miércoles, 28 de enero de 2026

DEBATE INTELECTUAL SUSPENDIDO BAJO AMENAZAS

 

La Fundación Cajasol ha suspendido las jornadas sobre la Guerra Civil previstas para el próximo mes en Sevilla. Las amenazas de Podemos y la cobardía de algunos políticos del PSOE y del PCE (Carmen Calvo, María Márquez y Antonio Maíllo) han provocado la cuestionable decisión de suspender las jornadas. Si los que huyen no se atreven a debatir es que nada de valor tendrían que decir y, por tanto, ninguna pérdida debe provocar su ausencia. Y, si se han producido amenazas, los organizadores debieron denunciar a sus autores y solicitar la protección de la policía. Todo salvo rendirse al fanatismo.

A continuación transcribo el comunicado que han publicado los organizadores/directores de las jornadas, Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra. Es interesante la lectura de este texto, demostrativo del lodazal moral en el que chapotea cierta izquierda política e intelectual hoy en España.

 

"COMUNICADO DE ARTURO PÉREZ-REVERTE Y JESÚS VIGORRA COORDINADORES DE "LETRAS EN SEVILLA"

 

La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de letras en Sevilla ("1936: ¿La guerra que todos perdimos?") la semana próxima, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados. Tal es el resultado de una campaña intolerable de presiones que desde el partido Podemos y medíos afines se ha estado ejerciendo sobre algunos de los participantes, a fin de hacerles renunciar a su intervención en unas jornadas cuyo contenido éstos conocían perfectamente y cuya asistencia habían confirmado hace meses sin plantear objeción alguna.

En el programa de entrevistas y debates, como es habitual en Letras en Sevilla, se incluían encuentros con personalidades destacadas de la vida española, historiadores de prestigio, militares especializados y políticos de diversas tendencias ideológicas: un conjunto equilibrado, ecuánime y de altura intelectual. Sólo VOX (como ya ocurrió en anteriores ediciones de Letras en Sevilla) y Gabriel Rufián (ERC) se habían negado a asistir. Se procuró cuidadosamente que estuviesen representados todos los puntos de vista posibles, desde el ex presidente José María Aznar al actual ministro del Gobierno Félix Bolaños y la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo, que confirmaron su asistencia, como también lo hicieron el coordinador de Izquierda Unida Antonio Maíllo, el ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex Ministro Alberto Ruiz Gallardón, la vicesecretaria del PSOE de Andalucía María Márquez, el ex político Iván Espinosa de los Monteros, el teniente general Félix Sanz Roldán, el director de cine Alejandro Arnenábar, el actor Juan Echanove y los historiadores Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez­ Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Zira Box, Fernando del Rey y Julián Casanova, entre otros nombres de extrema solvencia y reconocido prestigio.

Una semana antes de iniciarse las jornadas, y sin previo aviso a la organización, el novelista David Uclés (cuya asistencia estaba confirmada por él mismo para una conversación con el escritor Luis Mateo Díez sobre Guerra Civil, juventud y literatura), que conocía perfectamente desde hacía meses el programa de las jornadas, anunció en las redes sociales, en un tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia, su renuncia a participar debido a la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros. Su sorprendente anuncio, como si estuviera concertado de antemano, abrió lugar inmediatamente a una serie de intensas presiones personales desde el partido Podemos y sus medios políticos afines de extrema izquierda, en una desagradable campaña ejercida en las redes sociales y otros ámbitos (a la que se sumó el director del Instituto Cervantes Luis García Montero, cuya esposa, la fallecida novelista Almudena Grandes, participó gustosamente en otras jornadas de Letras en Sevilla denominadas "Literatura y Guerra Civil"). A esas coacciones públicas y privadas, con llamadas telefónicas a muchos de los intervinientes para que no asistieran a Sevilla, se fueron sometiendo vergonzosamente a lo largo de la semana, declinando la asistencia prometida, los políticos Antonio MaÍllo (Izquierda Unida), María Márquez (PSOE) y Carmen Calvo (PSOE). En honor del resto de los asistentes previstos hay que señalar que a excepción del escritor Paco Cerdá, todos ellos, destacablemente el ministro Félix Bolaños y todos los historiadores con excepción de Zira Box, mantuvieron con gallardía su compromiso y confirmaron su asistencia.

Sin embargo, debido a que continuó la presión sobre los asistentes, las llamadas telefónicas privadas, las amenazas y la campaña en redes sociales incluyendo la incitación expresa a presentarse en la sede sevillana de la Fundación Cajasol para perturbar las jornadas, los coordinadores decidieron no exponer a Cajasol a los previsibles incidentes. Con la tristeza que nos causa que de manera tan irracional se hagan imposibles debates necesarios, donde participen de forma civilizada todas las voces, opiniones e ideologías posibles (como ocurrió en los años conciliadores de la Transición democrática), hemos aconsejado aplazar Letras en Sevilla XI, en principio hasta el próximo otoño. En honor al presidente de la Fundación Cajasol podemos añadir que en todo momento dejó en nuestras manos la decisión.

Es oportuno recordar que en 1982, tiempos mucho más tensos y difíciles que los actuales, el periodista José Luís Balbín convocó a un programa sobre las elecciones a Landelino Lavilla (UCD), Manuel Fraga (AP), Alfonso Guerra (PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), Luís Uruñuela (PSA), Míquel Roca (CiU) y Xabier Arzallus (PNV), y que todos ellos asistieron. Algunos pocos años después, Victoria Prego organizó un debate sobre el compromiso político de los intelectuales españoles invitando a Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, Jorge Semprún, Fernando Savater, Juan Goytisolo y Manuel Vázquez Montalbán. Todos asistieron. Y que Manuel Fraga, padre espiritual del PP, presentó a Santiago Carrillo en el club Siglo XXI de Madrid en 1977. Es significativo y muy siniestro que ahora sean políticos y escritores de izquierda los que se niegan a hacer lo que hacían, con toda naturalidad, notorios marxistas como Vázquez Montalbán y Santiago Carrillo. La cobardía actual de cierta izquierda moderada y el retroceso en términos democráticos y liberales de la izquierda radical española, su progresiva decadencia, su sectarismo, mediocridad intelectual y la necesidad de mantener las heridas abiertas y la confrontación como único recurso político, son de una gravedad extrema. Demuestran que todo diálogo razonable es casi imposible y que el sectarismo sigue necesitando bandos, cordones sanitarios y enemigos imaginarios.

Para el próximo lunes 2 a las 17:00 está prevista en la sede de la Fundación Cajasol de Sevilla una conferencia de prensa en la que los organizadores y coordinadores darán todos los detalles oportunos sobre, este particular.

 

Firmado:

Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra"

 

LAS CATÁTROFES Y LA JAURÍA

 



Que España es un país disfuncional ya lo sabíamos. Y que está lleno de justicieros, inquisidores, iluminados y otros fanáticos, también. Estas tan agradables notas caracterizadoras de nuestros paisaje y paisanaje brillan con todo su esplendor ante las catástrofes que casi cotidianamente nos acechan.

Cuando un accidente natural, de ferrocarril o de otra naturaleza produce graves daños e incluso la pérdida de vidas humanas, una jauría humana ansiosa de sangre, capitaneada por conspicuos políticos, medios de comunicación y otros líderes sociales, exige inmediatamente la muerte de los culpables.

Enseguida, esta jauría pide el cese fulminante, el procesamiento y la cárcel para todas las personas, especialmente los servidores públicos, responsables de los servicios relacionados más o menos con la catástrofe. Las mentes más perturbadas no dudan en calificar inmediatamente las muertes producidas de asesinatos y a los funcionarios responsables del servicio de asesinos.

Una sociedad sana debería afrontar una catástrofe de esta naturaleza esforzándose en analizar seria y objetivamente sus causas, para que no se repitan, acogiendo humana y materialmente a sus víctimas y reparando colectivamente los daños producidos con suficiencia y rapidez.

En lugar de eso, en España, la sociedad en su conjunto se engolfa en una persecución inmisericorde de los responsables de los servicios implicados, bajo la aparente presunción de que, en el momento de la catástrofe, en lugar de estar cumpliendo razonablemente con sus obligaciones laborales y profesionales, como cualquier hijo de vecino, se solazaban venalmente en el más despreciable de los abandonos, por supuesto, doloso.

Para dar satisfacción a la jauría, estas salvajes presunciones de culpabilidad dolosa, más propias de un mundo arcaico y brutal que de una sociedad civilizada, son acogidas con satisfacción por jueces y fiscales, que no tardan en incoar crueles diligencias penales por las que hacen desfilar a una cuerda de imputados, cuyas vidas quedan para siempre destrozadas: ¿quién se sobrepone al estigma social de ser acusado de la perpetración de tan gravísimos delitos? Y, lo que es peor: los superiores de los jueces y fiscales implicados, en lugar de corregir la errática actuación de aquellos, les otorgan, con sus decisiones, una pátina de respetabilidad.

Como bien se comprende, esta es una tara social que padece España que nada positivo nos reporta a los ciudadanos. Antes al contrario. El fanatismo justiciero con el que la sociedad aborda estos asuntos se vuelve contra nosotros mismos, de lo que es buena muestra la información que hoy ofrece el diario El Mundo, según la cual, en la compañía pública gestora de las vías férreas (ADIF) ningún técnico se quiere responsabilizar de los informes y demás actuaciones necesarias para resolver el grave problema ocasionado por el accidente de Adamuz.

El Mundo informa de que “nadie quiere firmar el nuevo expediente de contratación de la obra de emergencia de la línea para subsanar el destrozo, nadie quiere ser el responsable de la licitación; hay problemas para adjudicarla y supervisarla, ya que, según dicen, resulta difícil asumir una actuación que ya de por sí es complicada cuando hay tantas incertidumbres sobrevolando el caso.”

El periódico dice que esta renuencia de los técnicos de ADIF está relacionada con el miedo a perder los cargos que ostentan. Y no digo que no se encuentren aquejados de este síndrome, también. Pero, la verdadera razón por la que los técnicos de ADIF no quieran responsabilizarse de las actuaciones necesarias para la reparación de la vía es porque temen el acoso de una jauría humana que, llamándolos asesinos, les hagan terminar con sus huesos en la cárcel por el resto de sus días.

domingo, 25 de enero de 2026

NO QUIEREN DEBATIR. NI FALTA QUE HACE

 


Arturo Pérez Reverte organiza en Sevilla todos los años unos encuentros culturales con el nombre de “Letras en Sevilla”. Este año se celebrarán durante los días 2 al 5 de febrero, bajo el título “1936: La guerra que todos perdimos”.

Este encuentro se desarrolla a través de conferencias y mesas redondas, en las que participa un plantel compuesto de académicos, escritores, periodistas y políticos.

En el de este año la fundación que promueve el evento había anunciado la presencia de un nutrido grupo de personas de las más variadas procedencias, entre las que se encuentran, por ejemplo, el coordinador nacional de Izquierda Unida, Antonio Maíllo y el exlíder de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.

Después de publicarse el elenco de las jornadas, dos de sus integrantes han dado públicamente la espantada: el escritor de moda, David Uclés y el ya mencionado Antonio Maíllo.

El primero ha dicho en un vídeo de Instagram que no puede compartir cartel con “individuos” como José Mª Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. El segundo explica las razones de su espantada en un escrito publicado en su perfil de Twitter que resulta bastante confuso, pero del que se deduce claramente que a este político comunista no le gusta que el plantel de un simposio sobre la guerra civil cuente con la presencia de personas que ofrezcan equilibradamente visiones diferentes sobre el asunto.

Tanto el escritor como el político, cuya actitud en relación con estas jornadas está contando con nutridos apoyos en las redes sociales, forman parte de lo que podemos denominar la órbita de la izquierda política y cultural realmente existente. Lo que pone de manifiesto su espantada es, una de dos: o que no se atreven a debatir sobre el tema de la Guerra Civil con personas de opiniones diferentes a las suyas; o bien, que consideran que esas personas con las que discrepan no tienen derecho a expresar sus opiniones en foros públicos como al que han sido invitadas. En definitiva, no es sino una muestra más de la indigencia intelectual de la izquierda realmente existente.

En cualquier caso, nada pierde el programa de las jornadas con estas ausencias. La visión democráticoliberal, ilustrada y antifranquista está magníficamente representada por otros miembros del plantel, como Juan Pablo Fusi, Andrés Trapiello, Enrique Moradiellos y otros. Realmente, frente a la opinión de estos últimos, las monsergas sectarias de los Maíllo, Uclés y compañía no me interesan en absoluto.

martes, 20 de enero de 2026

LA IRRESPONSABILIDAD DE JORGE BUSTOS

 

Jorge Bustos no solo es columnista de El Mundo, sino que también es o fue director de la sección de opinión del diario, que es tanto como decir su principal editorialista. También codirige con Carlos Herrera uno de los informativos de más audiencia de la radio. Forma parte, pues, de la élite periodística española.

En su columna de hoy en El Mundo afirma que la tragedia ferroviaria no ha sido causada por un extraño capricho de los dioses, sino por incompetencia humana. Nadie conoce hoy las causas del accidente, salvo, al parecer, Jorge Bustos, que dice estas cosas con más de 40 muertos encima de la mesa. Este es el nivel del periodismo en España.

Pronto saldrá a la palestra el juez justiciero que esté de guardia, para ponerse al nivel de Jorge Bustos. Solo nos queda saber si será catarrojo o catanegro.

domingo, 28 de diciembre de 2025

UNA VISIÓN SUPREMACISTA E INTELIGENTE DEL PROBLEMA TERRITORIAL DE ESPAÑA

 https://youtu.be/NgTsOd7mMlI?si=E5GcyJJ9PbkSJn28

Juan José López Burniol es un notario (jubilado) catalán que en esta conferencia ofrece una visión del problema territorial español del mayor interés, por su inteligencia, y su carácter documentado y sosegado. No es que comparta necesariamente sus puntos de vista, formulados, en el fondo, desde el inevitable supremacismo, en este caso, con un toque condescendiente, que suele caracterizar a todo catalán de pro que se expresa sobre España. Pero, es cierto que muchas de las ideas que expone no son opiniones, sino la constatación de hechos históricos y jurídicos, formulados con gran honestidad y con un enfoque que, si no original, resulta, al menos, infrecuente en España, tanto en ámbitos políticos, como probablemente académicos. Es aquí donde más brilla el conferenciante, en el análisis y diagnóstico de la situación, más que en las soluciones, que apenas esboza y que uno adivina formuladas desde la perspectiva de una de las tres categorías de catalanes que menciona en la conferencia: la de los que, aunque no quieren la independencia, les gustaría que España desapareciera prácticamente de Cataluña. Como ya casi ha ocurrido, por cierto. Tal y como van las cosas, el día, que ya parece próximo, en que el Congreso español apruebe el cupo catalán y la Policía Nacional sea expulsada de la comisaría de Vía Laietana, casi podremos certificar que España ha abandonado Cataluña. 

jueves, 18 de diciembre de 2025

LIBERALES DE PEGA

 

Alejo Vidal-Quadras ha dicho esto en Twitter: “No se entiende que Antonio Lucas sea columnista de El Mundo. Su apoyo a Pedro Sánchez -su último artículo provoca arcadas- choca frontalmente con la línea editorial del periódico e irrita a lectores y suscriptores, entre los que me cuento. Un misterio.”
Muchos de sus lectores en Twitter le han contradicho e incluso le han afeado esa opinión por distintas razones. En general, por ser contraria a la libertad de expresión.

El aludido se ha defendido diciendo que, así como El País, la SER y otros defienden a Pedro Sánchez, El Mundo el ABC y otros son sus críticos. También ha justificado su postura aludiendo al momento excepcional que vive España, sometida a un gobierno que, en unión de sus socios, se ha propuesto destruir la nación y la democracia.

Es verdad que todos los medios de comunicación y sus reporteros, redactores y columnistas cojean de alguna pata. Algunos muy ostensiblemente y otros más discretamente. Si tuviera que mencionar el nombre de algún periodista de cierto fuste de los que he conocido en mi vida, del que no se pueda saber, más o menos, de qué pie cojea o cojeaba solo se me ocurre Julio César Iglesias. Creo que todavía vive, aunque hace varios lustros que está desaparecido.

Cada uno tiene sus preferencias. La mía fue, desde su fundación y durante muchos años El País. También he sido durante años un oyente asiduo de la Cadena SER, del mismo grupo empresarial que El País. Hoy, la línea editorial e informativa del periódico se encuentra previsible e insoportablemente del lado del gobierno de Pedro Sánchez y del resto de los sectores sociales y políticos que conspiran para destruir la nación y la democracia españolas y ataca y denuesta o, simplemente ignora las voces y fuerzas más importantes que se oponen al actual estado de cosas. Como consecuencia, la mayoría de los periodistas y columnistas contrarios a la línea del periódico se han largado o han sido despedidos, encontrando cobijo, fundamentalmente, en El Mundo y en The Objective. Un giro ideológico similar lo ha experimentado la Cadena SER, aunque en un tono más acusado que El País, hasta el punto de que, en ocasiones, las emisiones de la cadena de PRISA más parecen las del órgano oficial de Podemos y demás grupos de la extrema izquierda.

Como consecuencia de todo ello, en este momento, aunque sigo suscrito a El País, mis medios de cabecera son El Mundo y Onda Cero y apenas oigo la Cadena SER.

Ahora bien, dicho todo esto, la opinión de Vidal-Quadras me parece completamente equivocada y lo más alejada de lo que sería un pensamiento liberal, en el más amplio sentido de la palabra. Estos liberales de pega...

Yo no leo a Antonio Lucas, pero no porque no me guste lo que dice, sino porque no me gusta cómo lo dice; no me gusta su estilo literario. Pero no solo no lo echaría de El Mundo, sino que creo que el periódico debería abrirse a un abanico más amplio de voces. Si El Mundo despidiese a Antonio Lucas alguien podría decir que su nivel de pluralidad se habría quedado por debajo de la de El País. A fin de cuentas, en el diario de PRISA sigue publicando Daniel Gascón... por el momento.

En cuanto al argumento de la excepcionalidad en la que vive España, estando de acuerdo con el diagnóstico, no comparto que dicha situación justifique el despido de Antonio Lucas. Este argumento se parece demasiado al que se empleó en los años de plomo del terrorismo, para justificar toda clase de tropelías, algunas legislativas, restrictivas de los derechos fundamentales.

En definitiva, uno debe saber qué espera de los medios informativos que frecuenta y solo sentirse defraudado si vulneran gravemente dichas expectativas. Lo que yo espero de un medio que me inspire confianza es que me aporte información veraz, con el menor sesgo ideológico posible y sin ocultar ningún ámbito de la realidad social (política, cultura, economía…) que resulte relevante. Y, respecto de la opinión, el ideal sería que el periódico, la emisora de radio o de televisión contemplara el más amplio espectro posible. Como eso parece ser imposible, me conformo con que ni los columnistas ni el propio periódico o emisora me traten como a un imbécil.

lunes, 8 de diciembre de 2025

POR QUÉ SIRVE LA MONARQUÍA

 


Estoy totalmente de acuerdo con lo que razona Emilio Lamo de Espinosa en su artículo. Yo añadiría un par de argumentos adicionales, para justificar la utilidad de la monarquía parlamentaria. Uno de carácter general, que consiste en la ventaja que reporta que el jefe del Estado sea un profesional, formado para ejercer su oficio desde su nacimiento. Esto no asegura un brillante desempeño, pero sí lo facilita, como lo está demostrando el rey Felipe VI. El otro argumento está expuesto por el articulista, si bien con carácter general. Se trata de la neutralidad. Como dice Lamo de Espinosa, el hecho de que la monarquía no sea electiva es precisamente la condición necesaria de su neutralidad. Y esto, y aquí quería yo llegar, es particularmente necesario en España hoy. Si nos paramos a pensar en qué instituciones importantes gozan en la actualidad del prestigio de su neutralidad será difícil que se nos ocurra alguna, distinta de la propia monarquía. Ni el Tribunal Constitucional, ni el Tribunal Supremo, ni el Banco de España, ni el Tribunal de Cuentas, ni el Consejo General del Poder Judicial, ni RTVE. Si acaso, la Agencia Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF), hasta que termine el mandato de su actual presidenta y meta Sánchez sus sucias manos en el organismo, nombrando un presidente paniaguado.

Por eso, las razones de la izquierda realmente existente y de sus aliados de conveniencia, cuando reniegan de la monarquía por, supuestamente, no ser una forma de Estado democrática, siempre me han parecido razones cochambrosas, que ignoran lo que es la democracia, la monarquía parlamentaria y hasta lo que son el mundo y la vida.

Solo con imaginarme que el jefe del Estado de España pudiera ser Pedro Sánchez, Rodríguez Zapatero o cualquier yayo o yaya fatuos de esa izquierda cochambrosa se evapora cualquier veleidad republicana que pudiera albergar mi mente.


martes, 14 de octubre de 2025

ESA GESTIÓN TAN EXITOSA

 




La noticia más importante de hoy es la que encierra este titular: «La represión de Hamas para mantener el control: Hay que limpiar Gaza de forajidos y colaboradores". Los enfrentamientos entre el grupo palestino y las milicias, con ejecuciones incluidas, causan decenas de muertos y agitan el fantasma de la guerra civil».

Hamas es la organización terrorista que ha gobernado Gaza, aplicando la ley islámica con mano de hierro durante, al menos, los últimos 20 años. Hamas ha sido la organización que ha aprovechado, cuando ha podido, los canales de la ayuda humanitaria, para armarse y rearmarse. Hamas fue la organización que asesinó (asesinó a sangre fría, no mató en acto de guerra) a 1.200 civiles israelíes y secuestró a 250 más, muchos de los cuales murieron cautivos. Hamas es la organización que ha utilizado la cuantiosa ayuda humanitaria recibida por el pueblo palestino para construir una red de túneles subterráneos, como elemento bélico para hostigar a Israel. Hamas ha sido la organización que ha utilizado a los palestinos como escudos humanos, aprovechando escuelas y hospitales para ocultar terroristas y armamento. Hamas ha sido la única fuente de información durante estos años sobre el número de víctimas causadas por los ataques de Israel, cifras que los medios informativos del mundo entero repiten como papagayos, como si procedieran de una fuente fiable y no de una banda terrorista que, además, profesa una de las versiones más integristas de una religión que justifica la mentira, si es en la lucha contra el infiel. Infieles somos todos, salvo ellos mismos. Hay sospechas fundadas de que Hamas es la organización que ha financiado la famosa flotilla de Ada Colau, terroristas etarras y otros compañeros de fatigas.

Pues bien, en el momento en el que ejército de Israel se ha retirado parcialmente de Gaza, Hamas se ha dedicado a lo que probablemente se ha dedicado siempre: a pasar a cuchillo a todos los palestinos que no se someten a sus dictados.

No es de extrañar que Hamas se haya apresurado a firmar un acuerdo tan barato como el que ha firmado con Israel. A cambio de liberar a los 20 últimos rehenes que conservaban la vida, Israel libera a 2.000 presos palestinos, es de suponer que en su gran mayoría militantes de Hamas y, lo que es más importante, se retira de Gaza, dejando el campo libre a la crueldad islámica que Hamas no ha tardado sino unas pocas horas en volver a poner en práctica contra el pueblo palestino.

Este es el resultado, por el momento, de esa gestión por la que el mundo entero, tan bobaliconamente, ha puesto en un pedestal al indeseable faraón americano.

jueves, 2 de octubre de 2025

QUIEN SIEMBRA VIENTOS RECOGE TEMPESTADES

 

El boletín de noticias que llega a mi buzón de correo cada mañana, El Economista Express, trae hoy dos informaciones que me han producido una satisfacción íntima.

El primer titular es el siguiente: “Londres desaparece como plaza bursátil atractiva: la 'City' cae por debajo de Omán y casi empata con Grecia en salidas a bolsa”. La otrora principal plaza financiera europea y una de las principales del mundo parece hundirse en la insignificancia, según datos de 2025. Para El Economista, esta decadencia de la ‘City’ londinense y del Reino Unido, en general, como plaza financiera no tiene otro motivo que el Brexit. De modo que uno no puede sino sentir satisfacción por el hecho de que la arrogancia y el egoísmo mostrados por la mayoría del pueblo británico en el referéndum sobre el Brexit estén recibiendo su merecido.

El segundo titular se refiere a una realidad algo más compleja y reza así: “EEUU se enfrenta a un apagón sin precedentes en los datos de empleo y el único disponible es catastrófico”. El apagón en los datos de empleo está relacionado con una de las anomalías consuetudinarias del sistema político norteamericano, que conduce con frecuencia a lo que se conoce vulgarmente como el “cierre del gobierno”, cuando se agota el presupuesto de un ejercicio y no hay acuerdo en las cámaras legislativas para aprobar uno nuevo. En estas circunstancias, las funciones no básicas del gobierno (como la elaboración de estadísticas de empleo, por ejemplo) se quedan sin financiación y no pueden desarrollarse. Este escenario disfuncional en el que se ve sumida la vida pública norteamericana se ve agravado por las políticas trumpianas, que han aplicado la motosierra a numerosos servicios públicos que han desaparecido o se han quedado en las raspas. Algo que probablemente le habrá afectado a la elaboración de las estadísticas laborales.

El segundo elemento del titular hace referencia a las únicas estadísticas de empleo disponibles en este momento, de carácter privado, según las cuales, los datos de empleo de septiembre son catastróficos. El Economista no llega a culpar a Trump del deterioro del empleo en EE.UU., pero nada costará imaginar que algo tendrán que ver con ello las energúmenas políticas del despreciable tipo del pelo color naranja. Y ese es mi segundo motivo de satisfacción: las incomprensibles pulsiones que han llevado al pueblo norteamericano a elegir por dos veces a un auténtico indeseable, desde cualquier punto de vista que se mire, parecen estar recibiendo, también, su merecido y eso debería ser motivo de alegría, al menos para los seres humanos de cualquier lugar del planeta que nos conducimos con racionalidad.

La tercera información no aparece en el boletín de El Economista de hoy, pero la traigo yo a colación, porque es de parecida naturaleza y me produce no menor satisfacción que las anteriores. Me refiero, por un lado, a la circunstancia de que Madrid haya superado a Cataluña en pujanza económica y en renta per cápita y, por otro lado, al hecho de que, después de ocho años, solo un 7% de las empresas que dejaron Cataluña con motivo del Procés hayan vuelto, según las últimas informaciones. De nuevo, las pulsiones xenófobas, supremacistas y egoístas de una porción del pueblo catalán (es probable que solo levemente mayoritaria, pero mayoritaria al fin) reciben su merecido y eso solo nos puede producir satisfacción a quienes tales impulsos nos parecen odiosos. 

jueves, 25 de septiembre de 2025

UNA OPINIÓN INTEGRADORA, INTELIGENTE Y NO DIVISIVA


 El Rey Felipe VI se ha pronunciado en la Asamblea General de la ONU sobre la situación de Palestina en unos términos, no solo más razonables que los de la campaña que lleva a cabo Pedro Sánchez, sino más inteligentes. El empeño en la utilización del tecnicismo jurídico ‘genocidio’, como arma arrojadiza contra sus torpes adversarios políticos corre el riesgo de quedar en ridículo el día que el tribunal internacional competente, eventualmente, dictamine que lo que está ocurriendo en Palestina no es un genocidio, aunque sí sean, como los ha calificado el Rey, actos aberrantes que repugnan a la conciencia humana y avergüenzan al mundo.

Fragmento del discurso del Rey Felipe VI en el 80° periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU:

“… en Oriente Próximo, en Palestina, en la Franja de Gaza. No podemos guardar silencio, ni mirar hacia otro lado, ante la devastación, los bombardeos, incluso de hospitales, escuelas o lugares de refugio; ante tantas muertes entre la población civil; o ante la hambruna y el desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas..., ¿con qué destino? Son actos aberrantes que están en las antípodas de todo lo que este foro representa. Repugnan a la conciencia humana y avergüenzan al conjunto de la comunidad internacional.

España es un pueblo profundamente orgulloso de sus raíces sefardíes. Cuando hablamos al pueblo de Israel, estamos hablando a un pueblo de hermanos, un pueblo que, cuando regresa a España –a Córdoba, a Toledo, a Sevilla, a Barcelona y tantos otros lugares- regresa a su casa; fue ese el principio inspirador de la ley por la que, en 2015 y con amplio consenso, se concedió la nacionalidad española a los descendientes de los judíos sefardíes originarios de España. Por eso nos duele tanto, nos cuesta tanto comprender lo que el gobierno israelí está haciendo en la Franja de Gaza. Por eso clamamos, imploramos, exigimos: detengan ya esta masacre. No más muertes en nombre de un pueblo tan sabio y tan antiguo, que tanto ha sufrido a lo largo de la historia.

Seamos claros, condenamos rotundamente el execrable terrorismo de Hamás y especialmente aquella matanza brutal del 7 de octubre de 2023 contra la población israelí y reconocemos el derecho de Israel a defenderse. Pero, con la misma firmeza, demandamos que el gobierno de Israel aplique sin reservas el derecho internacional humanitario en toda Gaza y Cisjordania. Exigimos que la ayuda humanitaria llegue sin dilaciones, un alto el fuego con garantías y la liberación inmediata de todos los rehenes que aún retiene Hamas con tanta crueldad.

La comunidad internacional debe asumir su responsabilidad para hacer realidad cuanto antes una solución viable que contemple la existencia de los dos Estados. El reconocimiento del Estado de Palestina por parte de un número creciente de miembros de nuestra Organización, al que España se sumó el pasado mes de mayo, debe ayudar a conseguir una paz regional justa y definitiva, basada en la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas y también en el reconocimiento universal del Estado de Israel.”

Una vez más, el jefe del Estado ha tenido una conducta impecable en el ejercicio de sus altas funciones representativas y de moderación y arbitraje. Y contrasta vivamente con la falta de categoría de Pedro Sánchez que, al dar su opinión sobre el discurso de Felipe VI, ha traído a colación el hecho de que el presidente de Galicia (del PP) acaba de calificar de genocidio la actuación de Israel en Palestina, para terminar felicitándose de contar con alguien más que "llama a las cosas por su nombre". Al parecer, el Rey, que, con acierto, no ha utilizado el término genocidio en su discurso, no llama a las cosas por su nombre... según Pedro Sánchez.





viernes, 19 de septiembre de 2025

“HOLA, SOY PALESTINO”


 El texto que transcribo más abajo lo he tomado de un twitt publicado por Acción y Comunicación sobre Oriente Medio, que es una organización española que promueve la relación entre España e Israel y lucha contra el antisemitismo, trabajando con gobiernos, partidos y la sociedad civil.

El texto es probablemente apócrifo, pero creo que responde a la verdad histórica y del presente. Acabo de leer el libro Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina, de Ilan Pappé, en el que, sin perjuicio de su objetividad general, se aprecia un claro sesgo propalestino y puedo decir que los episodios históricos a los que se refiere el palestino apócrifo sucedieron tal cual él los cuenta.
Desde mi punto de vista, esta visión del conflicto supera el planteamiento puramente maniqueo (palestinos víctimas vs. judíos victimarios) que campa por España, con el gobierno a la cabeza y otros países, apenas sin oposición, y ayuda a entender mejor el conflicto y sus vicisitudes a lo largo de los últimos 75 años.


Hola, soy palestino. 🇵🇸

Y, como la honestidad es poco común en mi política, permítanme confesar algunas cosas.

1947. 
La ONU me ofreció un Estado, junto a Israel: fronteras, independencia, reconocimiento. Dije que no. Mis líderes prometieron que la guerra "arrojaría a los judíos al mar". En cambio, lo perdí todo y lo llamaron catástrofe. No porque no me ofrecieran un Estado, sino porque lo rechacé.

1948–2025
Los Estados árabes podrían haberme integrado, dado derechos, pasaportes, dignidad. En cambio, me encerraron en campos de refugiados durante generaciones para que siguiera siendo un arma contra Israel. Construyeron palacios para ellos y cárceles para mí. Me usaron como propaganda, no como persona.

1967
Tras otra guerra perdida, podría haber construido un Estado en Cisjordania y Gaza. En cambio, insistí en "ni paz, ni reconocimiento, ni negociaciones". Tres noes. Cincuenta años después, sigo sin Estado. Resulta que el rechazo no paga el alquiler.

Oslo, década de 1990
Israel dijo: «Intentémoslo». Me dio autonomía, armas para la policía y miles de millones en ayuda. ¿Qué hicieron mis líderes? Robaron el dinero, armaron milicias y lanzaron una intifada. Atentados suic idas en lugar de escuelas, cohetes en lugar de fábricas.

Gaza, 2005
Israel se fue por completo: sin colonos, sin soldados. Tuve la oportunidad de convertir Gaza en un Singapur mediterráneo. Voté por Hamás. La convirtieron en Mogadiscio junto al mar. ¿Miles de millones en ayuda? Túneles, cohetes y palacios para sus líderes, mientras mi gente come comida enlatada en la oscuridad.

¿Democracia?
 No he tenido elecciones en casi 20 años. Hamás mata a los disidentes en Gaza; Fatah los encarcela en Cisjordania. Mis líderes cancelan elecciones porque están demasiado ocupados luchando por el poder.

Religión
En lugar de construir un futuro, pongo a clérigos en televisión enseñando a los niños a odiar a los judíos. Glorifico a los "mártires" que hacen estallar autobuses. Crío a mis hijos con canciones de sangre y fuego en lugar de libros y ciencia. Cambio la esperanza por la guerra santa.

Mundo árabe
Los regímenes árabes me llaman "hermano". Pero pregúntenles cuántos palestinos pueden vivir libremente en Líbano, Siria, Egipto o Kuwait. Me excluyen, pero celebran mi muerte, porque mi muerte es su excusa.

Absurdo
Sigo diciendo que quiero "construir un Estado". E irónicamente, justo al lado está Israel: el vecino que construyó una democracia próspera, una potencia tecnológica, granjas en el desierto y ciudades de polvo. Sin petróleo, sin riqueza infinita, solo con coraje. Podría haber aprendido, copiado, colaborado. En cambio, elegí la envidia y la rabia.

Obsesión antijudía
Podría haber aceptado a los judíos como vecinos. Podría haber dicho: "Dos naciones, dos Estados". En cambio, repito: "Del río al mar". En lugar de exhibir el honor, la hospitalidad y la rica cultura árabe, mostré solo la cultura de la espada: la ira, el extremismo y la sangre. En lugar de gritar salaam (paz) a los israelíes, grité muerte a los judíos. Y luego finjo sorprenderme cuando los israelíes no confían en mí, cuando están enojados, decepcionados y convencidos de que no quiero coexistencia en absoluto.

Responsabilidad
Culpo a Israel de todo. Siempre. ¿Mis líderes roban miles de millones? Culpa de Israel. ¿Hamás dispara cohetes desde hospitales? Culpa de Israel. ¿Glorifico la muerte más que la vida? Culpa de Israel. La responsabilidad no es mi fuerte.

Soy palestino. Podría haber construido una nación muchas veces. Elegí el rechazo, la corrupción y la guerra sin fin. Podría haber vivido en paz con Israel, pero elegí vivir a la sombra de su destrucción.

Así que sí, soy una víctima. Pero, con demasiada frecuencia, soy víctima de mis propios líderes, de mis propias decisiones y de mi propia negativa a abandonar el odio.

Y esa, querido lector, es la tragedia que nadie quiere admitir".


domingo, 14 de septiembre de 2025

LA ANTIPATÍA DE UNA CAUSA

La acción de Israel en Gaza excede con mucho de la justa pretensión de castigar y evitar la repetición de sucesos como los actos terroristas de Hamas, del 7 de octubre de 2023. Y comprendo que haya gente que desee protestar contra tales excesos. Aunque yo no siento demasiada simpatía hacia la causa de un pueblo que respaldó con sus votos la satrapía islamista y terrorista de Hamás.

Dicho esto, me pregunto si acciones como las que han llevado a cabo hoy los islamistas españoles, cómo no, jaleados por Pedro Sánchez, interrumpiendo violentamente la Vuelta Ciclista a España, benefician a la causa del pueblo palestino o más bien lo contrario.

Si me preguntas te diré que, en mi caso, estos violentos incidentes han reducido otro poco la escasa simpatía que me merece la causa palestina. Parecida simpatía a la que me procuran sus valedores en España. 


 

sábado, 13 de septiembre de 2025

SOBRE EL ASESINATO DE CHARLIE KIRK

 El asesinato del activista de extrema derecha norteamericano Charlie Kirk está ocasionando una nube de comentarios en medios de comunicación y redes sociales. Todo el mundo se ha creído facultado para opinar sobre un asunto tan delicado y problemático, de modo que yo no voy a ser menos.

Bueno, en realidad, no voy a expresar mi opinión, sino que me voy a remitir a la que ha publicado el escritor Ricardo Dudda en The Objective, con la que coincido plenamente y de la que me interesa destacar las siguientes ideas:

1ª. “En democracia, nada justifica un asesinato político. Charlie Kirk estaba expresando sus opiniones en público y fue asesinado por esas opiniones. Su asesino quizá era un perturbado, pero era un perturbado con un móvil ideológico.

2ª. “Su identidad política (la de Charlie Kirk) era la crueldad, que es quizá la característica básica del nuevo trumpismo: una crueldad sin matices, sin medias tintas (...). La crueldad ya no es un daño colateral, sino el objetivo principal. No solo busca, por ejemplo, expulsar a inmigrantes (...), quiere humillarlos en cárceles inhumanas.”

3ª. “Sus adversarios políticos llevan defendiendo durante décadas cambiar la legislación que ha permitido que ocurriera su asesinato. Si su asesino no hubiera podido adquirir un rifle de francotirador con 22 años, Charlie Kirk seguiría vivo. Y sus adversarios podrían haber seguido debatiendo con él de manera civilizada.”

https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2025-09-13/paradoja-charlie-kirk-articulo-dudda/