cómo es que se dedican a ofender en la plaza pública a la mayoría de los ciudadanos sin otro fundamento que el de una moral tan desacreditada como la suya? ¿Y, encima tenemos que callarnos?
que algunos arzobispos sean pederastas no quiere decir que lo sean todos muriago.
Por dios, anónimo. ¿Se puede desprender semejante cosa de mis palabras?
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