domingo, 2 de junio de 2024

VOX NO ES DE FIAR


El diario ABC publica diariamente once ediciones diferentes. Más o menos el 50 por ciento de los días, todas las ediciones tienen la misma portada, aunque la otra mitad, la edición de Sevilla, que es la que suelo leer, se distingue del resto. Me suele irritar el separatismo de la edición sevillana, porque, cuando se aparta de sus gemelas, en lugar de reflejar en la portada la noticia nacional o internacional más relevante, refleja una escena taurina o futbolística local de la menor importancia. Recuerdo una vez en la que el ABC de Sevilla me dedicó su portada, por cierto, con una foto muy poco favorecedora y una amiga me dijo algo así como esto: “es muy meritorio que hayas alcanzado un lugar al que solo acceden toreros, obispos o futbolistas.”

Hoy, todas las ediciones del ABC, como, por otra parte, el resto de los medios, dedican su portada a la 15ª Copa de Europa del Real Madrid. En cambio, la edición de Sevilla refleja un asunto, aparentemente local, pero de gran trascendencia nacional. Se trata de divulgar el hecho de que, en el Ayuntamiento de Sevilla, gobernado en minoría por el PP, el PSOE apoya las propuestas del gobierno local con mucha mayor frecuencia que Vox. Incluso Podemos apoya al PP con mayor frecuencia que Vox.

Sin duda, el perfil de político serio y responsable del portavoz del PSOE y anterior alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, debe de ser una de las causas de este fenómeno. Pero tengo para mí que lo que el ABC ha querido resaltar en su portada de hoy y decirle a sus lectores es que Vox es un partido en el que un ciudadano conservador no puede confiar. Se trata de una idea que trasciende del entorno local sevillano y puede aplicarse a cualquier ámbito de la España política, local, regional o nacional.


martes, 14 de mayo de 2024

HABLAR SIN TAPUJOS

 

Las élites (políticas, periodísticas, empresariales, académicas...) españolas no se atreven a hablarles con claridad y sin tapujos a los ciudadanos. Siempre los adulan, jamás los critican ni les afean las pulsiones que les mueven o sus conductas electorales, por muy mezquinas o erráticas que sean unas y otras. Hoy, la Vicepresidenta Yolanda Díaz ha dicho que los catalanes han votado muy bien, a pesar del castigo que le han infligido a ella misma, a su facción política. ¿Acaso es pensable que un político se dirija a los ciudadanos para decirles: “han votado ustedes fatal”? Eso dijo Alfonso Guerra tras las elecciones generales de 1979 y lo pusieron verde; y hace no mucho, Vargas Llosa advirtió de que había que votar bien, señalando qué era a su juicio votar bien y le cayó ‘la del tigre’.
Recientemente, Ignacio Camacho ha publicado un par de columnas en el ABC, en las que critica sin medias tintas la deriva separatista catalana, poniendo énfasis, no en los líderes del proceso, sino en la infantería.
En la columna del 10 de mayo dice Camacho que “...el Principado es el único territorio español donde existe un respaldo mayoritario a la amnistía. Y ese dato señala, por un lado, la pérdida generalizada de la vocación constitucionalista, y por otro constituye la evidencia incuestionable de una enorme, dramática anomalía: el motín de secesión cuenta con la indulgencia de sus víctimas. Los ciudadanos a quienes el independentismo intentó despojar de su nacionalidad mediante una insurrección ilegítima están dispuestos a absolver a sus autores para que puedan repetirla. Ese estado de opinión es el retrato de una sociedad abducida.”
Por otro lado, en esta misma columna, después de describir todas las anomalías catalanas, entre ellas, que uno de sus principales líderes sea un tipo huido de la justicia que insulta constantemente a España y a los españoles, dice Camacho que “todavía habrá muchos catalanes capaces de considerar todo esto una situación razonable.”
Y, en la columna del 12 de mayo se expresaba así el insigne columnista: “las negociaciones poselectorales –con un probable bloqueo incluido– girarán en torno al procesismo porque no hay otro asunto cenital en una sociedad colapsada por la mitología del pueblo oprimido. Si el PSC gobierna, con Esquerra o en un tripartito, lo único que puede alterarse es el ritmo, pero no existe posibilidad factible de un rumbo alternativo cuando hasta buena parte de los votantes constitucionalistas piensan respaldar al sanchismo en la convicción de que la mejor solución es que el Estado se alíe con sus enemigos.”
Se trata de un paso importante de este miembro del establishment nacional, que ojalá abra brecha. Me parece esencial olvidar los paños calientes para dirigirse a los ciudadanos de Cataluña, a todos, tanto a los que se sienten españoles, como a los que no. Y contarles claramente, al menos, dos cosas.
La primera, que la mayoría de las ideas que se utilizan para defender el proyecto separatista son, o supercherías históricas, o puras y netas falsedades, como falsedad es sostener que los catalanes son un pueblo oprimido.
Hasta aquí ha llegado Ignacio Camacho, pero creo imprescindible dar un paso más y decirles también a los catalanes, a todos los catalanes, que la independencia, si algún día llegaran a obtenerla, por la debilidad, la ineptitud o el entreguismo de nuestros gobernantes, ya no es que no será un gran negocio, como muchos de ellos tan egoístamente se creen, sino que será su ruina. Probablemente será también la nuestra, pero, sobre todo y en primer lugar, la suya. Y esta ruina de Cataluña va a durar 100 años, porque ya nos encargaremos el resto de los españoles de que sea así, por la cuenta que nos trae.

lunes, 13 de mayo de 2024

QUE QUEDE EN EVIDENCIA

 



El montaje separatista catalán se apoya en innumerables instrumentos de propaganda, coacción y sumisión. Entre los más relevantes se encuentran la inmersión lingüística en la enseñanza, la desaparición del castellano en la Administración Pública, las embajadas y TV3.

El PP y VOX deberían ofrecerle al PSC y a Illa sus votos para la investidura, a cambio de determinadas medidas cuya ejecución sea fácilmente verificable, como las siguientes: implantar el bilingüismo pleno en Cataluña, el desmantelamiento de todas las embajadas y la profesionalización de TV3.

El rechazo de estos votos pondrá de manifiesto, una vez más, la verdadera índole del PSC y del PSOE.

domingo, 12 de mayo de 2024

POCAS BUENAS NOTICIAS

 

Los resultados de las elecciones catalanas ofrecen pocos datos para el optimismo. Por referirme a uno, diría que los partidos netamente separatistas han pasado de recibir el 52% de los votos, al 43%.

No obstante, el dato es tremendamente relativo. Si a ese porcentaje le añadimos los votos que han recibido el PSC y la extrema izquierda de Sumar o como demonios se llame allí esa facción, el resultado del conjunto de partidos no netamente antiseparatistas asciende al 77%. Como bien se comprende, la situación es realmente preocupante para el futuro de España.

LO QUE GANAN LOS MÉDICOS

 

A despecho de las opiniones interesadas que suelen leerse y oírse en los medios, en España, los médicos están muy bien pagados.
Hoy el Servicio Andaluz de Salud ha dado a conocer que el salario anual de los médicos de atención primaria andaluces  en 2023 fue de 98.000 euros, lo que supone un 23,25% más que en 2019.
Por las responsabilidades que tenía entonces, recuerdo perfectamente que, en 2009, el salario medio anual de los facultativos de la sanidad pública andaluza superaba los 80.000 euros. Por tanto, puedo presumir que, en 2024, el mismo salario medio (es decir, de todos los médicos, no solo los de atención primaria) no estará lejos de los 110.000 euros anuales.
En vista de ello, a los que quieran seguir sosteniendo que los médicos están deficientemente retribuidos en España habría que preguntarles: ¿con respecto a quién? Porque, ¿cuánta gente hay en España con salarios anuales de 110.000 euros?
Por si sirve de referencia, te diré que mi salario, que es el de los funcionarios de mayor nivel en la Junta de Andalucía, no llega a los 80.000 euros anuales.

miércoles, 1 de mayo de 2024

LA DERIVA NACIONALISTA DE LA IZQUIERDA EN ESPAÑA


 

Juan Francisco Martín Seco acaba de publicar este artículo (https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2024-04-30/el-rinoceronte-y-el-contagio-por-el-nacionalismo/) en el digital “The Objective”. Martín Seco es inspector de Hacienda e interventor del Estado. Entre otros cargos públicos desempeñó el de Interventor General de la Administración del Estado y Secretario de Estado de Hacienda, en gobiernos presididos por Felipe González.

Políticamente ha estado siempre en el ala izquierda del PSOE (ignoro si fue militante). De hecho, cesó como Secretario de Estado de Hacienda por discrepancias políticas con el ministro Solchaga, partidario de políticas más liberales que socialdemócratas.

La trayectoria política de Martín Seco es un paradigma de cómo han evolucionado el PSOE y la izquierda, en general, desde los tiempos de Felipe González, hasta hoy. Es un punto de referencia que nos permite comprobar que han sido el PSOE y el resto de la izquierda los que se han movido de su sitio de un modo tan excéntrico que bien podría decirse que han perdido el norte. Desde luego, han perdido la izquierda.

Quienes con toda naturalidad votaban a Felipe González y siguen pensando más o menos lo mismo que pensaban entonces, adecuándolo a los tiempos actuales, como Martín Seco, no se sienten representados hoy, ni por el PSOE, ni por toda la galaxia de la extrema-supuesta-izquierda: Podemos, Sumar y todas sus franquicias regionales. Martín Seco está colaborando con Izquierda Española, el partido recientemente creado con el fin de ocupar ese espacio, actualmente vacío, de la auténtica izquierda en España.

Juan Francisco Martín Seco explica admirablemente en este artículo la deriva por la que se han despeñado el PSOE y el resto de las izquierdas. Esta deriva ha consistido en abrazar las tesis de los nacionalismos periféricos españoles, hasta hacerlas suyas. Unas tesis que son lo más alejado que uno pueda imaginar del ideario teórico de la izquierda política. Se aprecia una clara coincidencia de estas ideas con las que expuso el profesor Félix Ovejero en su recomendable libro “La deriva reaccionaria de la izquierda” (Ed. Página Indómita, 2018). Por cierto, Ovejero es otro de los valedores intelectuales de Izquierda Española.

Apoyar el fomento de las lenguas minoritarias regionales en detrimento del castellano, lengua materna de los sectores sociales más desfavorecidos de esas regiones, más que una política de izquierdas es de extrema derecha.

Utilizar las lenguas regionales para crear un sentimiento de nación independiente actualmente inexistente y como punta de lanza de las ambiciones disgregadoras y secesionistas, más que una política de izquierdas es de extrema derecha.

Consentir el establecimiento de privilegios fiscales y de todo tipo en las regiones españolas más ricas, en detrimento de las más pobres (digan lo que digan, la suma siempre será cero), más que una política de izquierdas es de extrema derecha.

Martín Seco aporta una novedad al enfoque tradicional de la deriva de la izquierda nominal en España, que consiste en destacar que esta deriva ya no se reduce a las élites de los partidos, sino que son los electores de izquierda los que masivamente están mudando su voto desde la izquierda que podríamos llamar nacional (PSOE, Podemos, etc.), hacia los partidos de la izquierda nacionalista (permítaseme el oxímoron). Pone el ejemplo de las recientes elecciones de Galicia y el País Vasco, en las que los ciudadanos de izquierda llegan a preferir a las opciones netamente nacionalistas, como el Bloque Nacionalista Gallego o Bildu, frente a las opciones nacionales, nominalmente españolas. Como suele decirse, los electores habrán pensado que, puestos a apoyar políticas disgregadoras e insolidarias con el resto de los españoles, resulta preferible el original que una mala copia. La excepción aparente sería Cataluña. Y digo que es aparente porque, como señala Martín Seco, el PSC no deja de ser un partido nacionalista más. Que simula (y esto lo digo yo) con una hipócrita piel de cordero su piel de lobo nacionalista, para conseguir que le sigan votando personas culturalmente españolas, y aun no abducidas totalmente por el nacionalismo.

Entre las muchas derivadas que pueden extraerse del artículo de Martín Seco, a mí me resulta particularmente sugestivo el análisis de la conducta electoral de las masas trabajadoras de las regiones de mayoría separatista. La pulsión psicológica que les lleva a votar por unas opciones políticas que propugnan la ruptura de la comunidad de solidaridad en que consisten la nación y el Estado en el que han nacido y en el que actualmente viven, es decir, de España, es un enigma para mí.

Esta comunidad de solidaridad entre sus partes, que es el núcleo de la noción de Estado moderno, implica que todos los ciudadanos dentro de un Estado comparten un vínculo de solidaridad y responsabilidad mutua. Esto significa que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar el bienestar y los derechos de todos sus ciudadanos, así como de promover la igualdad de oportunidades y la justicia social, cualquiera que sea el lugar del territorio del Estado en el que vivan. Esta noción enfatiza la importancia de la cohesión social, la inclusión y la colaboración entre los miembros de la sociedad y del Estado, para construir una comunidad sólida y próspera.

Por eso me pregunto: ¿qué les lleva a todos esos lópeces y garcías, que viven en Cataluña o el País Vasco, cuyos padres o abuelos nacieron en Almendralejo, Lorca o Marchena, o incluso ellos mismos nacieron en tales lugares, a votar a partidos nacionalistas, como Bildu o ERC? La verdad es que no logro encontrar una respuesta racional; solo alcanzo a experimentar la agria sensación que me produce percatarme del grado de mezquindad que puede alcanzar la condición humana.

Por buscarle racionalidad al fenómeno, supongo que estos lópeces y garcías han mordido el engaño que les han tendido las élites nacionalistas, haciéndoles creer que la independencia de las regiones en las que viven será un gran negocio para todos ellos.

Nuestra obligación como españoles es hacerles ver que, lejos de un gran negocio, la secesión será su ruina. Y la nuestra, también, pero primera y principalmente, la suya.

domingo, 28 de abril de 2024

PARA MILEI, EL TRABAJO DEL AMA DE CASA NO ES TRABAJO

La mayoría de las ideas de Milei y de todos los mileis del mundo  no son avanzadas. A mí siempre me han parecido anticuadas. A veces, casi infantiles. Podrán ser revolucionarias en algún caso, no tengo problema en admitirlo. Pero claro, yo soy alérgico a las revoluciones, a todas las revoluciones, me da igual si conservadoras o progresistas, lo que quiera que signifiquen tales términos hoy en día.

Aquí glosa Leila Guerriero, magistralmente y con gran estilo, un aspecto de la política de Milei que comparto plenamente.

https://cadenaser.com/audio/1714282676553/

sábado, 27 de abril de 2024

SI YO QUISIERA SER INDULGENTE CON PEDRO SÁNCHEZ

 




Si yo quisiera ser indulgente con Pedro Sánchez, y reconocerle el talento que ha demostrado para prosperar y sobrevivir en la jungla política (otra cosa son los principios, de los que ha demostrado carecer), podría pensar que nos encontramos ante una jugada maestra.

Ha utilizado la supuesta ofensa a su mujer para urdir una trama que tendría los siguientes objetivos:

- Por un lado, debilitar a la oposición, desacreditándola por carecer de principios al atacar a su esposa sin fundamento.

- Por otro lado, someter a sus socios de investidura, rebajando sus pretensiones y obligándoles a prestarle un apoyo de más largo plazo, bajo la  amenaza de una disolución de las Cortes. De este modo, Sánchez presentaría una cuestión de confianza o cualquier otro instrumento político de pacto, que se verían obligados a suscribir la extrema izquierda y los separatismos vasco y catalán, so pena de ver la desaparición momentánea y quizá definitiva de la amnistía y el riesgo evidente de encontrarse tras las nuevas elecciones al PP en el Gobierno.

- Finalmente, poniendo al país entero en una situación de gran incertidumbre, Sánchez pretendería, también, protegerse. Sería como una advertencia, dirigida a los medios de comunicación, a la oposición e incluso a la Justicia, de que respetasen una suerte de inviolabilidad de su familia.

Veremos qué es lo que hace el lunes.

miércoles, 24 de abril de 2024

¡ANDA YA!

 

Este es uno de los titulares más necios que quepa imaginar, para describir la situación en la que se encuentra Pedro Sánchez. Porque, no es que El País nos tome por necios a los lectores, es que hace falta ser corto de entendederas para plasmar ese titular tan fuera de la realidad y de lo verosímil como el que preside su página web en esta hora de la tarde.

No sé si es cierto que Sánchez se esté planteando dimitir, esa gran noticia para España. No lo creo, no está en su condición. Pero, la cuestión que suscita el necio titular no es si es verosímil o no que Sanchez dimita, sino las razones que aduce el titular de El País. Ni Sánchez, ni ningún político que merezca tal nombre dimite ni piensa en dimitir porque lo ataquen sus adversarios y el que se crea tal cosa es, eso, un necio. Y el que pretenda hacérselo creer a los lectores, aunque él no lo crea, es más necio todavía.

Si Sánchez está pensando en dimitir, que, insisto, no lo creo, no es porque lo ataquen. Si está pensando en dimitir es porque sabe que las diligencias penales recién abiertas, en las que estaría implicada su esposa, tienen suficiente fundamento como para hacer insostenible su permanencia en la Presidencia del Gobierno. Y, por cierto, bien gordo debe de ser el asunto, porque si, ni la supresión del delito de sedición, ni los indultos, ni el abandono de los españoles de Cataluña, ni la amnistía han podido con él por el momento; ¿qué asunto relacionado con su esposa podría tumbarlo?

A mí me parece que esto es una tormenta en un vaso de agua. Lo que tenemos hasta ahora es una denuncia de los desacreditados de ‘manos sucias’, a los que parece haberles hecho caso un juez de instrucción que, como tantas otras veces, podría estar actuando movido por el afán de protagonismo o vaya usted a saber por qué otras turbias motivaciones.

¿Tan poca cosa va a tumbar a Pedro Sánchez? ¡Anda ya, hombre!


domingo, 14 de abril de 2024

ES MUCHO PEOR QUE UNA DESHONESTIDAD INTELECTUAL. ES UNA INFAMIA

Pedro Sánchez y algunos de sus ministros llevan años diseminando la especie de que España sería el segundo país del mundo, tras Camboya, con más fosas comunes con cadáveres sin identificar.

Se trata de una patraña cuyo peor defecto no es ni siquiera su falta de verdad, sino la infamia que supone desacreditar e insultar, a tu propio país, desde el Gobierno, gratuitamente. Porque esta vileza se comete, simplemente, como un elemento más del ataque a quienes se oponen a la discutible política de la mal llamada memoria histórica, que nos quieren imponer sin consenso a todos los españoles el PSOE y sus aliados frankestein.
Siento simpatía por los aspectos democráticos y liberales de la II República española (no todo fueron luces en aquella época), y fue trágico para España su desenlace. Pero me parece una estupidez pretender ganar una guerra que se perdió, casi cien años después y mediante un relato falseado de la realidad y de los hechos históricos. En ese contexto se inscribe la repugnante mentira de la marca mundial de fosas comunes que propalan Sánchez y sus ministros.
Por eso es muy oportuno este artículo de El Mundo de hoy.

domingo, 24 de marzo de 2024

SEPARATISMO VS. DEMOCRACIA

 


Enciendo la radio, pongo la Cadena SER y me incorporo a una conversación en la que interviene una señora cuya voz desconozco. Los otros miembros de la tertulia le hacen preguntas sobre Bélgica. Me parece entender  (he cogido la conversación empezada) que hablan de un incidente durante una fiesta en casa de un ministro belga, en el que los amigos del ministro, en estado de ebriedad, orinaron encima del coche de la policía de escolta y las fotos de la hazaña han salido en los periódicos. De ahí pasan los tertulianos a hablar de lo que, al parecer, es una tolerancia belga con el abuso del alcohol, incluso por personas principales.

Salen a relucir las regiones belgas y las posibles diferencias de conducta de los ciudadanos de cada una de ellas. Y esa idea tan repetida de que Bélgica no existe, de que las regiones belgas están unidas por una mera marca comercial y, quizá, por la Monarquía.

Mientras escucho, me vienen a la cabeza las dificultades que siempre ha puesto Bélgica a la extradición de delincuentes a España. Ayer eran los etarras, que encontraron en Bélgica el santuario que los protegía de sus crímenes horrendos cometidos en España. Y hoy son Puigdemont y sus secuaces. Ayer, como hoy, una mezcla de prejuicios que hunden sus raíces en una leyenda negra originada en las guerras de Flandes de los siglos XVI y XVII, y una indisimulada simpatía, de raíz eminentemente flamenca, hacia los separatismos vasco y catalán, como si fueran movimientos de liberación nacional del tercer mundo, nos han venido dando reiteradas bofetadas a los españoles, mediante arbitrarias decisiones de los tribunales y de las autoridades administrativas belgas, denegando la extradición de delincuentes españoles huidos al santuario belga.

En este contexto, la señora de la tertulia se refiere a las dos comunidades “democráticas” que componen Bélgica. Me llama la atención el adjetivo. A qué viene o qué aporta tildar de democráticas a esas dos comunidades que, por cierto, apenas se distinguen entre ellas, nada más que porque hablan obstinadamente dos lenguas distintas. El empecinamiento obsesivo en la diferencia y la separación de las comunidades flamenca y valona es mucho más identificativo de esas regiones y sus pobladores, que su presunto espíritu o carácter democrático. Pero no solo eso, es que el separatismo, pese al prestigio que tiene en algunas mentes, es un sentimiento o movimiento nada democrático. ¿Por qué lo empleó, entonces, la invitada?

Cuando el conductor del programa la despidió se desveló la causa de esa extraña adjetivación de las comunidades regionales belgas. Era la corresponsal del diario La Vanguardia en Bruselas y el adjetivo no era sino instinto de protección.

Esa permanente presencia de catalanes en cualquier franja horaria de la Cadena SER, casi todos ellos irritantemente equidistantes, cuando no directamente separatistas, es una de las razones, además de su descarado sanchismo, por las que se ha vuelto insoportable.

sábado, 9 de marzo de 2024

UNA JUEZ DE INSTRUCCIÓN RESPONSABLE

 


Cuando todavía los rescoldos del incendio de Valencia estaban calientes y humeantes conocí la noticia de que un juzgado de instrucción había abierto diligencias penales en averiguación de los delitos que podrían haberse perpetrado como causantes del incendio.

Enseguida compadecí al arquitecto, al aparejador, al constructor, al promotor, en fin, a todo el que hubiera tenido algo que ver con el diseño y construcción del edificio. Su tranquilidad se les había terminado, probablemente, para toda su vida. Eran las seguras víctimas de una investigación que llevarían a cabo durante varios lustros policías jueces y fiscales y que solo terminaría, más de 10 años después, con una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Afortunadamente, parece que esta vez el asunto ha caído en manos de una juez de instrucción sensata y responsable, ciertamente, una rara avis en la fauna judicial española, que ha decidido el archivo de la causa, a las pocas semanas de haberla abierto.

Con todo -la felicidad no puede ser completa- el archivo se decreta con el carácter de provisional. Hay que ver lo que le cuesta a un juez penal soltar definitivamente un asunto. Cuántas diligencias penales no estarán en España en esa situación de latencia, derivada de un archivo provisional nunca convertido en definitivo, a la espera de que un sucesor en el juzgado mentalmente perturbado, decida dar rienda suelta a sus obsesiones o desvaríos reabriendo la causa y cogiendo por sorpresa a todos los que pasaban por allí, con probabilidad, algunos de ellos ya muertos. 

sábado, 2 de marzo de 2024

LA COMISIÓN DE VENECIA Y LA AMNISTÍA

 

El Senado le solicitó a la Comisión de Venecia un informe sobre el proyecto de ley de amnistía. La llamada Comisión de Venecia, realmente denominada Comisión Europea para la Democracia a través del Derecho, es el órgano consultivo del Consejo de Europa en materia constitucional. El papel de la Comisión de Venecia es brindar asesoramiento jurídico a sus Estados miembros y, en particular, ayudar a los Estados que deseen adecuar sus estructuras jurídicas e institucionales a los estándares europeos y a la experiencia internacional en los campos de la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho.

Este organismo internacional envió una misión a España, para ilustrarse acerca del asunto sobre el que se le había solicitado informe y ayer se conoció un primer borrador del documento.

Inmediatamente, todos los medios afines al Gobierno y al PSOE empezaron a esparcir la especie de que la Comisión de Venecia respaldaba la ley de amnistía. Como se puede leer en El País de hoy, el informe preliminar de la Comisión, al parecer, considera que las amnistías deben perseguir un fin legítimo y, entre dichos fines legítimos se encontraría la persecución de la unidad nacional y la reconciliación social y política. Según El País et alii, como el preámbulo del proyecto de ley de amnistía dice perseguir dicha reconciliación, tras el golpe de Estado de los separatistas catalanes en 2017, la Comisión de Venecia estaría respaldando esta iniciativa de la mayoría Frankenstein que nos gobierna.

No conozco el texto completo del informe preliminar y, probablemente, sea aventurado emitir ningún juicio sobre el mismo, como se han apresurado a hacer el Gobierno y demás corifeos del Frankenstein. Entre otras cosas, porque, al parecer,  el proyecto de informe se somete ahora a alegaciones y, por tanto, el texto definitivo podrá diferir del que se ha conocido.

No obstante, puesto que ha sido inmediata y está siendo bien intensa la instrumentalización del borrador conocido, en favor de las tesis proamnistía, cabe cuestionar algunas de las cosas que se están diciendo y escribiendo.

Sostener que una amnistía debe perseguir un fin legítimo es una simpleza parecida a la que cometieron los constitucionales de Cádiz en 1812, al proclamar que los españoles debíamos ser justos y benéficos. Que para el logro de la unidad nacional y la reconciliación política y social resulte legítimo amnistiar a quienes cometieron graves delitos que pusieron en serio riesgo dicha unidad, así como la estabilidad y la armonía política y social de los españoles ya entra en el terreno de lo opinable.

Pero admitámoslo. Admitamos que la persecución de la unidad nacional y de la reconciliación sean fines legítimos de una amnistía. Pues bien, basta con que cualquier separatista abra la boca cualquiera de estos días para comprobar qué alejadas están de sus propósitos políticos la unidad nacional y la reconciliación. Y ello, sin contar con que la mitad del espectro político y, probablemente, bastante más de la mitad de los españoles no consideramos que una amnistía vaya a mejorar ni un ápice la unidad de la nación y la estabilidad y la armonía entre los españoles. Al contrario, pensamos que los separatistas persiguen la amnistía como un paso más en su objetivo de ruptura de la nación.

Por todo ello, resulta una paradoja, casi un sarcasmo, que la frankensteinesfera nos quiera hacer creer que ese malhadado proyecto de amnistía persigue la unidad y la reconciliación, por el mero hecho de que eso es lo que dice el texto de la ley, a pesar de la evidencia, que demuestran los hechos, de que, antes ya de su aprobación, está logrando justo lo contrario. Y si los miembros de la Comisión de Venecia no se han percatado de ello en su visita a España para la preparación del informe (que ya lo veremos, cuando se conozca el informe definitivo), es porque están ciegos y sordos. 

Aquí (https://shorturl.at/pEH78) un análisis detallado del borrador de informe de la Comisión de Venecia.