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sábado, 23 de febrero de 2013

La incesante botellona almonteña

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Como verás, la información no tiene desperdicio. En la permanente botellona almonteña se producen todo tipo de abusos y tropelías a lo largo del todo el año. Algunos (pocos) aparecen en los medios de comunicación. En este caso, una horda de borrachos adoradores de la diosa de las marismas la emprendió a golpes con uno de sus cabecillas, que les urgió a acelerar el paso para evitar transitar de noche por las veredas del parque natural, algo que, al parecer, está prohibido. Como si no hicieran suficiente daño de día. Cuando un guarda del parque se acercó para afearles la conducta, le dieron una paliza y le golpearon el coche, dejándolo en el estado que se puede ver en la fotografía. Cuando, finalmente, intervino la Guardia Civil, se pusieron en fuga en vehículos todo terreno de gran cilindrada, con los que consiguieron dar el esquinazo a las fuerzas del orden. Supongo que a estas horas los prófugos seguirán disfrutando de la impunidad que les habrá brindado el manto de la diosa almonteña y del calor de la casa de la hermandad.

viernes, 15 de febrero de 2013

Via Crucis en toda la calle


El domingo hay en Sevilla una magna manifestación, dizque religiosa. La más grande que vieron los siglos. Pero Zeus, el dios griego del cielo, del rayo y del trueno amenaza con arruinarla con chubascos, en dura pugna con los numerosos y variados dioses y diosas que reciben culto en esta tierra de profusa idolatría y denso fervor politeista.
No obstante, las autoridades han preparado a la ciudad para el evento sin reparar en recursos. El genio del Ayuntamiento ha llegado al extremo de inventar para la ocasión una nueva señal de tráfico. La de "Prohibido aparcar el día 17 de febrero de 2013".

miércoles, 13 de febrero de 2013

Ratzinger y sus sombreritos





 

Como me conoces, ya me habrás imaginado enarcando las cejas ante tanto ditirambo ratzingeriano. Se ha convertido en obligatorio admitir que nos encontramos ante uno de los grandes intelectuales y pensadores europeos. Es irremediable, también, aceptar que se trata del paladín de la lucha contra la plaga de la pederastia eclesiástica. Es inexcusable alabar a quien ha sido capaz de conciliar fe y razón, esa suerte de agua y aceite que nos quieren hacer tragar lisonjeros y aduladores.
Francamente, no puedo reconocerle tales méritos a quien tanto daño habría hecho si tuvieran eco y seguidores sus proclamas, por ejemplo, sobre la prevención del SIDA, por citar sólo una.
Para mí, lo más notable del papado de Ratzinger han sido los rituales suntuosos, llenos de dorados, armiños y tafetanes, sin faltar una notable afición al empleo de toda clase de tocados. También algunos 'zapatitos' de los que ya he dado cuenta aquí antes.
Si acaso (hoy estoy generoso) le reconocería virtud en su retirada, gesto de hombre corriente y no de Papa que, de alguna manera, lo humaniza.





sábado, 24 de marzo de 2012

Ateísmo provocador


La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido la manifestación atea. Es una provocación y una ofensa intolerable proclamar que dios no existe en Jueves Santo, de modo que la Delegada del Gobierno ha hecho lo debido. ¿Para qué está el poder público, sino para proteger a la religión 'oficial' del Estado frente a quienes osan cuestionarla? La prohibición se acuerda con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, la Jefatura Superior de Policía y, pásmate, la Abogacía del Estado. Loable designio de tan preclaro cuerpo. La decisión pretende, además, evitar disturbios. Pero no precisa quién o quiénes podrían provocarlos, aunque yo me lo imagino.

jueves, 16 de febrero de 2012

Pregones

El teólogo Juan José Tamayo califica hoy en El País el próximo pregón de la Semana Santa de Valladolid a cargo de la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, como un despropósito que nos aproxima al Medioevo.
No he podido evitar una sonrisa al pensar qué diría el teólogo si supiera del pregón de la Semana Santa de Sevilla, donde con tanta frecuencia se ofende al buen gusto y, de paso, no pocas veces, a las creencias de las personas no religiosas o, simplemente, no clericales. Y se hace todo ello en presencia de la autoridad civil, del Alcalde.
Al menos ahora no pasaremos la vergüenza de ver cómo la caverna escarnece al Alcalde, que asiste a la mojiganga ridículamente disfrazado para la ocasión. Ventajas de haber cambiado a Monteseirín por un capillita.

domingo, 29 de enero de 2012

Nuestra Señora del Golpe de Estado

El Alcalde de Sevilla continúa la cruzada. Ahora le ha tocado el turno a Pilar Bardem, a la que le han quitado la calle que tenía en Sevilla. La derecha ultramontana sevillana (perdón por el pleonasmo) estaba que trinaba con el asunto. Los méritos de Pilar Bardem para ostentar una calle en Sevilla probablemente se limitan al hecho de haber nacido en la ciudad. Pero esta decisión, tomada por el anterior Ayuntamiento de izquierdas, irritó a la caverna de modo superlativo. Pilar Bardem es conocida por sus tomas de postura públicas en algunos asuntos que creo que concitan la aprobación de la mayoría de los ciudadanos no cavernícolas. Se manifestó contra la guerra de Iraq, como la mayoría de los españoles y ahora se manifiesta en contra de la venganza política y corporativa que se está perpetrando contra el juez Garzón, quiero pensar que como la mayoría de los españoles también.
La calle hasta ahora llamada Pilar Bardem, pasará a llamarse Nuestra Señora de las Mercedes. Lo curioso del caso es que, burla burlando, Sevilla va a pasar de honrar a Pilar Bardem, que, a lo mejor no lo merece, a honrar a la madre del militar golpista del 36 Gonzalo Queipo de Llano.
La decisión del Ayuntamiento se funda en una petición de la Hermandad de Santa Genoveva (no por casualidad, el nombre de la esposa del militar sedicioso), que vela armas en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes y Santa Genoveva. El militar felón ayudó a erigirla y, en agradecimiento, la Iglesia fue denominada con los nombres de su madre (Mercedes) y de su esposa. Y esta virgen es la que dará nombre a la calle a partir de ahora, en lugar de Pilar Bardem.
Estas religiones politeístas tienen cultos para rotos y descosidos, pero no siempre aciertan con los nombres. La virgen que honrará Sevilla a partir de ahora, por decisión de su Ayuntamiento, más que de las Mercedes, debería llamarse Nuestra Señora del Golpe de Estado y de los Fusilamientos al Amanecer. No quedaría bien en el callejero, pero sería más ajustado a la verdad histórica.

martes, 23 de agosto de 2011

Gesto inaceptable

En la foto de abajo, ¿qué es más grotesco, los “zapatitos” rojos de Ratzinger o el gesto servil del príncipe? Yo creo que es difícil dilucidarlo. No obstante, los zapatos sólo son una cuestión de gusto. Pero ver al heredero de la Corona prosternado ante un jefe religioso es política y constitucionalmente inaceptable.

Pleitesía del prícipe

martes, 9 de noviembre de 2010

Savater al quite

Ya echaba yo de menos una diatriba sabrosamente anticlerical de Fernando Savater. La visita de Ratzinger ha puesto de manifiesto, una vez más, la necesidad de hacer frente, allí donde haga falta, a la sempiterna "osadía clerical". El día en que ésta desaparezca, el anticlericalismo se esfumará, como por ensalmo. Hasta entonces, tendremos que seguir defendiéndonos de la abusiva intromisión de las sotanas en la vida civil.

¿Hasta cuándo? 
FERNANDO SAVATER 

EL PAÍS  -  Opinión - 09-11-2010
"Han preferido el deshonor a la guerra y ahora tendrán el deshonor y la guerra", dijo Churchill en una ocasión famosa; podríamos parafrasear sus palabras para aplicarlas a las circunstancias de la visita de Benedicto XVI a España: nuestras autoridades renunciaron al laicismo democrático para no pasar por anticlericales y ahora se ven sin dignidad laica y encima tachadas de anticlericales por el beneficiario de su abandono de los principios.
¿Acaso aún no han aprendido que la Iglesia es insaciable y se toma todas las concesiones sin agradecimiento por lo que se le da y con aire ofendido por lo que aún se le niega? En eso se parece mucho a los nacionalismos... a los que tanto debe y que tanto le deben.
El Papa denuncia el terrible laicismo de España no solo a pesar de que recibe en su viaje la pleitesía exagerada de todas las autoridades civiles, no solo pese al financiamiento y privilegios fiscales de la Iglesia, no solo a pesar de que se mantiene el concordato de origen franquista que impone la presencia clerical en la educación y hasta en el ejército, sino por los terribles agravios y la "persecución" que sufre por parte de un Parlamento que legisla sobre el aborto o sobre el matrimonio homosexual sin obedecer al clero y que hasta pretende sustentar una asignatura de educación cívica que no cuenta con el níhil óbstat episcopal.
Para el Papa, estamos como en el año 36 y de ahí a quemar iglesias solo hay un paso. Por lo visto, ni siquiera 40 años de franquismo bajo palio nos autorizan a emanciparnos un poquito de una institución que tan eficazmente ha trabajado por perpetuar el atraso intelectual y la falta de libertades políticas en nuestro país desde comienzos de la modernidad.
Se ha puesto de moda proclamar al inquisitorial Ratzinger nada menos que como una cima de sabiduría insuperable. Para diversos opinadores mediáticos que probablemente no han leído tratado metafísico más profundo que ¿Quién se ha llevado mi queso?, es el primer intelectual europeo, mundial, universal, no inferior en méritos a sabios de la altura de Rappel o Belén Esteban.
Destaca precisamente en teología, una de las ciencias más útiles y con mayor futuro, la única que inventa su objeto mientras dogmatiza sobre él. Por eso puede establecer con especial autoridad la relación entre verdad y libertad. Porque la verdad no es una función que se alcanza a través de la razón que observa, experimenta y deduce, sino la revelación que llega por la boca del que habla desde la infalibilidad. ¡Abajo el relativismo, escuchemos al Absoluto! Y la libertad,claro, es la de obedecer no a humanos vulgares y a las leyes por ellos consensuadas, sino a quienes representan e interpretan el poder de lo sobrehumano...
A algunos de nuestros políticos -no olviden sus nombres a la hora de votar- les encanta que por fin las cosas se pongan así de claras, contra la falta de valores y confusión en que chapoteamos. Además, parece que cuenta con beneficios electorales, de modo que bendito sea Dios.
Por si fuera poco, el Papa merece los máximos honores porque se trata nada menos que de un jefe de Estado. ¡Y menudo Estado, a fe mía! El único de la Europa actual que abiertamente no respeta quisquillosos derechos humanos como la libertad religiosa, la igualdad de sexo para optar a cargos públicos y otras menudencias democráticas semejantes. Es un Estado tan original y único en su género, prueba de la especial protección divina que lo ampara, que se parece mucho más a las teocracias de otros lugares del mundo que a los impíos regímenes laicos que le rodean. El Vaticano es una especie de Arabia Saudí pero decorada por Miguel Ángel y Rafael, lo cual es una gran mejoría estética, aunque en cambio representa poco avance político.
Evidentemente, el gran problema religioso y la mayor amenaza para las libertades públicas en España lo representan las mujeres que llevan velo islámico, no el ver a nuestros representantes electos mostrar todo tipo de deferencia y reconocimiento moral al gobernante de ese Estado modélico... que por lo visto ejemplifica las raíces de la Europa democrática mejor que tanto laicismo y tanta ciencia sin trascendencia como vemos por ahí.
Pese a los menguados coros y danzas que han acompañado la visita papal a Santiago y Barcelona, indudablemente fervorosos (en televisión una señora confesaba: "Se me puso tal nudo en la garganta que no podía ni sacar fotografías"), lo cierto es que las prácticas católicas no dejan de disminuir en nuestro país. ¡Pero si ya incluso hay más matrimonios civiles que eclesiásticos...!
De modo que parece llegado el momento de, sin ofender a los católicos, no agraviar tampoco a quienes no lo somos y a quienes siéndolo comparten con nosotros el deseo de un Estado realmente laico, en el que la religión o la falta de ella sean un derecho de cada cual pero no una obligación de nadie... y mucho menos de las instituciones que son de todos y para todos.
Por eso, es necesaria y urgente una ley de libertad religiosa a la altura de nuestra realidad social y del siglo en que vivimos. Para que los creyentes puedan ejercer a título personal su religión al modo que prefieran, siempre que no conculquen las leyes civiles... y, sobre todo, para que los no creyentes o los que creemos otras cosas no tengamos forzosamente que sentirnos avasallados por la fe de nadie.

martes, 25 de mayo de 2010

El palomo santo

El palomo santo


Calma, cordobeses, calma
con la intervención diabólica,
porque la Iglesia Católica,
siempre pendiente del alma,
cajasur
viendo a Cajasur que palma
por atracón de ladrillo,
piensa en su propio bolsillo,
ya que el Espíritu Santo,
con ser un palomo santo,
no es un pájaro pardillo


Spinela

domingo, 3 de enero de 2010

La "Toma de Granada"


En Granada se celebra todos los años el 2 de enero y por todo lo alto la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos y la derrota del último poder musulmán en la Península.
Algunas personas llevan años pidiendo la abolición de esta celebración, por anacrónica y excluyente y por ensalzar las guerras de religión. Mi opinión es que el hecho merece ser conmemorado, por su importancia histórica, pero debería hacerse más discretamente y desprovisto de las connotaciones que tiene en la práctica. La presencia del arzobispo en el evento pone de manifiesto que se trata de un acto de afirmación católica y de vindicación anti-islámica.
En ese caldo de cultivo, no es raro que prosperen las opiniones más peregrinas y más rancias, como la de la fotografía. Otros eslóganes que pudieron verse y oírse ayer en Granada fueron: "Día de la Toma, una nueva reconquista para defender nuestra identidad"; o, "España cristiana no musulmana".
Cuando oigo estas cosas tiendo a ponerme en guardia. ¿Me querrán reconquistar a mí estos besugos, pese a mi escasa fe musulmana (o a secas)?
En fin, Granada tampoco se libra de esa costra carpetovetónica. Andalucía es la reserva espiritual de la españolidad católica. Puro pleonasmo.

jueves, 29 de mayo de 2008

El bochornoso capote del Cardenal Amigo a Losantos

El Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, declaró ayer que "lo que está demostrado es el gran respeto que tiene la Conferencia Episcopal por el periodista, la libertad de expresión, el derecho a estar informado y el dar espacio, aunque a veces uno puede estar de acuerdo o no estar de acuerdo, con las expresiones que se dan en ese espacio de comunicación, es decir que la Conferencia Episcopal sabe también arriesgarse en pro de valores que creo que todos nosotros compartimos".
Estas declaraciones fueron hechas, ¡qué casualidad!, el día en que se celebraba el juicio oral contra Losantos, por la querrella por injurias interpuesta por Gallardón.
Este purpurado no suele dar puntada sin hilo, de modo que, a partir de ahora, será dificil seguir sosteniendo que un sector del episcopado querría moderar la incendiaria línea de la COPE. Está claro que están a gusto con Losantos y el resto de la jauría. Allá ellos, con semejante hoja parroquial, no dejará de menguar la parroquia.

sábado, 17 de mayo de 2008

Clericalismo vs. anticlericalismo y el Cardenal

El Cardenal Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, es uno de los miembros más decentes de la jerarquía eclesiástica de nuestro país. Sus manifestaciones públicas suelen tener un talante moderado y conciliador y sus opiniones sociales suelen estar guiadas por un espíritu compasivo. Diría cristiano, si no sonara a pleonasmo.
Pero estos días ha hecho unas declaraciones en las que criticaba el clericalismo y el anticlericalismo, situándolos en un plano de igualdad.
El Cardenal abusa de que esta oposición entre extremos o entre contrarios suena bien retóricamente, pero se trata de una antítesis algo tramposa.
Igualar clericalismo y anticlericalismo no es como igualar, no sé, clasicismo y anticlasicismo o, incluso, sevillismo y antisevillismo (por el Sevilla C.F.). Para mi, la antítesis sobre la que abomina el Arzobispo se parece más al par terrorismo y antiterrorismo y otros análogos.
Si consideramos el clericalismo como la invasión de la sociedad por el clero, el anticlericalismo sería la justa oposición a esa plaga, de modo que, si no existiera el primero, tampoco existiría el segundo.

sábado, 29 de marzo de 2008

Fábula de la concejala arrepentida

Érase una vez una concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Córdoba, que un domingo de Ramos salió al balcón de su casa, al paso de una procesión, con un cartel que decía "NO", al tiempo que saludaba burlonamente a quienes seguían la procesión en la calle, mientras hacía sonar una sirena de un megáfono.
La Alcaldesa de Córdoba, del mismo partido, indignada, calificó el incidente de “reprobable y rechazable” y exigió a su correligionaria que se disculpara. Esta lo hizo mediante una afligida carta dirigida a la Hermandad ofendida.
Aunque el episodio se comenta por sí mismo, no puedo reprimir una pequeña glosa.
Dejando de lado el mejor o peor gusto de la concejala, hay algo indiscutible en el hecho y es que se trataba de un acto de protesta contra la manifestación más agobiante de la Semana Santa, como son las procesiones. Y la conclusión evidente que podemos extraer es que quien se atreva a oponerse a tan añeja afirmación de nuestras tradiciones patrias será arrojado a las tinieblas. Y si no que se lo pregunten a la pobre concejala, obligada a ese urgente e impúdico arrepentimiento por su jefa política.

jueves, 20 de marzo de 2008

Las ofensas consentidas por Vitorio y Luchino

En el reciente pregón de la Semana Santa de Sevilla, perpetrado por uno de los "grasiosos oficiales" de la caverna, Antonio Burgos, el pregonero dedicó unos maleducados y retrógrados comentarios hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo. Digo maleducados porque, entre los presentes se encontraban personas que, con toda probabilidad, son partidarias del matrimonio entre homosexuales. Significadamente, el Alcalde de Sevilla, cuyo papel en semejante mojiganga (me refiero al pregón, naturalmente) parece ser relevante, a tenor del lugar que ocupa en la farsa y del ridículo atuendo con el que asiste a la representación. Pero, además y más importante, porque en la sala podían encontrarse también personas casadas del mismo sexo. De hecho, allí estaba -perejil de todas las salsas- el prolífico (en diseño) matrimonio formado por los modistos Vitorio y Luchino.
De modo que Burgos decidió comportarse como ese invitado maleducado e impertinente, que se dedica a meter el dedo en el ojo a sus anfitriones y a los demás invitados, molestándoles y ofendiéndoles. Y, así, sus groserías no se limitaron a lo ya dicho. También eructó contra los cuidados paliativos a los enfermos terminales, contra el aborto y no sé si contra alguna cosa más, todas ellas, como se ve, muy emparentadas con la Semana Santa de Sevilla.
Pero, volviendo a los modistos o modistillos de marras, habría que preguntarse si realmente se sintieron ofendidos por el exabrupto del pregonero. Si tenemos en cuenta que fue todo menos imprevisto, no se comprende qué hacía la pareja en un lugar en el que con toda probabilidad iba a ser zaherida. Al parecer, su papanatismo o su mercantilismo están por encima de su dignidad.
En efecto, no es la primera vez que estos consentidores son públicamente escarnecidos por la caverna. Recientemente se ha sabido que la cofradía de San Esteban, de la que son hermanos (?) el matrimonio de modistos, les ha prohibido que continúen vistiendo uno de sus pasos, como venían haciendo desinteresadamente desde hace años. El motivo de la prohibición es su reciente matrimonio. Como ha dicho con gracia un columnista, la Iglesia prefiere que vivan en pecado sin casarse.
En fin, no acabo de entender las compañías en las que andan estos atolondrados. Y menos, sabiendo como saben perfectamente que si los burgos y compañía llevaran a cabo el programa máximo de esa ideología reaccionaria que profesan, los homosexuales (los maricones, dirían ellos) serían empalados o quemados en la plaza pública. Vista su conducta, no tengo más remedio que imaginar que, si llega ese caso, mientras sus cuerpos ardiesen en la pira, estos dos aún sonreirían bobamente a sus verdugos.

domingo, 14 de octubre de 2007

Vicent y la santa desvergüenza clerical

Manuel Vicent dedica hoy su columna de la última página de El País a combatir la santa desvergüenza de la Iglesia Católica, que se dispone a elevar a los altares a sus mártires de la Guerra Civil, en el mismo momento (¡qué casualidad!) en que el Gobierno socialista "trata a duras penas de sacar de las cunetas y de las fosas comunes a los asesinados del bando republicano." Pero, ese mismo Gobierno, "Como si se tratara de un material radioactivo muy peligroso al que hay que acercarse con trajes de amianto, (...) no se atreve a denunciar el Concordato ni a imponer el estado laico."

Hace más de 27 años (el 21 de marzo de 1980), Fernando Savater publicó un artículo en El País titulado "Osadía clerical". No sé qué me admira más: que todavía me acuerde o que siga teniendo actualidad. Probablemente, ambas cosas van unidas.

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sábado, 22 de abril de 2006

Sánchez Ferlosio contra Juan Pablo II

Rafael Sánchez Ferlosio ha vuelto a escribir en el diario El País. Y lo ha hecho con un artículo en el que critica determinados aspectos del pontificado de Juan Pablo II. Soy de los que piensan que la Iglesia Católica siempre está varios pasos atrás del progreso de la humanidad y, con frecuencia, ha utilizado su influencia universal para obstaculizar el avance de la ciencia, la técnica y la cultura. La ideología rabiosa y hasta resentidamente anti-moderna de Juan Pablo II ha alejado aún más a la Iglesia Católica de la historia. Y lo ha hecho, además, proyectándose hacia el futuro de modo dificilmente reversible, al menos en varias décadas. Es natural que un colegio de cardenales nombrado en su mayoría por Juan Pablo II haya elegido como papa a quien representaba la cara doctrinalmente más anticuada, rancia, autoritaria e integrista del anterior papado. Ratzinger, lugarteniente de Wojtyla al frente de la moderna Inquisición, nombrará cardenales aún más conservadores que aseguren que el próximo papa también lo sea, y así sucesivamente.Volviendo a Wojtyla, está muy extendida la idea de que, pese a ser un papa anticuado en materia de moral y costumbres, era un hombre de ideas socialmente avanzadas. Yo nunca creí tal cosa. Siempre percibí sus prédicas sobre la pobreza, el trabajo, las clases sociales, etc. revestidas de la línea católica tradicional: resignación, sufrimiento y a esperar a ver si la otra vida nos depara mejor suerte. Por eso me resulta particularmente atinado un pasaje del artículo de Ferlosio, que transcribo más abajo, en el que desenmascara el tópico de Juan Pablo II como Papa socialmente avanzado."...fue en el estadio deportivo de la ciudad de Puebla -que pude ver por la pantalla "en vivo y en directo" y comenté en su día-, ante un público de obreros expresamente convocado por él mismo. Allí levantó de pronto una gran voz y dijo: "El trabajo ¡no es una maldisióoon!", y aquí tras una breve pausa enfáticamente suspensiva, elevó todavía una octava más el diapasón: "¡Es una béeendisióoon!". Huelga decir que el clamor del auditorio, dada la predisposición incondicional de un pueblo tan católico como el mejicano, fue atronador. Y, sin embargo, Juan Pablo II, pensando solamente en el halago -un paradójico y aun fraudulento halago, tal como se verá-, había arrojado su renovación de la maldición genesíaca sin consideración alguna hacia la condición del auditorio al que se dirigía: un auditorio para el que la idea de "trabajo" no se opone al "ocio", sino al "paro". Dejando aparte la tradición de los Estados cristianos por reprimir "la ociosidad" -con leyes nunca severas y sólo raras veces efímeramente eficaces-, la apología positiva del "trabajo" en sí mismo y por sí mismo surgió con el capitalismo y su necesidad de mano de obra, y fue enseguida recogida sin rechistar por el marxismo; la exaltación del trabajo -sin determinación de contenido- como virtud moral se desarrolló como la más perversa pedagogía para obreros. Y así Juan Pablo II se sumaba a la indecente ideología laboralista -y al fin productivista- del capitalismo y el marxismo, de tal suerte que mientras los obreros de Puebla lo aclamaban estruendosamente con su inocente gratitud hacia un papa que les había hecho el honor de recibirlos, los que con más conocimiento y más de corazón se lo debían de estar agradeciendo, desde el silencio de sus grandes despachos, eran los empresarios mejicanos, que veían cómo el papa se tomaba el cuidado de mantenerles bien domesticado el ejército de reserva, ya fuese en situación de empleo, ya fuese en la de paro."Por otro lado, no me resisto a transcribir esta frase, extraida también del mismo artículo: "Acaso lo más sórdido y más inmoral del cristianismo sea el culto y el cultivo del dolor por el dolor como valioso en sí mismo y por sí mismo".

Artículo íntegro:
http://muriago.bitacoras.com/ferlosio.juanpabloii.htm


Comentarios:

Unas palabras extraidas de su contexto pueden alterar el sentido de un discurso, y de esta manera se pueden interpretar de mil maneras las palabras que cualquiera de los mortales pueda lanzar.Los líderes, como lo era Juan Pablo II, son conscientes de que han de mantener viva la ilusión y expectativas de quienes les siguen,y tal vez por eso resulta a veces increible la evolución de sus planteamientos. Algunos políticos con sus devaneos ideológicos desconciertan en no pocas ocasiones, tanto que incluso desmoralizan y confunden. ¿De qué manera se puede alguien dirigir a un auditorio "condenado" a laborar cada día? Tal vez algún otro autor podría haber dicho: "Juan Pablo II conoce la miseria de algunos pueblos y su cercanía al mundanal ruido le convierten en un conocedor de las dificulatdes económicas por las que atraviesan algunos lugares del mundo, en los que el trabajo se convierte en un regalo cada día."No creo ni en esto último ni en lo que el ensayista propone sobre la renovación de la maldición genesíaca. ¡Ay si Adán no hubiese comido de la fruta prohibida! ¿Que sería hoy de nosotros? Quizá no existiría la lotería, sueño de muchos para dejar de trabajar. Juan Pablo II se dedicó a dar a aconocer la fe católica por todo el mundo, me pareció un hombre incnasable, hasta en los últimos momentos de su vidayno quiso renuciar a visitar cualquier rincón del mundo, a pesar de su ya lamentable salud. Pero lo que pudo ser realmente un avance ideológico del cristianismo se convirtió en un retroceso impensable y desacorde con la época de su papado. Su cercanía a la "Obra" pudo haber influido en su, digamos... conservadurismo y estancamiento en determinados aspectos.Pero no se puede hablar sólo de esto, a mí me gustó mucho su intención de unir todas las religiones, era un afán suyo, no se erigía como el representante de la única verdad, lo que le dió, por otra parte, un importante caracter aperturista.Pero muchos cristianos demandan una renovación de la Iglesia,una actualización necesaria para dejar de tener esa imagen ancestral e incomprendida, que para nada responde a las necesidades de la vida actual, y mucho menos de los más jóvenes que cada vez están más descontentos y alejados de la religión. No somos pocos los que pensábamos que el sucesor de Juan Pablo II debía ser, precisamente, el contrapunto de Benedicto XVI. No comprendí qué objetivo se perseguía con su elección, qué estrategias pretendían seguir sus electores...¿Por qué el Vticano está tan lejos de nosotros?, me pregunto a veces.Y no puedo terminar sin hacer referencia a esa afirmación un tanto gratuita de que "lo más sórdido y más inmoral del cristianismo sea el culto y el cultivo del dolor por el dolor como valioso en sí mismo y por sí mismo".¿de dónde esa idea?. El cristianismo cultiva el amor, la alegría, la ilusión, la esperanza, no lo pintemos de gris, eso ya está pasado de moda.
Tere 23-04-2006 01:28:00