jueves, 31 de agosto de 2023

LOS FRAUDES DE LA INVESTIDURA

 

Hoy he visto que circula por las redes el artículo de Daniel Gascón en El País, “F de fraude”.

Modestamente, añado algunas consideraciones a los dos aspectos más fraudulentos del contenido de las negociaciones en curso entre el PSOE y los separatistas catalanes.

En primer lugar, el llamado ‘préstamo’ de diputados/senadores. En mi opinión, la conducta de los diputados de los grupos prestamistas y prestatarios es análoga a la de quien utilizase una factura (falsa) de 20 placas solares, para justificar una subvención de una instalación fotovoltaica en la que solo se hubieran instalado 5 (se nos pueden ocurrir decenas de ejemplos que podrían venir al caso). Tanto una conducta (la de los diputados defraudadores), como la otra (la del instalador de placas y el ciudadano, ambos defraudadores) constituyen un fraude de subvenciones, que, en principio, encajan en la definición de dicho delito contemplada en el artículo 308 del Código Penal: “El que obtenga subvenciones o ayudas de las Administraciones Públicas, incluida la Unión Europea, en una cantidad o por un valor superior a cien mil euros falseando las condiciones requeridas para su concesión u ocultando las que la hubiesen impedido será castigado con la pena de prisión de uno a cinco años y multa del tanto al séxtuplo de su importe, salvo que lleve a cabo el reintegro a que se refiere el apartado 6.”

Se calcula que ambos grupos separatistas, Junts y ERC, cobrarían unos 146.000€ al año, cada uno, si no formaran grupo parlamentario y, por medio del fraude que el PSOE les facilita, van a cobrar más de 510.000€, cada uno.

Todo el mundo sabe que se trata de un fraude, pero nadie, que yo sepa, se ha referido a la posible vertiente penal de este asunto. En primer lugar, porque se viene repitiendo legislatura tras legislatura desde hace varias y ya se considera una conducta normal. Pero, en segundo lugar, porque, probablemente, en la conciencia íntima de aquellos de sus perpetradores que entiendan de estas cosas y en la de sus asesores jurídicos, debe anidar la convicción de que estas decisiones son inimputables, por estar amparadas en la libertad política de los parlamentarios.

Yo me atrevo a discrepar de esa idea. La administración y gestión de las subvenciones a los grupos parlamentarios no es una actividad política, sino más bien una actuación que cabe encuadrar en los límites de la actividad organizativa y administrativa del Parlamento y que debe estar sujeta a las mismas reglas legales que el conjunto de la actividad administrativa de los poderes públicos.

El Parlamento podría aprobar un reglamento que dijera que, si Pedro Sánchez lo necesita para ser investido, un solo diputado podría formar grupo parlamentario. Pero, por el momento, no es ese el caso.

Siempre me ha parecido una lacra la judicialización de problemas o conflictos que deben ser resueltos de otra manera, pero, ante actitudes tan desvergonzadas como el préstamo de parlamentarios, en claro perjuicio del erario público, caben pocas alternativas.

La segunda cuestión a la que quería referirme es a la llamada amnistía de los variados delincuentes y otros infractores del Proceso catalán. Por lo que estoy leyendo en los medios, no solo se pretende revocar todas las acusaciones y condenas, en los ámbitos penal y administrativo, de modo que todos queden libres de sanciones penales y de otro tipo. Sino que se pretende también anular las responsabilidades que podríamos llamar resarcitorias. Me estoy refiriendo a lo siguiente:

Por un lado, a las responsabilidades civiles derivadas de delito, como por ejemplo, la indemnización que pudiera fijar el juez en favor del policía al que un angelito le rompió el cráneo, al arrojarle un adoquín a la cabeza en la Vía Layetana. Indemnización a la que sería condenado el autor del delito.

Y, por otro lado, a las responsabilidades contables en las que han incurrido los políticos y funcionarios procesistas, por malversar fondos públicos en actuaciones ilegales en pro de la independencia.

En ambos casos, no se trata de sanciones, sino del mero resarcimiento del daño causado a otro: en un caso, al policía al que le fracturaron el cráneo; y, en el otro, al Estado, que es como decir a todos los ciudadanos, que vimos cómo el peculio público se vio disminuido por la acción malversadora de autoridades y funcionarios.

¿Qué podría hacer el policía y qué podríamos hacer el conjunto de los ciudadanos, que sufriéramos semejante despojo, perpetrado por las Cortes, en forma de una Ley mal llamada de amnistía?

Supongo que algún procedimiento legal podrá emprenderse contra los autores de estos desmanes, si se llegan a consumar, que todo indica que así será.

miércoles, 23 de agosto de 2023

SI LO HICIERAS TÚ, IRÍAS A LA CÁRCEL

 


Se trata de un fraude. Pero no en sentido figurado, de un fraude político, que también, sino de un auténtico fraude de subvenciones. El PSOE le ‘presta’ diputados al partido de Puigdemont y Sumar se los 'presta' al partido de Junqueras, para que alcancen el número mínimo (que no han obtenido en las elecciones) que les permita formar grupo parlamentario y así gozar de sus ventajas: más tiempo en las intervenciones, más autonomía para la presentación de iniciativas y, sobre todo, más dinero. Se calcula que ambos grupos cobrarían unos 146.000€ al año, cada uno, si no formaran grupo parlamentario y, por medio del fraude que el PSOE les facilita, van a cobrar más de 510.000€, cada uno.

Sería algo así como si el instalador de placas solares te entregase una factura de 20 placas, cuando tú solo instalaste 5, pero usas la factura para cobrar la subvención, como si hubieras instalado 20. Cualquier ciudadano que realizara una actuación análoga a esta sería condenado a una pena de prisión, por un delito de fraude de subvenciones del artículo 308 del Código Penal.

Ya sabemos que los separatistas tienen patente de corso. No se persiguen los delitos que cometen y, si en algún caso se les condena, inmediatamente se les perdona.

En este caso se trata de un delito perpetrado abiertamente, sin tapujos, casi haciendo ostentación. Que tiene unos autores claros, los diputados de los grupos separatistas. Y unos cooperadores necesarios no menos evidentes: los diputados del PSOE y de Sumar.

¿Por qué nadie persigue esta infamia y se deja pasar, como si tal cosa?

miércoles, 9 de agosto de 2023

ABERRACIONES CONTEMPORÁNEAS

 

Una ley aprobada por las Cortes permite que una madre le diga a su hijo que no es su madre, sino su padre, a pesar de haberlo parido; y que su padre le diga que no es su padre, sino su madre, a pesar de haberlo engendrado, por ejemplo, violando a la madre que lo parió.

Invocando esa ley aprobada por nuestro parlamento, algunos hombres que dicen sentirse mujeres están solicitando y, con frecuencia, consiguiendo, ser recluidos en cárceles de mujeres, participar en competiciones deportivas femeninas, usar los aseos y vestuarios de mujeres en toda clase de instalaciones y un sin fin de aberraciones sin cuento.

Cuando se les niegan las perversiones que solicitan lo denuncian como una conducta de odio contra las personas LGTBI…XYZ, o tránsfoba o Dios sabe qué otro barbarismo. Y, con frecuencia, reciben el apoyo de partidos y otros colectivos e incluso de las autoridades.

Este mero comentario que estoy haciendo, con seguridad, merecerá una valoración similar por parte de esa gente y, probablemente, podría estar incurriendo en alguna de las infracciones recientemente reguladas y llevar aparejada una sanción.

Cuando oigo o leo que algunos partidos se proponen el reconocimiento de nuevos derechos a determinadas personas o colectivos o abogan por lo que suelen llamar el blindaje de los derechos ya reconocidos, lo que me viene a la cabeza son casos como el que cuenta el periódico, los que he descrito yo más arriba y otros similares.

Se trata de un proyecto de ingeniería social que pretende construir un mundo distópico invivible, al que la mayoría de los ciudadanos está asistiendo impávida, como si no fuera con ellos.

viernes, 9 de junio de 2023

RACISMO INVERSO, INSULTO FALLIDO

Amparo Rubiales, hasta ahora presidente del PSOE de Sevilla, ha llamado al líder del PP Elías Bendodo “judío nazi”. No parece haber suscitado demasiada censura en el territorio ideológico al que pertenece la señora Rubiales, entendido esto en sentido amplio. Me pregunto qué reacción habría merecido en ese territorio que un político de la derecha hubiera calificado a un político de izquierdas gitano nazi o moro nazi. Es una pregunta retórica, naturalmente. El escándalo sería intenso y duradero.

Por otro lado, ¿no ha reparado la señora Rubiales en que motejar a cualquiera de judío adorna a esa persona de una pátina de prestigio de la que carecía antes de que se conociera su origen étnico? Repasa la nómina de premios Nobel de ascendencia judía: https://hmong.es/wiki/List_of_Jewish_Nobel_laureates
Se trata, pues, en el fondo, de un insulto fallido. Al calificar a Bendodo de judío Rubiales ha ejercido una suerte de racismo inverso, prestigiando al sujeto de su invectiva y, al calificarlo de nazi, no ha conseguido sino caer estrepitosamente en el ámbito de aplicación de la ley que dicta que quien tal cosa hace es porque ya tiene perdida la contienda, cualquiera que esta sea.

domingo, 4 de junio de 2023

EXTRAVAGANCIAS

 


Esta noticia puede o no ser importante, en función de que las informaciones que maneja la redactora de tribunales de El Mundo, Ángela Martialay, generalmente muy bien informada, sean ciertas y se concreten en hechos en las próximas horas o días.
Según esta información, el Tribunal Constitucional (TC) va admitir a trámite los recursos de amparo presentados por los condenados en la pieza política de los ERE, entre los que se encuentran los expresidentes Chaves y Griñán. De acuerdo con lo que se señala en el artículo, los letrados del TC habrían emitido un informe favorable a la admisión de los recursos. Es importante hacer notar que el TC solo admite a trámite el 1,6% de los recursos de amparo que se presentan. Pero, la noticia ofrece un dato más y no poco importante. Al parecer, la razón esencial que ha movido a los letrados del TC a decantarse por proponer la admisión de los recursos contra la sentencia del Tribunal Supremo es que las condenas que se contienen en dicha sentencia y, por tanto, también en la de la Audiencia Provincial de Sevilla, se basan en una interpretación extravagante del artículo 404 del Código Penal, regulador del delito de prevaricación administrativa. Es decir, los letrados del TC parecen haber entendido que los recursos de amparo presentados gozan de lo que en latinajo se llama el “fumus boni iuris” (en cristiano, apariencia de buen derecho). Esto significa que se ha apreciado la apariencia o probabilidad de que la acción legal emprendida a través de los recursos de amparo tenga un fundamento jurídico válido. En este sentido, la extravagancia que reprochan los letrados a las sentencias recurridas residiría en el hecho de que el delito de prevaricación exige que su autor haya dictado una resolución administrativa y resulta que los ex altos cargos de la Junta de Andalucía fueron condenados por dictar lo que el artículo llama unos actos prelegislativos, que no tendrían el carácter de resoluciones administrativas. ¡Claro! Llevamos años diciéndolo: el Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó los proyectos de Ley del Presupuesto, en los que se contenía la partida presupuestaria con la que se financiaron las ayudas de los ERE. Pero ese acto no podía ser delictivo por sí mismo. Y no solo porque la decisión no era un acto administrativo, sino un acto político, insusceptible esencialmente de incurrir en un carácter prevaricador; sino, mucho más importante: porque los proyectos que aprobaba el Gobierno, finalmente, los sancionaba el Parlamento como leyes del propio Parlamento. Como bien se comprende, si la Ley aprobada por el Parlamento no puede ser, por definición, ilegal, tampoco lo puede ser el proyecto de Ley aprobado por el Gobierno, con el mismo contenido. Es cierto que el TC no puede convertirse en una segunda instancia de apelación o casación de las sentencias del Tribunal Supremo. Su función en el ámbito que nos ocupa consiste en la protección de los derechos fundamentales, a través del recurso de amparo. Pero no es menos cierto que si finalmente el TC asume el criterio de sus letrados, no le será difícil argumentar que una aplicación extravagante de la norma penal en perjuicio del justiciable constituye, por sí misma, una violación del derecho a la obtención de la tutela judicial efectiva y acabe estimando el recurso de amparo y anulando la sentencia por ese motivo. Con todo, no terminarían aquí los tremendos efectos que puede conllevar el que estas tesis sobre la prevaricación en la causa de los ERE acaben prosperando. Téngase en cuenta que la tesis de la sentencia de la AP de Sevilla, que el TS acoge en la suya, es la de que los delitos de prevaricación y malversación, por los que han sido condenados los ex altos cargos de la Junta de Andalucia, se encuentran en una situación que se denomina técnicamente como concurso medial. Esto significa que, según ambos tribunales, quienes fueron condenados por ambos delitos, prevaricaron con el fin de malversar, que es lo que significa eso del concurso medial: que la comisión de un delito sirve para la comisión del otro. Es decir, que estas personas dictaron resoluciones groseramente ilegales, que no otra cosa es prevaricar, para malversar, esto es, para permitir que otras personas sustrajeran en su favor ilegítimamente caudales públicos. Pero, demos un paso más. Para que haya malversación o prevaricación tiene que haber, al menos, un funcionario público implicado como autor del delito. En la causa de los ERE, las personas no funcionarias acusadas, procesadas y algunas ya condenadas, que no tienen la condición de funcionarios públicos, intervienen en estos delitos especiales de los funcionarios con un carácter que se denomina de “extraneus”. Pero no es posible la comisión de tales delitos exclusivamente por “extraneus”, sin la presencia de un funcionario. Por ello, ¿qué pasaría si los autores típicos del delito de malversación en la causa de los ERE, esto es, los ex altos cargos condenados, resultaran absueltos, porque se anulan sus sentencias? ¿Sería sostenible la condena por malversación de un comisionista o de un intruso de los ERE, si no hay ningún funcionario condenado por este delito, típico de los funcionarios públicos? Es bastante improbable que las consecuencias de la admisión de los recursos de amparo presentados y de una hipotética sentencia estimatoria del TC lleguen a ser tan radicales como acabo de esbozar. Pero, como hemos dicho tantas veces, en la causa de los ERE se ha hecho y se sigue haciendo mucha brocha gorda y es probable que acabe teniendo consecuencias indeseadas e irreversibles.
Si así fuera, no lo dudes, los responsables del desaguisado serían los pintores de brocha gorda y, en particular, una pintora que goza de una fama tan grande como injustificada e inmerecida.

miércoles, 17 de mayo de 2023

MÁS SOBRE CORREOS

 


Hoy fui a Una oficina de Correos a recoger un paquete a nombre de otra persona. Llevaba una autorización y ambos DNI, todo en formato digital en mi teléfono. Pues bien, como Correos sigue viviendo en la época de Miguel Strogoff, la empleada, con una satisfacción apenas disimulada, se ha negado a entregarme el envío, por no llevar los documentos en formato físico. Le pregunto por los motivos de su negativa y me ofrece una razón imbécil: “lo exige la ley de protección de datos”. Le ofrezco enviarle los documentos para que ella los imprima y recibo otra respuesta imbécil: “no nos está permitido.”

Esta entidad pública que es Correos disfruta del monopolio de las notificaciones oficiales certificadas. A pesar de eso, sólo se tiene en pie a costa de ordeñar abundantemente las ubres del Estado, ya que es incapaz de pagar con sus propios recursos su inmensa plantilla.

Además, se aprovecha de esos privilegios para competir deslealmente con las compañías privadas de mensajería, que no gozan del monopolio y de las ayudas públicas de las que disfruta Correos. Y lo hace del modo inepto que ya he descrito. Para la entrega de un paquete de 30€ procedente de Ikea, como era el caso, me han aplicado el mismo procedimiento que para la entrega de una citación para un juicio o de una notificación de una sanción de un millón de euros. Algo ciertamente de imbéciles.

Correos trata a sus clientes, forzosos en la mayoría de los casos, como imbéciles, de modo que, a partir de ahora, rehusaré toda clase de envíos no obligatorios u oficiales que procedan de ese maldito nido de incompetencia y derroche de recursos públicos. Advertiré a las compañías en las que compre que, si realizan sus envíos a través de Correos, los rehusaré. Y no volveré jamás a enviar un paquete por Correos. Publico esto para que cunda mi ejemplo.

lunes, 21 de noviembre de 2022

CORREOS, ¡QUÉ DESASTRE!


Hace unos días me compré unos zapatos en la página web de una conocida marca de calzado deportivo. Esta marca utiliza para sus envíos la empresa pública de Correos y me ofrecía entregarme la compra en unos casilleros electrónicos que Correos tiene distribuidos en numerosas ubicaciones. Yo elegí los que se encuentran en un supermercado cerca de casa. Recogí los zapatos cuando estaban disponibles y, como no eran de mi agrado, el día siguiente, sábado, contacté con el proveedor para comunicarle mi intención de devolverlos. El proveedor me facilitó una etiqueta de devolución y me indicó el modo de operar, que consistía en depositar la caja con el producto a devolver en los mismos casilleros de Correos, de modo que me dirigí al supermercado.
 

La primera dificultad que encontré fue que la etiqueta tenía dos códigos de barras diferentes, uno se llama “Paq retorno” y el otro “Return label”. La máquina solo identificó uno de ellos y, sorprendentemente, me preguntó qué clase de cosa quería devolver. Digo sorprendentemente, porque, si la máquina identificó el código de mi etiqueta, debería saber de qué devolución se trataba, pero bueno. Como ofrecía varias opciones y una en concreto era zapatos, elegí zapatos. A continuación, de los diversos casilleros de diferentes tamaños que allí había se abrió uno en el que de ninguna manera cabía la caja de mis zapatos, de modo que tuve que abortar la operación, cerrando el casillero abierto, tal y como me indicó la maquinita que debía hacer y empecé de nuevo el proceso. Esta vez me proponía decirle a la máquina que quería devolver una maleta, que era otra de las opciones que recordaba, en vez de unos zapatos. Pero no hubo caso. La pantallita del casillero, después de reconocer el código de devolución, me informó de que era imposible realizarla en ese momento y que volviera a intentarlo pasados unos minutos. Repetí el intento en varias ocasiones durante los siguientes 30 minutos, sin éxito alguno. Antes de abandonar el supermercado, llamé al teléfono de asistencia que ofrecían en la pantalla y toda la asistencia que recibí fue la información de que durante el fin de semana no hay asistencia y que probara a llamar de nuevo el lunes.
El lunes a las 8 y media de la mañana llamé al teléfono de asistencia de Correos y tuve que esperar 10 minutos para que me atendieran porque, ya sabes, “todos nuestros operadores están ocupados”. Cuando logré hablar con una persona, toda la asistencia que me ofreció consistió en informarme de que el producto por cuya devolución yo me interesaba ya había sido entregado a su destinatario. Es decir, a mí mismo. La operadora no encontraba ni rastro de mi petición de devolución (recuerda que ya me habían facilitado la etiqueta de devolución), ni de mi intento infructuoso de entrega del producto para devolverlo. Le ofrecí leerle los 2 códigos que aparecían en la etiqueta. Empecé por uno y me dijo que ese no podía ser, porque tenía que empezar por L. Le leí el código de 16 dígitos que empezaba por L y, cuando terminé, la chica me dijo que tampoco podía ser ese, porque era demasiado corto. ¿Qué hago, entonces?, le pregunté. Y se hizo el silencio. La operadora no sabía cómo ayudarme, así que me despedí y colgué.
Horas más tarde decidí dirigirme a una oficina de Correos, para ver si con una persona de carne y hueso podía resolver el asunto, aunque ya me temía lo peor. Cuando llegué a la oficina me encontré una cola considerable, que no avanzó nada en 10 minutos, sin que nadie por allí supiera el motivo. De modo que me dirigí a la ventanilla, donde me informaron de que el sistema informático de Correos se había “caído” y que por eso estaban parados. Me marché nuevamente frustrado y volví a casa pensando ya en quién podría aprovechar unos zapatos que a mí me quedaban estrechos. Pero antes volví, de nuevo, al supermercado, para comprobar si el problema del sábado se había arreglado, pero la máquina me dio el mismo mensaje: “vuelva a intentarlo pasados unos minutos”. No perdí ni un minuto más en ello y abandoné toda esperanza de devolver los zapatos.
Este episodio me ha traído a la memoria otros del pasado que involucran al servicio de Correos. Durante años, en la localidad en la que vivo, el reparto de la correspondencia se producía solo uno o dos días a la semana y en vacaciones de Navidad, Semana Santa y verano podíamos pasar dos o tres semanas sin correo. Por aquel tiempo, no fue raro recibir invitaciones a eventos cuando ya se habían celebrado y otros trastornos. Tampoco se me ha olvidado un penoso incidente cuya explicación no llegamos a conocer. Fuimos a enviarle un paquete a nuestra hija que residió un año entero en el extranjero, por razón de estudios. El paquete contenía fundamentalmente ropa y algunos accesorios, todo lo cual empaquetamos en la oficina de Correos, en presencia de los empleados, en una de las cajas de embalaje que vende la propia compañía. En la parte superior del paquete colocamos un bolso de cierto valor. Pues bien, cuando el paquete llegó a su destino, el bolso había desaparecido. Fuimos a contarlo a la oficina y los empleados se limitaron a culpar al país de destino, sin ofrecernos ninguna solución.
El escritor Javier Marías, recientemente fallecido, contó en sus columnas periodísticas en varias ocasiones los problemas que tuvo con el mal funcionamiento del servicio de Correos. Marías también contó que, como probable venganza por sus críticas, en varias ocasiones Correos había extraviado paquetes que le tenían a él como destinatario o remitente.
Con estos antecedentes, pienso ahora, el verdadero desastre de funcionamiento del actual sistema de paquetería de Correos adquiere todo el sentido.
Tengo ya muchos trienios como empleado del sector público. Demasiados. Y siempre había pensado que si el sector privado tenía algo que enseñar en materia de gestión de servicios- lo que para mí no era evidente por sí mismo - el sector público no debía ser sustituido, sino obligado a aprenderlo.
Cuando contemplo la experiencia que te acabo de contar (y otras parecidas) y la comparo con la eficacia con la que compañías como Amazon gestionan entregas y devoluciones del comercio electrónico, esa duradera convicción mía se resquebraja. Y bien que lo siento.

sábado, 21 de mayo de 2022

"LA VIOLENCIA DOMÉSTICA NO ES RESULTADO DEL PATRIARCADO"

Esta es la tesis de Limor Gottlieb, una investigadora del Centro para la Cultura y la Evolución de la Universidad Brunel de Londres. Sostiene en un artículo publicado en la revista online Guillette (https://quillette.com/2022/05/21/why-the-depp-heard-case-should-change-the-gender-paradigm-in-domestic-abuse/), entre otras cosas, que "Las investigaciones concluyen constantemente que las mujeres en las relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra sus parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres."



Quillette


La violencia doméstica no es el resultado del patriarcado

Las investigaciones concluyen constantemente que las mujeres en relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra sus parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres.

Limor Gottlieb

21 de mayo de 2022 6 min de lectura


Domestic Violence Is Not the Result of Patriarchy

La actriz estadounidense Amber Heard durante el juicio por difamación de 50 millones de dólares estadounidenses Depp vs Heard en el Tribunal del Condado de Fairfax, Virginia, el 28 de abril de 2022. (Foto de Michael Reynolds vía Getty Images).


Más abajo puedes encontrar una traducción casera al castellano del artículo y de algunos comentarios al mismo publicados en Internet, contrarios a las tesis de la autora.

NOTA: La revista QUILLETTE dice de sí misma en su página web lo siguiente: "Quillette es una revista en línea con sede en Australia que se centra en el análisis y los comentarios culturales de gran formato. Somos políticamente apartidistas, pero confiamos en la razón, la ciencia y el humanismo como nuestros valores rectores."

TRADUCCIÓN:

"QUILLETTE

La violencia doméstica no es el resultado del patriarcado

Limor Gottlieb

21 de mayo de 2022
6 min de lectura

Como es conocido, Johnny Depp ha demandado a su exesposa Amber Heard por un artículo de opinión que escribió en el Washington Post en 2018, en el que afirmó ser víctima de abuso doméstico. La batalla legal ha llegado a los tribunales de Virginia, EE. UU., y las audiencias se transmiten en directo. El juicio por difamación presenta dolorosas acusaciones de abuso doméstico en las que Depp tiene varias grabaciones de audio de Heard, admitiendo haberle dado una paliza y haberle amenazado: "Díselo al mundo, Johnny. Yo, Johnny Depp, un hombre, también soy víctima de violencia doméstica, y veremos cuántas personas te creen o se ponen de tu lado".
Como investigadora de doctorado en psicología y relaciones, que actualmente escribo mi tesis sobre el tema de la violencia en la pareja, he estado siguiendo este caso con gran atención y profunda frustración por el doble rasero con el que la sociedad aborda el tema del abuso doméstico. En este artículo sostengo una tesis contraria al paradigma de género respaldado públicamente sobre la violencia doméstica y, en su lugar, ofrezco una perspectiva neutral en cuanto al género desde la psicología, que tiene sus raíces en la evidencia empírica.
La violencia en la pareja (VP) es una cuestión de salud pública mundial y de derechos humanos. Recientemente, el aislamiento social y las medidas de confinamiento debidas a la COVID-19 han exacerbado aún más este problema, ya que ha habido un aumento dramático de los casos de VP en todo el mundo. La VP se refiere a cualquier comportamiento llevado a cabo para infligir daño a las parejas románticas; sin embargo, se asocia comúnmente con la violencia infligida por los hombres. Esta creencia popular se conoce como el "paradigma de género" y se deriva de una visión patriarcal de la violencia doméstica. Desde esta perspectiva, los hombres de las culturas occidentales socializan para dominar a las mujeres e incluso tienen derecho a utilizar la violencia para establecer el poder y el control sobre las mujeres. Sin embargo, la investigación encuentra constantemente que las mujeres en las relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra las parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres (si no más). Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), uno de cada siete hombres en los Estados Unidos ha sido víctima de abuso físico por parte de una pareja íntima a lo largo de su vida, y uno de cada 10 hombres ha sufrido violación, violencia física y acoso por parte de una pareja íntima. Datos recientes de la Oficina Nacional de Estadística indican que de cada tres casos de VP reportadas en el Reino Unido, dos víctimas son mujeres y una es hombre. Estas cifras pueden estar incluso altamente subestimadas, teniendo en cuenta que las víctimas masculinas de abuso doméstico tienen menos probabilidades de ver el abuso como un delito y, en general, de no denunciarlo a sus amigos o a la policía.
De hecho, las víctimas masculinas de abuso doméstico a menudo encuentran sospechas o incredulidad y tienen dificultad para encontrar ayuda pública porque los servicios o refugios de abuso doméstico se centran principalmente en las mujeres víctimas. Además, la violencia contra los hombres infligida por mujeres no se toma tan en serio en los tribunales y tiende a considerarse menos grave, a pesar de los datos que sugieren que los hombres tienen más probabilidades de resultar heridos físicamente por parejas íntimas femeninas. Además de las lesiones físicas, los hombres víctimas de VP también sufren consecuencias psicológicas, como síntomas de estrés postraumático.
En consecuencia, la opinión de que todos los actos de violencia doméstica son el resultado del patriarcado por sí solo no solo es engañosa, sino también peligrosa porque: a) ignora a las víctimas masculinas, y b) no explica la violencia infligida por las mujeres a las parejas íntimas masculinas. Por lo tanto, es hora de una revisión importante de nuestro pensamiento, y es hora de reemplazar el paradigma de género del abuso doméstico con una perspectiva científicamente sólida sobre el tema, que esté arraigada en los hechos, no en la ideología.
Así que, si no es el patriarcado, ¿qué es lo que objetivamente conduce a la VP?
La visión patriarcal de la VP ha sido desacreditada durante mucho tiempo por un enorme volumen de evidencia empírica que sugiere que hay factores biológicos y psicológicos que colocan a las personas (tanto hombres como mujeres) en un mayor riesgo de perpetración de VP. Todos los que viven o han vivido en una relación saben que el conflicto es inevitable. En todas las relaciones con alta interdependencia (lo que significa que las vidas de las parejas están entrelazadas), se espera que surjan intereses en conflicto ocasionalmente. Esto se conoce como "violencia situacional en la pareja". Cuando los socios no llegan a un acuerdo o no resuelven un problema, pueden surgir frustración, ira e inseguridades y hacer que un conflicto no violento se convierta repentinamente en un conflicto violento. Desde esta perspectiva de interdependencia, la VP puede entenderse como un comportamiento impulsivo que surge cuando las parejas (tanto hombres como mujeres) experimentan incomodidad o amenaza en su relación. De hecho, las personas perpetran violencia contra sus parejas íntimas en unas tasas alarmantes. En EE. UU., una de cada seis parejas experimenta al menos una acción de VP cada año. Sin embargo, no todos los hombres y mujeres recurren a la violencia durante el conflicto.
Una gran cantidad de la investigación sugiere que las diferencias individuales en los estilos de apego y la forma en que interactúan en una dinámica de pareja pueden predecir la perpetración de VP por ambos, hombres y mujeres. La teoría del apego explica que nacemos con un sistema de apego innato, que está influenciado por nuestras relaciones de la primera infancia con nuestros cuidadores y puede afectar a la forma en la que nos relacionamos con las parejas románticas. Por ejemplo, las personas con padres que respondieron a sus necesidades y les hicieron sentir seguros tienden a desarrollar un estilo de apego seguro. Las personas con un estilo de apego seguro se sienten seguras en sus relaciones, se sienten cómodas con la intimidad y pueden confiar fácilmente en los demás. Por el contrario, las personas con padres que no respondían a sus necesidades y eran negligentes o inconsistentes en la prestación de atención tienden a desarrollar un estilo de apego inseguro, que se conceptualiza a lo largo de dos modalidades distintas: ansiedad y evitación.
El apego de ansiedad se caracteriza por los intentos de mantener la cercanía al otro miembro de la pareja, como aferrándose a él, y una dependencia excesiva para obtener seguridad y estabilidad. Las personas con un estilo de apego ansioso tienden a ser más sensibles a los signos de rechazo de sus parejas y temen constantemente ser abandonadas. Como resultado, las personas ansiosas pueden utilizar comportamientos de control o coercitivos, a menudo de naturaleza violenta, como medio para acercarse a sus parejas cuando experimentan angustia o se sienten amenazadas en sus relaciones.
El apego de evitación, por otro lado, se caracteriza por el miedo a la intimidad y al acercamiento excesivo al otro miembro de la pareja. Las personas con un estilo de apego evitativo tienden a ser más autosuficientes y tienen miedo de depender de los demás. Las personas evitadoras también son más propensas a ignorar los signos de problemas en sus relaciones y tienden a evadir el conflicto cerrándose o escapando a ellos.
La investigación sobre los estilos de apego y la VP muestra constantemente que las personas con estilos de apego inseguros, específicamente aquellas con un estilo de apego ansioso, tienden a perpetrar más violencia contra las parejas íntimas. Por otro lado, la forma en que los estilos de apego de los socios interactúan en una pareja puede ser especialmente predictiva de la perpetración de VP. Específicamente, emparejar a personas con apegos ansiosos y evitativos puede ser una receta para el desastre. Por ejemplo, mientras que la pareja evitante quiere evadir la intimidad, la pareja ansiosa quiere buscar tranquilidad constante y estar físicamente cerca de su pareja. La pareja evitativa, que se siente incómoda con la intimidad y quiere sentirse independiente, puede percibir a la pareja ansiosa como necesitada y pegajosa. En consecuencia, cuando la pareja evitadora no satisface las necesidades de apego de la pareja ansiosa, esta puede sentirse rechazada y puede recurrir a "comportamientos de protesta" (como la rabieta de un niño) para llegar a sus parejas evitantes.
El emparejamiento de individuos ansiosos y evitadores a menudo se conoce como la trampa ansioso-evitante porque puede atrapar a parejas en un ciclo tóxico de persecución y retirada, empuje y tirón. Por lo tanto, se espera que estas parejas informen de más violencia en sus relaciones. Un estudio en particular mostró que las mujeres ansiosas que están emparejadas con hombres evitadores demuestran patrones de persecución y abstinencia en los que las mujeres exigen más cercanía de la que los hombres podrían tolerar. En consecuencia, los intentos de retirarse del hombre evitador solo agravan las demandas de su pareja ansiosa, lo que podría conducir al uso de la violencia por parte de ambos miembros, cada uno por diferentes razones: ganar cercanía frente a ganar espacio. Además, una ruptura es una píldora difícil de tragar para la persona ansiosamente apegada, porque su pesadilla de ser abandonada por su pareja y perder la relación se ha hecho realidad. Esta puede ser la razón por la que las personas con un estilo de apego ansioso son más propensas a acosar a sus exparejas y a buscar venganza.
Esta perspectiva de género neutral de la violencia doméstica proporciona una comprensión completa y científica del problema, al explicar los mecanismos subyacentes que pueden conducir a la perpetración de la VP. Sin embargo, si bien los estilos de apego ofrecen una justificación sólida de por qué las personas recurren a la violencia, por supuesto, no excusan el abuso. La buena noticia es que los estilos de apego pueden cambiar con el tiempo, y es posible desarrollar una forma más segura de relacionarse con los demás a través del desarrollo personal y la ayuda profesional. Por lo tanto, es necesario seguir desarrollando y hacer accesibles las intervenciones públicas y terapéuticas, tanto para las víctimas como para los perpetradores de violencia doméstica.
La violencia doméstica nunca se detendrá mientras la expliquemos a través de la lente del patriarcado y minimicemos, o ignoremos por completo, los factores biológicos y psicológicos asociados con el abuso doméstico. Al culpar al patriarcado por el abuso doméstico en general y sugerir que todos los hombres están socializados para abusar de las mujeres para obtener poder sobre ellas y, por lo tanto, son los únicos perpetradores de violencia doméstica, ignoramos a las víctimas masculinas de abuso doméstico y las disuadimos de presentarse y hablar.
Por último, la violencia doméstica no debe minimizarse ni justificarse sobre la base de que es mutua.
Al afirmar que todas las mujeres son víctimas de la dominación y represión masculinas y que recurrirán a la violencia solo como medio de legítima defensa, eliminamos toda responsabilidad a las mujeres perpetradoras de abuso doméstico. Como sociedad, debemos tener tolerancia cero con la violencia doméstica, independientemente del sexo o el género del perpetrador.
El tema del abuso doméstico nunca ha sido más importante que en la época del COVID-19 y del #MeToo, y espero que el caso de Johnny Depp contra Amber Heard pueda poner fin al paradigma de género en la violencia doméstica y provocar un viento necesario de cambio social al remodelar la conversación que estamos teniendo actualmente sobre el abuso doméstico a una que empodere tanto a las mujeres como a los hombres víctimas de abuso."
COMENTARIOS:
1. Delenda_Est
"Si bien carece de sentido descuidar la realidad de que las mujeres a veces realizan abusos de diversos tipos contra sus parejas en relaciones heterosexuales, ciertamente desafía el sentido común sugerir que las mujeres son delincuentes con igualdad de oportunidades a este respecto. Una vez más, ¿dónde están los refugios para hombres que han sufrido abusos? La agresión es alimentada por la testosterona; la testosterona también es la hormona clave en el dimorfismo sexual que hace que la agresión masculina sea mucho más consecuente físicamente que la agresión femenina.
El papel que desempeña el Patriarcado en todo esto es multinivel: el patriarcado se basa después de todo en patrones de vida establecidos que aíslan físicamente a las mujeres en hogares privados (el aislamiento social de las mujeres entre sí es un factor clave en la dinámica del Patriarcado); el Patriarcado coloca la propiedad privada del hogar en el centro de la vida económica, y hace que el control de las mujeres por parte de los hombres sea de importancia crítica; la fuerza muscular es uno de los factores más importantes de producción en el Patriarcado premoderno, y en tales contextos de muy baja productividad económica, la fisonomía masculina esculpida por testosterona le da al hombre promedio un Ventaja indiscutible cuando se trata de la dominación física de mujeres aisladas (especialmente si esas mujeres también tienen hijos cuyo bienestar les preocupa). En efecto, el patriarcado convierte a las mujeres en propiedad, con derechos muy limitados; a lo largo de los largos siglos anteriores a la Modernidad, el Patriarcado normalizó la violencia masculina contra sus parejas, incluida la violación marital. El patriarcado invariablemente facilitó que los hombres se divorciaran, vendiendo a su esposa e hijos como esclavos si era necesario.
Toda esta charla sobre los estilos de apego que rigen las relaciones importa poco en un contexto premoderno, donde las personas tenían una voluntad limitada en el matrimonio, por lo que con quién terminaste no estaría significativamente influenciado por la dinámica de la personalidad. Todas estas sutilezas solo entran en juego cuando se llega al período contemporáneo, con la Industrialización.
Podemos decir que la capacidad de las mujeres para abusar de sus parejas en los tiempos modernos ha aumentado marginalmente, pero la sociedad del Patriarcado dominada por los hombres ha tenido más que suficiente inercia acumulada en los tiempos premodernos, para trasladarse sólidamente a lo moderno; y solo en el Occidente próspero, las mujeres tienen suficiente poder social, político y económico, para darle la vuelta a la tortilla y abusar de los hombres (tal abuso, en contraste con la violencia doméstica masculina, es abrumadoramente abuso emocional). No es de extrañar que el tema de la (presunta) VP femenina se vea resaltada por el espectáculo de individuos con un estatus social muy alto que pertenecen a la sociedad occidental más próspera.
Es seguro que hay un abuso episódico y oportunista de los hombres por parte de las mujeres en las relaciones heterosexuales; pero no existe un apoyo sistémico o histórico-institucional de dicha violencia (ninguna misoginia sistémica), como los hombres disfrutan sobre las mujeres. Es tonto y peligroso engañarnos a nosotros mismos de otra manera."
2. Obamawasafool
"La mayoría de las personas que conozco que han sufrido abusos fueron golpeadas, humilladas y abusadas sistemáticamente por sus madres."
3. avatar22
"El "Patriarcado" podría ser la explicación preferida en las facultades de Estudios de Género, pero en el mundo real la mayoría de la gente simplemente explicaría que los hombres son categóricamente más fuertes que las mujeres y tienen muchas más probabilidades de herir o matar gravemente a sus parejas íntimas que al revés. Esto es en virtud de su capacidad física, no de alguna creencia en el poder del "patriarcado".
El hecho es que si fuera un tipo violento podría romper a mi esposa como una ramita, y no soy un hombre excepcionalmente poderoso y ella no es una mujer excepcionalmente débil. La disparidad de fuerza es enorme incluso entre las parejas medias. Claro que podría herirme o matarme si realmente quisiera, atacándome con un cuchillo de cocina mientras estoy durmiendo. Pero a menos que fuera una psicópata completa, es bastante improbable que pudiera herirme gravemente sin mucho más esfuerzo del que yo necesitaría para lograr lo mismo. No es necesario ser científico para entender esta realidad de sentido común.
No estoy diciendo que las mujeres nunca puedan abusar de los hombres, pero es ridículo que la autora ignore a este elefante en la habitación. No es diferente a afirmar que todos los perros pueden ser violentos mientras ignoran la gran diferencia de poder entre, por ejemplo, un pitbull y un caniche de juguete.
Las mujeres que son violentas tienen que ser más violentas, más agresivas, más desquiciadas para hacer el mismo daño a sus parejas. Esa es solo la realidad física del dimorfismo sexual."

FUNDAMENTOS CONTEMPORÁNEOS DE LA MONARQUÍA

 Félix Ovejero ha publicado en su muro de Facebook un excelente texto sobre los fundamentos contemporáneos de la Monarquía, como forma de Estado.

Lo puedes leer aquí:https://www.facebook.com/784688325/posts/10159915147518326/?d=n

Yo, por mi parte, he publicado en el muro de Ovejero este comentario sobre el artículo y las opiniones de algunos comentaristas:

"Excelente texto, Sr. Ovejero. Digno de su calidad como señero intelectual de la nación, en el mejor sentido de la palabra intelectual.

Comparto la paradoja que expresa otro de los comentaristas de su artículo, relativa a la aparente irracionalidad del carácter hereditario de la forma de Estado. Pero eso está relacionado con el propio carácter irracional del poder político, hereditario o no, en una sociedad: ¿por qué gobiernan unos y los demás obedecemos?; ¿por qué la tenencia del poder rodea a su poseedor de un aura, de un carisma que está más allá de las potestades que le confiere la Ley?
En ese sentido, en mi opinión, la Monarquía, en España ofrece una serie de ventajas, relacionadas con nuestra propia idiosincrasia.
En primer lugar y creo que más importante, constituye al Rey en prácticamente la única instancia institucional del Estado de carácter genuinamente neutral. En una nación que tan frecuentemente cae en el partidismo, cuando no en el sectarismo en cualquier ámbito imaginable de la vida pública, nada cuesta imaginar que una Presidencia de la Republica, aunque con poderes limitados, estaría aquejada de los mismos vicios. En su elección y en su propio desenvolvimiento.
En segundo lugar, el carácter hereditario de la jefatura del Estado facilita lo que podríamos llamar la profesionalización del oficio de Jefe del Estado, que es educado, desde su nacimiento, para sus futuras obligaciones. Es evidente que este factor ha dado un resultado excelente en el caso del actual Rey.
Y, finalmente, la Monarquía instituye un claro vínculo del régimen político democrático vigente con la tradición histórica de la nación. En esta época de revisionismo, en la que algunos pretenden que España reniegue, por ejemplo, de su extraordinaria aventura americana, esos mismos renegarán de ese vínculo histórico al que me he referido. Yo, en cambio, pienso que ese revisionismo pasará y que la propia existencia de la Monarquía constitucional, como sucesora de la Monarquía histórica española, coadyuva a fortalecer los vínculos entre los ciudadanos, que se pueden sentir así partícipes de un pasado común, que es una de las razones de nuestra propia existencia como nación.
Esto lo entienden perfectamente los separatismos de toda especie y de ahí su inquina contra la Monarquía. Ahora mismo insultando al Rey Emérito, por una conducta, desde luego nada edificante, pero que aquéllos utilizan, no porque les importe un ápice el prestigio o la fortaleza de la Monarquía o del actual Rey, sino todo lo contrario. Su objetivo es la destrucción de la Monarquía, como paso previo a la destrucción del régimen democrático constitucional."

viernes, 29 de abril de 2022

PARA ´THE WASHINGTON POST’ ESPAÑA ES FRANCOLAND

El influyente diario de la capital norteamericana publicó ayer una entrevista con el Vicepresidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Puigneró, a propósito del presunto espionaje a políticos separatistas, en la que, entre otras preguntas, le formula la que transcribo a continuación, junto con la respuesta del político catalán:

Pregunta: “¿Suscita esto preocupaciones especiales debido a la historia española del autoritarismo y el espionaje interno durante la era franquista [de 1939 a 1975]?”

Respuesta: “El régimen español tiene que pensar a dónde quiere ir en el futuro. ¿Quiere volver a algunas de las prácticas más cercanas a una dictadura? España no es una dictadura, pero está claro que hoy en día no es una democracia plena. Está en sus manos corregir eso y realizar una investigación profunda. No es aceptable en una democracia plena espiar a los políticos de la oposición. Ese es un caso similar al de Watergate".

El periodista podría haberse ido hasta la Guerra de Cuba. O ya puestos, hasta Felipe II, la Inquisición, la expulsión de los judíos… Y no habría desentonado del discurso habitual de los medios anglosajones, lleno de prejuicios antiespañoles o antihispánicos, en general. Este sesgo cognitivo impregna insidiosamente el mainstream intelectual (políticos, periodistas, universidades…) de muchos países occidentales. Pero su aprovechamiento por el separatismo catalán se ve favorecido por una curiosa elusión o reserva mental. El periodista norteamericano se refiere a la historia española de autoritarismo de 1939 a 1975, como si Cataluña no formara parte de la misma. Como si una buena parte de los separatistas de hoy no fueran los herederos de quienes recibían calurosamente a Franco en su visita a Barcelona y se beneficiaron durante decenios de la política económica de la dictadura.

Los gobiernos españoles nunca han hecho gran cosa, si es que han hecho algo, para contrarrestar este antipático fenómeno, tan perjudicial para los intereses nacionales de España. Una de las razones hay que encontrarla, desde luego, en el hecho de que una parte importante las élites intelectuales españolas participan de esta negra visión de nuestra historia. En todo caso, contrapesar la leyenda negra que arrostramos es un empeño que fácilmente conduce a la melancolía.

Otra cosa es la deslealtad hacia España de las élites políticas, especialmente las catalanas, aunque no solo. Es evidente que la libertad de expresión ampara todas las manifestaciones antiespañolas a las que nos tienen acostumbrados. Pero eso no quiere decir que tales conductas no deban merecer determinadas consecuencias políticas. El gobierno y el parlamento españoles no deberían tratar igual a las regiones leales, que a aquellas que votan repetidamente por opciones políticas cuyos dirigentes dedican tiempo e ingentes recursos públicos a denigrar y desprestigiar a España y a los españoles en el extranjero.

En todo caso, los políticos separatistas no están midiendo adecuadamente las consecuencias de una deslealtad tan alevosa, tan infame e ingrata y ejecutada con tan mala fe. Debieran reparar en el resentimiento que están generando en amplias capas de la sociedad española y los efectos que acabará teniendo sobre Cataluña, incluso en caso de independencia. Me atrevería a aconsejarles, como suele decirse, que dejen de desearla tanto, no vaya a ser que la consigan. Si llega ese momento, la opinión pública española exigirá a su gobierno y a su parlamento el establecimiento de unas condiciones para la independencia que pueden hacer inviable la propia Cataluña. Yo sí lo haré, si llega el caso.


jueves, 28 de abril de 2022

CORRUPCIÓN Y MENTIRAS EN LA CÚSPIDE DE CATALUÑA

 


En la sesión plenaria del Parlamento de Cataluña celebrada ayer se produjo un incidente, protagonizado por la Presidente, Laura Borràs, que resulta altamente expresivo del ambiente que se vive en Cataluña y de los modos con los que habitualmente se conduce el separatismo.

La sesión plenaria ha comenzado con la lectura por Borràs de una declaración de la Junta de portavoces, aprobada por mayoría de los grupos separatistas, "de condena del espionaje político que han sufrido varias personas vinculadas con el independentismo".

Tras la lectura de la declaración, el portavoz del grupo de Ciudadanos, Ignacio Martín Blanco, pidió la palabra para afearle a la Presidente su incumplimiento del Reglamento de la cámara, por haber dado lectura a un comunicado que no gozaba de la unanimidad de la Mesa. Borràs privó de la palabra al diputado, cortándole el micrófono y, posteriormente, expulsó de la sala a otro diputado del mismo grupo, que continuaba manifestando su desacuerdo de forma reiterada.

Para justificar su conducta, la Presidente Borràs dio lectura, supuestamente literal, del artículo 166.2 del Reglamento del Parlamento, en el que se define qué es una declaración institucional del Parlamento, de aquellas de las que la Presidencia puede dar lectura pública, por expresar el sentir de la cámara. El susodicho artículo dice lo siguiente:

“2. Se llaman declaraciones del Parlamento de Cataluña las acordadas unánimemente por el presidente y por la Junta de Portavoces.”

La cuestión es que la señora Borràs omitió el término unánimemente, circunstancia cuya ausencia en este caso le habría impedido hacer lo que hizo.

En definitiva, la Presidente separatista del Parlamento se pasa su propia ley por el forro, impide expresarse al portavoz de un grupo que lo denuncia y expulsa a un diputado que le recrimina todo ello y, para colmo, hace una lectura pública mendaz de la norma jurídica incumplida.

Esta señora, la segunda autoridad de Cataluña, tras el Presidente de la Generalidad, es la que está imputada y a punto de ser sometida a juicio por otorgarle a un amigo varios contratos, saltándose la legislación de contratos públicos. Supongo que esta causa de corrupción le habrá permitido pasar a integrar la nómina de los más de 3.000, supuestamente represaliados por España, por su participación en el proceso catalán.

No me quedan ganas de hacer comentario alguno. El nivel de degradación política y moral que Cataluña está exportando al resto de España alcanza ya cotas realmente nauseabundas.

jueves, 21 de abril de 2022

DE QUÉ VA EL CATALANGATE




Todos los medios políticos y periodísticos del separatismo catalán y algunos de sus cómplices del resto de España han salido en tromba estos días acusando al Gobierno español de haber espiado a no menos de 65 líderes separatistas mediante la intervención de sus teléfonos móviles.

La denuncia parte de un informe elaborado por la entidad Citizen Lab, un instituto vinculado a la Universidad de Toronto, que se puede leer aquí: https://citizenlab.ca/2022/04/catalangate-extensive-mercenary-spyware-operation-against-catalans-using-pegasus-candiru/

Posteriormente, la prestigiosa revista norteamericana The New Yorker, se ha hecho eco del informe de Citizen Lab en un extenso artículo, que se puede leer aquí: HowDemocracies Spy on Their Citizens | The New Yorker

Dando por bueno y ya es mucho, que la intervención de los teléfonos haya sido cierta, me he molestado en revisar el contenido de estos documentos, para comprobar las razones que esgrimen para atribuir al Gobierno español el espionaje. Veamos en qué se basan:

El informe de Citizen Lab contiene un apartado concreto en el que expone los motivos de esta atribución. Lo transcribo a continuación:


ATRIBUCIÓN GUBERNAMENTAL

En este momento, Citizen Lab no atribuye de manera concluyente estas operaciones de piratería a un gobierno en particular, sin embargo, una variedad de evidencias circunstanciales apuntan a un fuerte nexo con una o más entidades dentro del gobierno español, que incluyen:

  • Los objetivos eran de evidente interés para el gobierno español;
  • El momento específico de la focalización coincide con eventos de interés específico para el gobierno español;
  • El uso de contenido cebo en los SMS sugiere el acceso a la información personal de los objetivos, como los números de identificación del gobierno español; y,
  • Supuestamente, el CNI de España ha sido un cliente del Grupo NSO y, presuntamente, el Ministerio del Interior de España posee una capacidad no identificada pero similar.

También consideramos poco probable que un cliente de Pegasus que no sea español emprenda una orientación tan amplia dentro de España, utilizando SMS y, a menudo, haciéndose pasar por las autoridades españolas. Tal operación clandestina de varios años, especialmente contra personas de alto perfil, tiene un alto riesgo de descubrimiento oficial y seguramente conduciría a graves repercusiones diplomáticas y legales para una entidad gubernamental no española.”


Como se puede comprobar, los motivos de la atribución al Gobierno español de los supuestos ataques son por completo inconsistentes. Se basan en conjeturas y suposiciones sin carga probatoria alguna. El documento califica sus hipótesis como circumstantial evidence, pero, vaya usted a saber qué significado tiene ese sintagma en la cultura de los autores del informe. Pensando en su trasposición al castellano, me viene a la cabeza el término indicio, tan caro a los jueces de instrucción españoles y que utilizan a diario para empapelar a cualquiera que pasaba por allí.

Si buscamos las razones de la atribución a nuestro gobierno del espionaje en el artículo de The New Yorker los resultados son aun más pobres. El autor ha contactado con un eurodiputado separatista catalán (Solé), que le entregó su teléfono móvil a un presunto experto (Campo) y el examen obtuvo, entre otros, el siguiente resultado:


“Campo identificó una aparente notificación de la agencia de seguridad social del gobierno español que usaba el mismo formato que los enlaces a malware que el Citizen Lab había encontrado en otros teléfonos. «Con este mensaje, tenemos la prueba de que en algún momento fuiste atacado», explicó Campo. Pronto, el teléfono de Solé vibró. «Este teléfono dio positivo», decía la pantalla. Campo le dijo a Solé: «Hay dos infecciones confirmadas», a partir de junio de 2020. «En aquellos días, su dispositivo estaba infectado, tomaron el control de él y estuvieron en él probablemente durante algunas horas. Descargando, escuchando, grabando»”.


Es decir, un mensaje aparentemente enviado por la Seguridad Social española, con el mismo formato que otros encontrados en otros teléfonos y que contenían software espía les ha parecido suficiente para atribuir al Gobierno español la supuesta fechoría.

A estas alturas, mis sospechas de que todo este asunto es un montaje perpetrado por el separatismo catalán, guiado por su irritante victimismo y su obstinado odio antiespañol empezaron a cobrar fuerza, de modo que seguí investigando. Y este es el resultado de mis pesquisas.

Resulta que el dominio de Internet “Catalan Gate”, al parecer, administrado por la entidad separatista Omnium Cultural, fue creado en enero de 2022, es decir, varios meses antes de que apareciera el informe de Citizen Lab, precisamente, con ese mismo título: “Catalangate”. Por otro lado, apenas dos días después de aparecidas las informaciones sobre el presunto espionaje, la misma Omnium Cultural publica en su canal de Youtube un vídeo (https://youtu.be/-LVKeIz8nO4) profesionalmente diseñado y editado, que viene a ser la ilustración videográfica de su campaña de denuncia del espionaje. Vídeo que, lógicamente, fue necesariamente concebido y elaborado semanas antes de la irrupción del escándalo.

Es de sobra conocido que el separatismo catalán cuenta con recursos suficientes, por cierto, procedentes de los impuestos que pagamos todos los españoles, para comprar la voluntad de personas e instituciones a lo largo del mundo y así lo viene haciendo en su constante campaña de desprestigio de España y de diseminación de sus delirios históricos y políticos. Instituciones dependientes de las Naciones Unidas, ONGs transnacionales, premios nóbel y prestigiosos medios de prensa internacionales, como The New York Times, The Guardian y otros, con frecuencia, se han puesto al servicio de los objetivos del separatismo catalán…previo pago de su importe, naturalmente. Para colocar sus monsergas antiespañolas, nuestros catalanes levantiscos vienen jugando, además, con la ventaja que les reportan los prejuicios antihispánicos que tanto abundan por ahí, especialmente en medios anglosajones, que siguen confundiendo a España con Francoland.

En fin, lo expuesto hasta ahora constituye algo más que la famosa circumstantial evidence” que utilizaba el Informe de Citizen Lab, para concluir que este asunto del Catalangate ha sido una obra de encargo del separatismo catalán.

Pero, por si faltara algo para convencernos, resulta de lo más ilustrativa la introducción del artículo de The New Yorker que transcribo a continuación:

“El parlamento de Cataluña, la comunidad autónoma de España, se encuentra en el borde de la Ciudad Vieja de Barcelona, en los restos de una ciudadela fortificada construida por el rey Felipe V para vigilar a la inquieta población local. La ciudadela fue construida con trabajos forzados de cientos de catalanes, y sus estructuras y jardines restantes son para muchos un recordatorio de la opresión. Hoy en día, la mayoría de los parlamentarios catalanes apoyan la independencia de la región, que el gobierno español ha considerado inconstitucional. En 2017, mientras Cataluña se preparaba para un referéndum sobre la independencia, la policía española arrestó al menos a doce políticos separatistas. El día del referéndum, que recibió el apoyo del noventa por ciento de los votantes, a pesar de la baja participación, las redadas policiales en los colegios electorales hirieron a cientos de civiles. Los líderes del movimiento independentista, algunos de los cuales viven en el exilio en toda Europa, ahora se reúnen en privado y se comunican a través de plataformas de mensajería cifradas.

Creo que el sesgo del texto exime de todo comentario. Por cierto, el artículo está firmado por Ronan Farrow, el hijo biológico de Woody Allen y de Mia Farrow, que se puso de parte de su madre y de su hermano/a Dylan, en la disputa con el padre de ambos. Yo sé bien de parte de quién estoy en el asunto y la credibilidad que me merece cada parte.