martes, 12 de marzo de 2013

El precio del nuevo libro de A. Espada


Arcadi Espada publica nuevo libro, sobre un tema que ya nos había adelantado en su blog hace unos meses y del que te hablé yo aquí.
A propósito del precio de venta de las versiones digital y analógica del libro, he enviado este comentario al blog del autor:

"Antes del mundo digital era frecuente oír las quejas de los escritores, relativas al escaso margen que les correspondía sobre el precio de venta de los libros. Apenas un 10%. Es posible encontrar escandallos en la red que detallan los elementos que explican ese porcentaje.
En estas cosas pienso cuando veo las diferencias en los precios de venta de las versiones digitales y analógicas de los libros que se editan hoy. Como el suyo, por ejemplo, Sr. Espada, cuya versión electrónica es ¡un 30%! más barata que su versión en papel, como con cierto aspaviento anuncia su distribuidor (casadellibro.com).
Le felicito muy sinceramente por su ‘estreno’, Sr. Espada. Leí con gran interés los antecedentes del asunto Sanz Briz de los que nos habló en su blog hace unos meses y, probablemente, leeré el libro. Lo que no le aseguro es que lo compre. Es evidente que los precios son libres en una sociedad de mercado y usted puede vender la versión electrónica de su libro al precio que tenga por conveniente. Lógicamente, esa libertad tiene un reverso: la libertad que tenemos los consumidores para apreciar que un precio al que pretenden vendernos un producto no es justo o apropiado, como es el caso. Como le acabo de decir, a emitir este juicio de falta de proporcionalidad me ha ayudado usted mismo, al darme la referencia del precio de la versión en papel.
Quizá considere usted que no es muy considerado por mi parte enviarle este comentario en pleno estreno. Pero en mi ánimo ha primado dar a conocer una reflexión, que considero muy relacionada con las tesis que usted defiende con énfasis y elocuencia en la plaza pública, sobre los derechos de autor.
No obstante lo anterior, comprenderé que no le haga ninguna gracia este comentario y que no permita su publicación. Es usted tan dueño de ello como de fijar el precio de venta de sus libros.
Saludos."

Savater en Sevilla

Procuraré no perdérmelo

sábado, 9 de marzo de 2013

Pobre país


En la televisión hay un debate ahora mismo acerca de las declaraciones del Ministro del Interior, hace pocos días, en las que rechazó el matrimonio gay porque "no garantiza la pervivencia de la especie".
La mitad de los participantes en el debate, la mitad supuestamente de izquierdas, le niega al Ministro el derecho a emitir esa opinión.
Un Ministro del Interior troglodita y una opinión pública con tics tan autoritarios. Pobre país.

Estímulo vs. Austeridad


El gráfico representa la evolución del PIB real del Reino Unido y el de los Estados Unidos, desde el 2007 hasta la actualidad. Se aprecian con claridad los diferentes resultados de políticas económicas opuestas: de moderado estímulo público en EE.UU. y de austeridad sin paliativos en el Reino Unido.
La política económica española se basa en los mismos principios que la británica. Las diferencias son más adjetivas, en general. La política económica del gobierno británico es elegida, la nuestra es impuesta por Alemania y la Unión Europea. Pero ellos son un país más rico y además tienen algo que nosotros no  tenemos: moneda y política monetaria propia. Pues, a pesar de ello, mira qué triste desempeño el de los ingleses. El nuestro no es triste, sino deprimente.

Zenet


Ayer cantó Zenet otra vez en Sevilla. La tercera, que yo sepa, una por cada disco. Allí estuvimos algunos de sus incondicionales, un público entregado, que acudió fiel, a pesar de que la organización   del evento por el Teatro Centro Cultural Cajasol no lo merecía en absoluto.


Como ves, la entrada, comprada por Internet, nominativa y con código de barras, pone que el concierto es a las 21:00 horas. Llegamos al teatro a las 21:05, porque había un accidente de tráfico en la Ronda. La puerta del teatro estaba cerrada y había una cola que recorría toda la calle Laraña hasta casi La Campana, para entrar al concierto. Luego pudimos comprobar que las entradas compradas en taquilla señalaban las 22:00 como hora de comienzo. Finalmente, el concierto empezó a las 21:50, por lo que quien hubiera acudido pensando en las 22:00 se perdió un par de canciones. Ni el código de barras ni el carácter nominativo de los tiques sirven para nada, porque el control consiste en el clásico pellizco al papel del portero de la entrada. Por tanto, podía haber tantas copias como uno quisiera, como la que puedes ver aquí mismo.
La Caixa no sabe lo que ha hecho engullendo los despojos de Cajasol. Esta gente es capaz de cargarse una empresa tan sólida como la Caixa.
La guinda de la inepta organización fue que había gente sentada en las escaleras de evacuación, lo que indicaría que se habrían vendido o regalado más entradas que asientos. Esta gente no aprende de las tragedias. A los organizadores de conciertos habría que advertirles cada martes y cada jueves de que su ineptitud no sólo provoca incomodidad a los espectadores, sino que en ocasiones deviene en tragedia con consecuencias penales.


El concierto estuvo bien. Bueno, como siempre. Zenet destroza la dicción de las canciones, haciéndolas ininteligibles, pero lo compensa con su soltura en el escenario, sus dotes de 'showman' y unos arreglos instrumentales mucho más brillantes que los del disco, aunque, a veces, echas de menos la versión enlatada, más comprensible o más melódica. La interacción con el público fue excelente. Ya te dije que estaba entregado; yo, no tanto. Aunque el concierto, oficialmente, era la presentación de su nuevo álbum, yo diría que casi el 50% de las canciones que interpretó fueron del primero.


La comunión con el público llegó a su punto álgido en el bis (en singular), cuando le pedimos por aclamación que cantara Soñar Contigo, que, premeditadamente, había escatimado durante el concierto. Al oír la petición del público le dijo a sus músicos: "Como no la cante me cuelgan por el escroto".
Por cierto, la media de edad de los espectadores pasaba de largo de los 30.

Como monos de feria

No tengo una opinión suficientemente fundada sobre el asunto que se enjuicia estos días en Madrid, llamado ‘Operación Puerto', en el que están acusados el médico Eufemiano Fuentes y varios directores de equipos ciclistas, por un asunto de dopaje a ciclistas y otros deportistas. A menos que tener una opinión sea tener tantas y tan profundas dudas como las que yo tengo sobre el asunto del ‘doping’ en el deporte y su persecución.
Siempre me ha parecido difícil establecer qué es ‘doping’ y qué no lo es. Tampoco creo que tenga sentido que la sociedad establezca un reproche penal a quien se dope o ayude a otro a doparse. Y para qué hablar de lo inútil que puede resultar perseguir el ‘doping’ por cualquier vía, ya que la obtención de sustancias que lo enmascaran suele correr más que los tests ‘antidoping’.
Tengo la impresión, aunque no soy un experto, de que una persona que realice sobreesfuerzos físicos constantes en un programa de entrenamiento puede poner en peligro su vida, supongo que incluso más que dopándose. Y para qué hablar de las propias competiciones. Una etapa de Los Alpes en el Tour de Francia o una maratón, supongo que son más peligrosas para la salud que las transfusiones de sangre que hace o hacía Eufemiano Fuentes.
En mi opinión, cada uno puede hacer con su cuerpo lo que le plazca, siempre que lo haga libremente. Las federaciones deportivas pueden controlar el ‘doping’, si consideran que falsea la competición, pero deben ser conscientes de las limitaciones a las que me he referido. Pero, lo que no me parece razonable es que el dispositivo punitivo del Estado se enfangue en este asunto al que nadie ha debido llamarle y del que sólo puede salir trasquilado, ocasionando otra erosión más a la Justicia.
 

 Viene todo esto a cuento de una información que han publicado algunos medios, relativa al primer día del juicio al que me refería al principio. Si son ciertas esas informaciones y cuesta creer que lo sean, pese a la evidencia de la foto, la Juez que preside este juicio, de nombre Julia Patricia Santamaría, ordenó a los procesados al final de la primera sesión, que se pusieran de pie para que pudieran ser fotografiados por los reporteros gráficos presentes en la sala. Como “monos de feria”, como acertadamente dijo sentirse tratada Yolanda Fuentes, una de los acusados. “La prensa tiene que hacer su trabajo”, dijo la juez, como única y boba justificación de tamaña falta de consideración a la dignidad de unos ciudadanos que, aun acusados, también la merecen.
Todo esto pone de manifiesto cosas que ya sabíamos. Lo primero, que caer en las fauces de la Justicia, aunque sea de testigo e incluso de eventual visitante, lo pone a uno en el riesgo bastante probable de sufrir los efectos de la soberbia, la arbitrariedad o, como mínimo, la destemplanza o la desconsideración del juez que le toque en desgracia. No te digo nada si tu papel es el de imputado, procesado o condenado. Y, lo segundo, que la voracidad de los medios de comunicación para ofrecer las imágenes de víctimas y victimarios que sacien al populacho ansioso de morbo y truculencias es, eso, insaciable.

Marihuana subrayada

La tolerancia e incluso la legalización del cannabis son alternativas a considerar. Pero sólo si se demuestra que son beneficiosas para la salud pública, y no por impulsos 'neohippies' o 'pseudoprogresistas'. Porque no debemos olvidar los efectos perjudiciales para la salud individual de su consumo, especialmente en los cuerpos jóvenes.
Todo esto lo dice con la elocuencia que acostumbra Arcadi Espada en su columna de hoy. Yo me limito a subrayarlo.
De la propuesta de Esquerra y su promotor encárgate tú, si te apetece. Yo no puedo más con este nacionalismo cargante y destructivo.

martes, 26 de febrero de 2013

No está enterrado del todo

"Pacto de Madrid". Fernando Sánchez Castillo (2003)


Lo que ves en la foto es una instalación del artista contemporáneo Fernando Sánchez Castillo, que se puede contemplar en el Museo de arte contemporáneo al aire libre de Montenmedio, en Vejer de la Frontera (Cádiz). En este enlace puedes obtener más información sobre el artista y la obra.
Yo no he visto esta instalación, pero sí el museo, cuya visita merece la pena. Además del Museo, Montenmedio ofrece otras diversiones y algún buen lugar para comer.

sábado, 23 de febrero de 2013

Rosell redunda

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¿Te acuerdas de que el Presidente de los empresarios decía el otro día que debían mandarnos a casa a los funcionarios, porque así se ahorraría en papel y teléfono? Pues hoy rectifica un poco en El País, como puedes ver.
Yo insisto en lo mío. Estoy seguro de que el sector público podría funcionar, y más eficientemente de como lo hace ahora, con una reducción del 25% de los efectivos actuales. Por eso, lo que tiene que hacer el Gobierno es congelar las plantillas y ofertar a todos los empleados públicos el pase a la reserva, con un porcentaje no inferior al 80% del sueldo actual, con la condición de que reingresarán obligatoriamente si, antes de la edad de jubilación, son requeridos por la aparición de nuevas necesidades.
¿Qué se opone a una medida como esa? La animosidad de una parte importante de la sociedad hacia los funcionarios, azuzada por gente como Juan Rosell y otros muchos, que piensan que somos un colectivo de vagos privilegiados solo pendientes del 'escaqueo'. De modo que ahora nadie se atreve a proponer una reserva activa para los funcionarios, porque piensan que se les echaría la gente encima.
Pero, los que tenemos ya algunos trienios hemos visto muchas cosas a lo largo de nuestra vida profesional. Hemos visto cómo muchos militares han pasado a la reserva con el 100% del sueldo. Hemos visto cómo miles de trabajadores del sector privado, algunos de ellos con apenas 50 años, se han ido a casa con pingües indemnizaciones y pensiones, en buena parte pagadas con los impuestos, como en la banca, por ejemplo.
Hasta ahora, en lo único que parece que se está pensando es en ofertarnos una reducción de jornada y que la reducción del sueldo sea sólo ligeramente menor que la de la jornada, ante lo que no cabe otra respuesta que decir: "te quiéiya".
Por tanto, si nos quieren echar, tendrán que aprobar una Ley y, aun así, ya la combatiremos. ¿O es que los jueces y la mayoría, por no decir todos, los magistrados del Tribunal Constitucional no son funcionarios?

La incesante botellona almonteña

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Como verás, la información no tiene desperdicio. En la permanente botellona almonteña se producen todo tipo de abusos y tropelías a lo largo del todo el año. Algunos (pocos) aparecen en los medios de comunicación. En este caso, una horda de borrachos adoradores de la diosa de las marismas la emprendió a golpes con uno de sus cabecillas, que les urgió a acelerar el paso para evitar transitar de noche por las veredas del parque natural, algo que, al parecer, está prohibido. Como si no hicieran suficiente daño de día. Cuando un guarda del parque se acercó para afearles la conducta, le dieron una paliza y le golpearon el coche, dejándolo en el estado que se puede ver en la fotografía. Cuando, finalmente, intervino la Guardia Civil, se pusieron en fuga en vehículos todo terreno de gran cilindrada, con los que consiguieron dar el esquinazo a las fuerzas del orden. Supongo que a estas horas los prófugos seguirán disfrutando de la impunidad que les habrá brindado el manto de la diosa almonteña y del calor de la casa de la hermandad.

viernes, 22 de febrero de 2013

Rajoy, nos chulean, te chulean

Entrevista con el Presidente de Esquerra Republicana de Cataluña en El diario El Mundo de hoy.


Esta forma de hablar es chulesca y no es sino la muestra de que campan por sus respetos sin oposición. ¿Continuará pensando Rajoy que hay que seguir templando gaitas? ¿Para cuándo hablarles alto y claro a los independentistas? Aunque sean el 50 ó el 60 ó el 70, o incluso el 90 por ciento de los catalanes, el Gobierno de España, mi Gobierno, no puede dejar pasar ni un minuto más sin advertirles de que el resto de los españoles no nos vamos a dejar birlar impunemente lo que es nuestro. El señor de la fotografía y su amigo Mas los llevarán a la ruina. A nosotros también, pero la suya va a ser más dura.

jueves, 21 de febrero de 2013

Izquierdosis (vertiente fiscal)

Interesante artículo de Arcadi Espada en El Mundo hoy sobre el debate del estado de la nación.


Yo he publicado en su blog este comentario:

"Sr Espada, estoy muy interesado en su opinión, reiteradamente expuesta, acerca de la auto-atribuida superioridad moral de la izquierda. Quizá la idea fuerza de su comentario del debate sobre el estado de la nación sea poner en solfa ese, llamemos resabio, de la izquierda. O en ridículo, más bien: dice usted que es de cómic.
Le admito la justeza de ese comentario. Pero permítame algún matiz. Fíjese en la política fiscal. El diseño y la aplicación del sistema fiscal en España es un monumento a la inequidad. Aquí solo se exigen los impuestos que discriminan en función de la renta y la riqueza, que son los hechos imponibles que tratan con mayor justicia a las personas, a los asalariados. Y apenas se toman medidas realmente serias para erradicar la lacra del fraude fiscal. Todavía ayer tuve que pagarle 120 euros limpios de polvo y paja al dermatólogo, que no permite que se le pague con tarjeta de crédito y no expide factura. Uno de los muchos miles de empresarios y profesionales que defraudan al por mayor. Fíjese éste: con un único paciente al día se embolsa 2.500 euros líquidos al mes de lunes a viernes.
Este monumento a la inequidad que es nuestro sistema fiscal es el producto trabajado denodadamente por gobiernos de izquierdas y de derechas, sin duda. Pero, ¿por qué la izquierda, cuando ha gobernado, no sólo no ha corregido los aspectos más hirientes de inequidad del sistema fiscal, sino que los ha agravado? ¿Por un propósito deliberado de hacer sufrir a los más necesitados? No es probable. ¿Por connivencia con los plutócratas? Me parece que tampoco, o no principalmente. Más bien creo que el sistema fiscal que han producido los gobiernos de izquierdas ha sido fruto de la incompetencia, de la pereza intelectual y de la desorientación ideológica. Recordemos aquella majadería de que bajar los impuestos era de izquierdas.
Pero, ¿cuáles han sido (son) las motivaciones/intenciones de la política fiscal de la derecha? ¿Hacer sufrir a los más débiles? Casi sonroja siquiera pensarlo. Descartemos también que se haya pretendido la eficiencia económica o la justicia fiscal o ambas, pues entonces no habría adjetivo suficientemente grueso para calificar tamaño fracaso, pues el sistema fiscal no puede ser más injusto e ineficiente. Cuando la derecha se empeña en suprimir los impuestos sobre la riqueza (patrimonio y sucesiones) o en desintegrar el impuesto sobre la renta, desglosándolo en dos: uno, progresivo, sobre los salarios y otro sobre las rentas del capital, de tipo fijo e inferior al de los salarios, ¿cuál es la motivación que impulsa estos proyectos políticos? Puede haber otras, pero a mí no me cabe la menor duda de que si con ello se favorece a los plutócratas (esto es un hecho, no una opinión), se hace, precisamente, para eso, para favorecerlos. Al menos, esta es una de sus intenciones. Y, si mantenemos la carga fiscal sobre el conjunto de la sociedad en una cantidad constante, pues las necesidades públicas no menguan, es evidente que todo alivio de los más ricos es una mayor carga para los más pobres. De modo que si usted aligera los impuestos de los plutócratas está usted, deliberadamente, haciendo más pesada la carga de los más débiles. 
Es cierto que una de las primeras medidas de esta derecha que gobierna, nada más llegar, fue subir los impuestos, principalmente el de la renta, con un criterio de progresividad que debió avergonzar a Zapatero, Solbes y Salgado (y podría seguir citando nombres, hasta el primero). Aunque fue una medida de mera supervivencia (la Hacienda Pública se hundía), es evidente y es justo reconocerlo, que se puso en práctica con decencia. No digo ya con un enfoque socializante, ni siquiera con la intención de profundizar en la igualdad entre las personas, sino con la decencia mínima exigible a cualquier gobernante, del signo que sea, algo que no tuvieron los anteriores, en materia fiscal. 
Se trata, por tanto, de una paradoja, movida por la necesidad, que no empece a mi argumento principal. Como paradójico es que la izquierda haya desarrollado políticas fiscales tan contrarias a su ‘ideología’ y a su electorado natural, movida por la incompetencia y la desorientación. 
No sé qué motivaciones o intenciones preferirá usted. A mí todas me parecen de cómic. Por decir algo.”