miércoles, 19 de agosto de 2026

DÓNDE DEBEN ESTAR LOS DEMÓCRATAS EN EL DEBATE SOBRE EL VELO ISLÁMICO



La creciente presencia en España de personas de religión musulmana nos plantea determinados desafíos que, como sociedad regida por un Estado democrático de derecho, no podemos dejar de lado.

El pasado mes de abril tuvo lugar en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados un debate, relativo a una proposición del Partido Nacionalista Vasco, en la que se propugnaba la creación de una comisión para el estudio de la posible prohibición del velo integral en la esfera pública en España.

En el video que ilustra esta entrada del blog se incluyen las intervenciones en el debate de los representantes del Partido Socialista y del Partido Popular.

Puedes contemplar descarnadamente cómo la derecha enarbola principios que la izquierda siempre ha considerado suyos, en la defensa de los derechos fundamentales, de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y de la protección de los más débiles. Formulando un discurso coherente y sólido, que cualquier persona con convicciones democráticas no puede sino aplaudir, incluso clamorosamente en algunas de sus partes, como cuando razona sobre las diferencias que existen entre los países y sociedades de raíces culturales islámica y cristina, en favor de estas últimas.

Mientras, la izquierda se pierde penosamente en una clamorosa falta de principios, abrazando un relativismo moral inaceptable y acusando a la derecha de oportunismo, por defender, precisamente, lo que han sido en el pasado banderas de la izquierda, por cierto, no siempre compartidas por la derecha.

No es que me hayan sorprendido los términos del debate. La desorientación ideológica en la que se encuentra sumida la izquierda ya no puede causar sorpresa a nadie. Pero, desde un punto de vista intelectual, he apreciado una diferencia radical, en cuanto a solidez, rigor y coherencia, entre las posiciones del PSOE y del PP, lo que no ha dejado de causarme una cierta decepción. Decepción provocada al comprobar cómo resulta imposible para un demócrata creer y apoyar a una izquierda, que se encuentra perdida en la nebulosa de un cóctel de minorías identitarias y causas netamente reaccionarias (nacionalismos xenófobos y supremacistas locales, alianza con el filoterrorismo vasco, defensa del Islam realmente existente, ecologismo y feminismo radicales y excluyentes…), con olvido de sus causas tradicionales, como son la igualdad y la defensa de las capas más desfavorecidas de la sociedad.

En este contexto, no cabe sino sentir simpatía en este debate sobre el velo islámico hacia las posiciones de una derecha que enuncia principios y políticas netamente democráticas y con vocación social mayoritaria. No quiero decir que este sea un patrón general en la conducta del Partido Popular, pero, en lo que se refiere a este asunto del velo islámico, para mí, está fuera de toda duda en qué parte tiene que estar un demócrata. 

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