miércoles, 28 de enero de 2026

DEBATE INTELECTUAL SUSPENDIDO BAJO AMENAZAS

 

La Fundación Cajasol ha suspendido las jornadas sobre la Guerra Civil previstas para el próximo mes en Sevilla. Las amenazas de Podemos y la cobardía de algunos políticos del PSOE y del PCE (Carmen Calvo, María Márquez y Antonio Maíllo) han provocado la cuestionable decisión de suspender las jornadas. Si los que huyen no se atreven a debatir es que nada de valor tendrían que decir y, por tanto, ninguna pérdida debe provocar su ausencia. Y, si se han producido amenazas, los organizadores debieron denunciar a sus autores y solicitar la protección de la policía. Todo salvo rendirse al fanatismo.

A continuación transcribo el comunicado que han publicado los organizadores/directores de las jornadas, Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra. Es interesante la lectura de este texto, demostrativo del lodazal moral en el que chapotea cierta izquierda política e intelectual hoy en España.

 

"COMUNICADO DE ARTURO PÉREZ-REVERTE Y JESÚS VIGORRA COORDINADORES DE "LETRAS EN SEVILLA"

 

La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de letras en Sevilla ("1936: ¿La guerra que todos perdimos?") la semana próxima, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados. Tal es el resultado de una campaña intolerable de presiones que desde el partido Podemos y medíos afines se ha estado ejerciendo sobre algunos de los participantes, a fin de hacerles renunciar a su intervención en unas jornadas cuyo contenido éstos conocían perfectamente y cuya asistencia habían confirmado hace meses sin plantear objeción alguna.

En el programa de entrevistas y debates, como es habitual en Letras en Sevilla, se incluían encuentros con personalidades destacadas de la vida española, historiadores de prestigio, militares especializados y políticos de diversas tendencias ideológicas: un conjunto equilibrado, ecuánime y de altura intelectual. Sólo VOX (como ya ocurrió en anteriores ediciones de Letras en Sevilla) y Gabriel Rufián (ERC) se habían negado a asistir. Se procuró cuidadosamente que estuviesen representados todos los puntos de vista posibles, desde el ex presidente José María Aznar al actual ministro del Gobierno Félix Bolaños y la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo, que confirmaron su asistencia, como también lo hicieron el coordinador de Izquierda Unida Antonio Maíllo, el ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex Ministro Alberto Ruiz Gallardón, la vicesecretaria del PSOE de Andalucía María Márquez, el ex político Iván Espinosa de los Monteros, el teniente general Félix Sanz Roldán, el director de cine Alejandro Arnenábar, el actor Juan Echanove y los historiadores Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez­ Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Zira Box, Fernando del Rey y Julián Casanova, entre otros nombres de extrema solvencia y reconocido prestigio.

Una semana antes de iniciarse las jornadas, y sin previo aviso a la organización, el novelista David Uclés (cuya asistencia estaba confirmada por él mismo para una conversación con el escritor Luis Mateo Díez sobre Guerra Civil, juventud y literatura), que conocía perfectamente desde hacía meses el programa de las jornadas, anunció en las redes sociales, en un tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia, su renuncia a participar debido a la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros. Su sorprendente anuncio, como si estuviera concertado de antemano, abrió lugar inmediatamente a una serie de intensas presiones personales desde el partido Podemos y sus medios políticos afines de extrema izquierda, en una desagradable campaña ejercida en las redes sociales y otros ámbitos (a la que se sumó el director del Instituto Cervantes Luis García Montero, cuya esposa, la fallecida novelista Almudena Grandes, participó gustosamente en otras jornadas de Letras en Sevilla denominadas "Literatura y Guerra Civil"). A esas coacciones públicas y privadas, con llamadas telefónicas a muchos de los intervinientes para que no asistieran a Sevilla, se fueron sometiendo vergonzosamente a lo largo de la semana, declinando la asistencia prometida, los políticos Antonio MaÍllo (Izquierda Unida), María Márquez (PSOE) y Carmen Calvo (PSOE). En honor del resto de los asistentes previstos hay que señalar que a excepción del escritor Paco Cerdá, todos ellos, destacablemente el ministro Félix Bolaños y todos los historiadores con excepción de Zira Box, mantuvieron con gallardía su compromiso y confirmaron su asistencia.

Sin embargo, debido a que continuó la presión sobre los asistentes, las llamadas telefónicas privadas, las amenazas y la campaña en redes sociales incluyendo la incitación expresa a presentarse en la sede sevillana de la Fundación Cajasol para perturbar las jornadas, los coordinadores decidieron no exponer a Cajasol a los previsibles incidentes. Con la tristeza que nos causa que de manera tan irracional se hagan imposibles debates necesarios, donde participen de forma civilizada todas las voces, opiniones e ideologías posibles (como ocurrió en los años conciliadores de la Transición democrática), hemos aconsejado aplazar Letras en Sevilla XI, en principio hasta el próximo otoño. En honor al presidente de la Fundación Cajasol podemos añadir que en todo momento dejó en nuestras manos la decisión.

Es oportuno recordar que en 1982, tiempos mucho más tensos y difíciles que los actuales, el periodista José Luís Balbín convocó a un programa sobre las elecciones a Landelino Lavilla (UCD), Manuel Fraga (AP), Alfonso Guerra (PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), Luís Uruñuela (PSA), Míquel Roca (CiU) y Xabier Arzallus (PNV), y que todos ellos asistieron. Algunos pocos años después, Victoria Prego organizó un debate sobre el compromiso político de los intelectuales españoles invitando a Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, Jorge Semprún, Fernando Savater, Juan Goytisolo y Manuel Vázquez Montalbán. Todos asistieron. Y que Manuel Fraga, padre espiritual del PP, presentó a Santiago Carrillo en el club Siglo XXI de Madrid en 1977. Es significativo y muy siniestro que ahora sean políticos y escritores de izquierda los que se niegan a hacer lo que hacían, con toda naturalidad, notorios marxistas como Vázquez Montalbán y Santiago Carrillo. La cobardía actual de cierta izquierda moderada y el retroceso en términos democráticos y liberales de la izquierda radical española, su progresiva decadencia, su sectarismo, mediocridad intelectual y la necesidad de mantener las heridas abiertas y la confrontación como único recurso político, son de una gravedad extrema. Demuestran que todo diálogo razonable es casi imposible y que el sectarismo sigue necesitando bandos, cordones sanitarios y enemigos imaginarios.

Para el próximo lunes 2 a las 17:00 está prevista en la sede de la Fundación Cajasol de Sevilla una conferencia de prensa en la que los organizadores y coordinadores darán todos los detalles oportunos sobre, este particular.

 

Firmado:

Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra"

 

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