Hace unos días me compré unos zapatos en la página web de una conocida marca de calzado deportivo. Esta marca utiliza para sus envíos la empresa pública de Correos y me ofrecía entregarme la compra en unos casilleros electrónicos que Correos tiene distribuidos en numerosas ubicaciones. Yo elegí los que se encuentran en un supermercado cerca de casa. Recogí los zapatos cuando estaban disponibles y, como no eran de mi agrado, el día siguiente, sábado, contacté con el proveedor para comunicarle mi intención de devolverlos. El proveedor me facilitó una etiqueta de devolución y me indicó el modo de operar, que consistía en depositar la caja con el producto a devolver en los mismos casilleros de Correos, de modo que me dirigí al supermercado.
lunes, 21 de noviembre de 2022
CORREOS, ¡QUÉ DESASTRE!
Hace unos días me compré unos zapatos en la página web de una conocida marca de calzado deportivo. Esta marca utiliza para sus envíos la empresa pública de Correos y me ofrecía entregarme la compra en unos casilleros electrónicos que Correos tiene distribuidos en numerosas ubicaciones. Yo elegí los que se encuentran en un supermercado cerca de casa. Recogí los zapatos cuando estaban disponibles y, como no eran de mi agrado, el día siguiente, sábado, contacté con el proveedor para comunicarle mi intención de devolverlos. El proveedor me facilitó una etiqueta de devolución y me indicó el modo de operar, que consistía en depositar la caja con el producto a devolver en los mismos casilleros de Correos, de modo que me dirigí al supermercado.
sábado, 21 de mayo de 2022
"LA VIOLENCIA DOMÉSTICA NO ES RESULTADO DEL PATRIARCADO"

La violencia doméstica no es el resultado del patriarcado
Las investigaciones concluyen constantemente que las mujeres en relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra sus parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres.
Limor Gottlieb
21 de mayo de 2022 6 min de lectura

La actriz estadounidense Amber Heard durante el juicio por difamación de 50 millones de dólares estadounidenses Depp vs Heard en el Tribunal del Condado de Fairfax, Virginia, el 28 de abril de 2022. (Foto de Michael Reynolds vía Getty Images).
FUNDAMENTOS CONTEMPORÁNEOS DE LA MONARQUÍA
Félix Ovejero ha publicado en su muro de Facebook un excelente texto sobre los fundamentos contemporáneos de la Monarquía, como forma de Estado.
Lo puedes leer aquí:https://www.facebook.com/784688325/posts/10159915147518326/?d=n
Yo, por mi parte, he publicado en el muro de Ovejero este comentario sobre el artículo y las opiniones de algunos comentaristas:
"Excelente texto, Sr. Ovejero. Digno de su calidad como señero intelectual de la nación, en el mejor sentido de la palabra intelectual.
viernes, 29 de abril de 2022
PARA ´THE WASHINGTON POST’ ESPAÑA ES FRANCOLAND
El influyente diario de la
capital norteamericana publicó ayer una entrevista con el Vicepresidente de
la Generalidad de Cataluña, Jordi Puigneró, a propósito del presunto espionaje
a políticos separatistas, en la que, entre otras preguntas, le formula la que
transcribo a continuación, junto con la respuesta del político catalán:
Pregunta: “¿Suscita esto preocupaciones especiales debido a la historia española del autoritarismo y el espionaje interno durante la era franquista [de 1939 a 1975]?”
Respuesta: “El régimen español tiene que pensar a dónde quiere ir en el futuro. ¿Quiere volver a algunas de las prácticas más cercanas a una dictadura? España no es una dictadura, pero está claro que hoy en día no es una democracia plena. Está en sus manos corregir eso y realizar una investigación profunda. No es aceptable en una democracia plena espiar a los políticos de la oposición. Ese es un caso similar al de Watergate".
El periodista podría haberse ido hasta la Guerra de Cuba. O ya puestos, hasta Felipe II, la Inquisición, la expulsión de los judíos… Y no habría desentonado del discurso habitual de los medios anglosajones, lleno de prejuicios antiespañoles o antihispánicos, en general. Este sesgo cognitivo impregna insidiosamente el mainstream intelectual (políticos, periodistas, universidades…) de muchos países occidentales. Pero su aprovechamiento por el separatismo catalán se ve favorecido por una curiosa elusión o reserva mental. El periodista norteamericano se refiere a la historia española de autoritarismo de 1939 a 1975, como si Cataluña no formara parte de la misma. Como si una buena parte de los separatistas de hoy no fueran los herederos de quienes recibían calurosamente a Franco en su visita a Barcelona y se beneficiaron durante decenios de la política económica de la dictadura.
Los gobiernos españoles nunca han hecho gran cosa, si es que han hecho algo, para contrarrestar este antipático fenómeno, tan perjudicial para los intereses nacionales de España. Una de las razones hay que encontrarla, desde luego, en el hecho de que una parte importante las élites intelectuales españolas participan de esta negra visión de nuestra historia. En todo caso, contrapesar la leyenda negra que arrostramos es un empeño que fácilmente conduce a la melancolía.
Otra cosa es la deslealtad hacia España de las élites políticas, especialmente las catalanas, aunque no solo. Es evidente que la libertad de expresión ampara todas las manifestaciones antiespañolas a las que nos tienen acostumbrados. Pero eso no quiere decir que tales conductas no deban merecer determinadas consecuencias políticas. El gobierno y el parlamento españoles no deberían tratar igual a las regiones leales, que a aquellas que votan repetidamente por opciones políticas cuyos dirigentes dedican tiempo e ingentes recursos públicos a denigrar y desprestigiar a España y a los españoles en el extranjero.
En todo caso, los políticos separatistas no están midiendo adecuadamente las consecuencias de una deslealtad tan alevosa, tan infame e ingrata y ejecutada con tan mala fe. Debieran reparar en el resentimiento que están generando en amplias capas de la sociedad española y los efectos que acabará teniendo sobre Cataluña, incluso en caso de independencia. Me atrevería a aconsejarles, como suele decirse, que dejen de desearla tanto, no vaya a ser que la consigan. Si llega ese momento, la opinión pública española exigirá a su gobierno y a su parlamento el establecimiento de unas condiciones para la independencia que pueden hacer inviable la propia Cataluña. Yo sí lo haré, si llega el caso.
jueves, 28 de abril de 2022
CORRUPCIÓN Y MENTIRAS EN LA CÚSPIDE DE CATALUÑA
En la sesión plenaria del
Parlamento de Cataluña celebrada ayer se produjo un incidente, protagonizado
por la Presidente, Laura Borràs, que resulta altamente expresivo del ambiente
que se vive en Cataluña y de los modos con los que habitualmente se conduce el
separatismo.
La sesión plenaria ha comenzado
con la lectura por Borràs de una declaración de la Junta de portavoces, aprobada
por mayoría de los grupos separatistas, "de condena del espionaje
político que han sufrido varias personas vinculadas con el
independentismo".
Tras la lectura de la declaración,
el portavoz del grupo de Ciudadanos, Ignacio Martín Blanco, pidió la palabra
para afearle a la Presidente su incumplimiento del Reglamento de la cámara, por
haber dado lectura a un comunicado que no gozaba de la unanimidad de la Mesa. Borràs
privó de la palabra al diputado, cortándole el micrófono y, posteriormente,
expulsó de la sala a otro diputado del mismo grupo, que continuaba manifestando
su desacuerdo de forma reiterada.
Para justificar su conducta, la Presidente
Borràs dio lectura, supuestamente literal, del artículo 166.2 del Reglamento
del Parlamento, en el que se define qué es una declaración institucional del
Parlamento, de aquellas de las que la Presidencia puede dar lectura pública,
por expresar el sentir de la cámara. El susodicho artículo dice lo siguiente:
“2. Se llaman declaraciones
del Parlamento de Cataluña las acordadas unánimemente por el presidente
y por la Junta de Portavoces.”
La cuestión es que la señora Borràs
omitió el término unánimemente, circunstancia cuya ausencia en este caso le
habría impedido hacer lo que hizo.
En definitiva, la Presidente
separatista del Parlamento se pasa su propia ley por el forro, impide expresarse
al portavoz de un grupo que lo denuncia y expulsa a un diputado que le
recrimina todo ello y, para colmo, hace una lectura pública mendaz de la norma
jurídica incumplida.
Esta señora, la segunda autoridad
de Cataluña, tras el Presidente de la Generalidad, es la que está imputada y a
punto de ser sometida a juicio por otorgarle a un amigo varios contratos, saltándose
la legislación de contratos públicos. Supongo que esta causa de corrupción le
habrá permitido pasar a integrar la nómina de los más de 3.000, supuestamente
represaliados por España, por su participación en el proceso catalán.
No me quedan ganas de hacer comentario alguno. El nivel de degradación política y moral que Cataluña está exportando al resto de España alcanza ya cotas realmente nauseabundas.
jueves, 21 de abril de 2022
DE QUÉ VA EL CATALANGATE
La denuncia parte de un informe elaborado
por la entidad Citizen Lab, un instituto vinculado a la Universidad de
Toronto, que se puede leer aquí: https://citizenlab.ca/2022/04/catalangate-extensive-mercenary-spyware-operation-against-catalans-using-pegasus-candiru/
Posteriormente, la prestigiosa revista
norteamericana The New Yorker, se ha hecho eco del informe de Citizen
Lab en un extenso artículo, que se puede leer aquí: HowDemocracies Spy on Their Citizens | The New Yorker
Dando por bueno y ya es mucho, que la
intervención de los teléfonos haya sido cierta, me he molestado en revisar el
contenido de estos documentos, para comprobar las razones que esgrimen para
atribuir al Gobierno español el espionaje. Veamos en qué se basan:
El informe de Citizen Lab contiene
un apartado concreto en el que expone los motivos de esta atribución. Lo
transcribo a continuación:
“ATRIBUCIÓN GUBERNAMENTAL
En este momento, Citizen Lab no atribuye
de manera concluyente estas operaciones de piratería a un gobierno en particular,
sin embargo, una variedad de evidencias circunstanciales apuntan a un fuerte nexo
con una o más entidades dentro del gobierno español, que incluyen:
- Los objetivos eran de evidente interés para el gobierno
español;
- El momento específico de la focalización coincide
con eventos de interés específico para el gobierno español;
- El uso de contenido cebo en los SMS sugiere el acceso
a la información personal de los objetivos, como los números de identificación
del gobierno español; y,
- Supuestamente, el CNI de España ha sido un cliente
del Grupo NSO y, presuntamente, el Ministerio del Interior de España posee
una capacidad no identificada pero similar.
También consideramos poco probable que un cliente de Pegasus
que no sea español emprenda una orientación tan amplia dentro de España, utilizando
SMS y, a menudo, haciéndose pasar por las autoridades españolas. Tal operación clandestina
de varios años, especialmente contra personas de alto perfil, tiene un alto riesgo
de descubrimiento oficial y seguramente conduciría a graves repercusiones diplomáticas
y legales para una entidad gubernamental no española.”
Como se puede comprobar, los motivos de la atribución
al Gobierno español de los supuestos ataques son por completo inconsistentes.
Se basan en conjeturas y suposiciones sin carga probatoria alguna. El documento
califica sus hipótesis como “circumstantial evidence”, pero, vaya usted a
saber qué significado tiene ese sintagma en la cultura de los autores del
informe. Pensando en su trasposición al castellano, me viene a la cabeza el
término indicio, tan caro a los jueces de instrucción españoles y que utilizan
a diario para empapelar a cualquiera que pasaba por allí.
Si buscamos las razones de la atribución a nuestro
gobierno del espionaje en el artículo de The New Yorker los resultados
son aun más pobres. El autor ha contactado con un eurodiputado separatista
catalán (Solé), que le entregó su teléfono móvil a un presunto experto (Campo)
y el examen obtuvo, entre otros, el siguiente resultado:
“Campo identificó una aparente notificación de la
agencia de seguridad social del gobierno español que usaba el mismo formato que
los enlaces a malware que el Citizen Lab había encontrado en otros teléfonos. «Con
este mensaje, tenemos la prueba de que en algún momento fuiste atacado»,
explicó Campo. Pronto, el teléfono de Solé vibró. «Este teléfono dio positivo»,
decía la pantalla. Campo le dijo a Solé: «Hay dos infecciones confirmadas», a
partir de junio de 2020. «En aquellos días, su dispositivo estaba infectado,
tomaron el control de él y estuvieron en él probablemente durante algunas
horas. Descargando, escuchando, grabando»”.
Es decir, un mensaje aparentemente enviado por la Seguridad
Social española, con el mismo formato que otros encontrados en otros teléfonos
y que contenían software espía les ha parecido suficiente para atribuir al
Gobierno español la supuesta fechoría.
A estas alturas, mis sospechas de que todo este asunto es un montaje perpetrado por el separatismo catalán, guiado por su irritante victimismo y su obstinado odio antiespañol empezaron a cobrar fuerza, de modo que seguí investigando. Y este es el resultado de mis pesquisas.
Resulta que el dominio de Internet “Catalan Gate”, al parecer, administrado por la entidad separatista Omnium Cultural,
fue creado en enero de 2022, es decir, varios meses antes de que apareciera el
informe de Citizen Lab, precisamente, con ese mismo título: “Catalangate”. Por
otro lado, apenas dos días después de aparecidas las informaciones sobre el
presunto espionaje, la misma Omnium Cultural publica en su canal de Youtube
un vídeo (https://youtu.be/-LVKeIz8nO4) profesionalmente diseñado y editado, que viene a ser
la ilustración videográfica de su campaña de denuncia del espionaje. Vídeo que,
lógicamente, fue necesariamente concebido y elaborado semanas antes de la
irrupción del escándalo.
Es de sobra conocido que el separatismo catalán cuenta
con recursos suficientes, por cierto, procedentes de los impuestos que pagamos
todos los españoles, para comprar la voluntad de personas e instituciones a lo
largo del mundo y así lo viene haciendo en su constante campaña de desprestigio
de España y de diseminación de sus delirios históricos y políticos.
Instituciones dependientes de las Naciones Unidas, ONGs transnacionales,
premios nóbel y prestigiosos medios de prensa internacionales, como The New
York Times, The Guardian y otros, con frecuencia, se han puesto al
servicio de los objetivos del separatismo catalán…previo pago de su importe,
naturalmente. Para colocar sus monsergas antiespañolas, nuestros catalanes
levantiscos vienen jugando, además, con la ventaja que les reportan los
prejuicios antihispánicos que tanto abundan por ahí, especialmente en medios
anglosajones, que siguen confundiendo a España con Francoland.
En fin, lo expuesto hasta ahora constituye algo más
que la famosa “circumstantial evidence” que utilizaba el Informe de Citizen
Lab, para concluir que este asunto del Catalangate ha sido una obra de
encargo del separatismo catalán.
Pero, por si faltara algo para convencernos, resulta
de lo más ilustrativa la introducción del artículo de The New Yorker que
transcribo a continuación:
“El parlamento de Cataluña, la comunidad autónoma
de España, se encuentra en el borde de la Ciudad Vieja de Barcelona, en los restos
de una ciudadela fortificada construida por el rey Felipe V para vigilar a la inquieta
población local. La ciudadela fue construida con trabajos forzados de cientos de
catalanes, y sus estructuras y jardines restantes son para muchos un recordatorio
de la opresión. Hoy en día, la mayoría de los parlamentarios catalanes apoyan la
independencia de la región, que el gobierno español ha considerado inconstitucional.
En 2017, mientras Cataluña se preparaba para un referéndum sobre la independencia,
la policía española arrestó al menos a doce políticos separatistas. El día del referéndum,
que recibió el apoyo del noventa por ciento de los votantes, a pesar de la baja
participación, las redadas policiales en los colegios electorales hirieron a cientos
de civiles. Los líderes del movimiento independentista, algunos de los cuales viven
en el exilio en toda Europa, ahora se reúnen en privado y se comunican a través
de plataformas de mensajería cifradas.”
Creo que el sesgo del texto exime de
todo comentario. Por cierto, el artículo está firmado por Ronan Farrow, el hijo
biológico de Woody Allen y de Mia Farrow, que se puso de parte de su madre y de
su hermano/a Dylan, en la disputa con el padre de ambos. Yo sé bien de parte de
quién estoy en el asunto y la credibilidad que me merece cada parte.
sábado, 12 de marzo de 2022
LA OCULTACIÓN DE LA VISITA DE BUSH A LA EMBAJADA ESPAÑOLA EN WASHINGTON EL 12 DE MARZO DE 2004
Hace años escribí varias entradas en este blog sobre el 11M, la fractura que se produjo en la sociedad española y las teorías conspiranoicas que propagaron ciertos medios, que todavía lo hacen con frecuencia.
Entre los hechos más relevantes que se produjeron aquellos días destaca sobre todos, aparte del propio atentado, por supuesto, la sobreactuación (por decirlo suavemente) del Gobierno del Partido Popular, para hacer creer a los españoles y al mundo que el atentado era obra de la ETA. Con la evidente intención de desviar la atención de la autoría islamista, que tanto le podría perjudicar en las inminentes elecciones del 14 de marzo. Las manifestaciones más relevantes de la sobreactuación del Gobierno que yo conocía hasta ahora fueron las siguientes:
a) La rueda de prensa televisada del Ministro del Interior, Ángel Acebes a las 13h. del 11M. En aquella rueda de prensa llamó "miserables" a quienes pusieran en duda la autoría de la ETA y no aportó ni una sola prueba, a pesar de la insistencia de los periodistas. Y no la aportó porque no la tenía, lógicamente. Ni siquiera acudió a los recursos que se emplean en estos casos: "permítanme que no revele todos los datos de que dispone el Gobierno, para no perjudicar la investigación...", o algo así, que a mi me habría tranquilizado, aunque fuera ingenuamente. Mucha gente de izquierdas bienpensante, entre los que me cuento, estábamos tan conmocionados que, en el fondo, deseábamos íntimamente que hubiera sido la ETA, porque pensábamos que un crimen tan horrendo generaría un movimiento imparable que desembocaría en su desaparición, porque perdería el apoyo social que sigue teniendo en el País Vasco. Algo así como lo que generó el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, pero elevado a la enésima potencia.
b) El Presidente del Gobierno, en una actitud inusual, llamó a los directores de los diarios de tirada nacional para convencerles, para insistirles en que había sido la ETA. Yo guardo el ejemplar de El País del 12 de marzo y todo el periódico (información y opinión) está imbuido de la autoría de la ETA.
c) El Ministerio de Asuntos Exteriores envió una instrucción a todas las embajadas para que extendieran por todo el mundo la autoría de la ETA.
d) La Secretaría de Estado de Comunicación hizo lo propio con los corresponsales de la prensa extranjera en España.
e) El Gobierno presento, presionó y consiguió que se aprobara una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de condena del atentado como obra de la ETA.
f) RTVE alteró su programación para emitir una película basada en atentados de la ETA.
g) El Presidente del Gobierno convocó unilateralmente, sin contar con el resto de fuerzas políticas, una manifestación para el día 12 ó 13, no recuerdo, con el lema “Con la Constitución”, o algo así, lema absolutamente impropio como reacción a un atentado de chalados islamistas. Yo no fui a la manifestación porque ya estaba convencido de que era un acto de propaganda electoral.
h) El Gobierno constituyó un gabinete de crisis para el seguimiento del atentado en el que, por ejemplo, no estaba el Director del CESID y sí estaba, por ejemplo, el Secretario de Estado de Comunicación. ¿Era un gabinete de crisis o un gabinete de propaganda?
En definitiva, el Gobierno no tenía pruebas de la autoría de la ETA y sobreactuó para hacer creer al mundo entero que había sido la ETA. No fue un error inconsciente, desde mi punto de vista.
Las consecuencias de ese error intencionado fueron gravísimas. De un lado, hizo pensar a una parte de la población que su Gobierno utlizaba 200 muertos para asegurarse la victoria electoral, en unos momentos en los que las encuestas ya no les daban unos resultados tan holgados. El Gobierno no buscó la unidad de la nación ante la adversidad, que es lo que habría hecho un gobierno decente. Y, de otro lado, en cierto modo, justificaba o, al menos, relativizaba, la conducta de la oposición.
Se criticó mucho la actitud del PSOE y de la Cadena SER esos días. Pero qué hubiéramos pensado muchos ciudadanos si, después de una victoria arrasadora del PP en unas elecciones celebradas bajo el trauma de un horrible atentado de la ETA, nos enteramos de que no era la ETA y de que el Gobierno nos lo hizo creer sin datos y con una sobreactuación interesada. Yo habría sacado la conclusión de que vivo en un país atrasado, en el que ni la oposición ni los medios de comunicación son capaces de desempeñar el papel que deben jugar en una sociedad libre y democrática.
Estos días, viendo un interesante documental de Netflix sobre el 11M, me enteré de otro hecho que desconocía por completo y que abunda en la misma conducta del Gobierno del PP, tratando de desviar la atención de los ciudadanos de las tesis sobre la autoría islamista de los atentados. Se trata de la visita que realizó aquellos días el Presidente Bush a la Embajada de España en Washington, donde le recibió el entonces embajador Javier Rupérez.
Bush se interesó por el impacto de los atentados en la sociedad española, por la posible repercusión en las elecciones convocadas para dos días después y por las impresiones que el Gobierno español tenía sobre la autoría.
Respecto a este último asunto, cuenta Rupérez en un libro de memorias*, que le expresó a Bush su convencimiento de que la ETA había perpetrado la matanza. En ese momento, narra el entonces embajador, "me dice que sus servicios le acaban de informar, y piensa ponerse inmediatamente en contacto con José María Aznar para decírselo, que posiblemente sean otros los autores y que no cabe descartar la conexión islamista". "Le miro con algo de incredulidad y lo subraya: 'Sí, es posible que sean islamistas los autores, es lo que dice nuestra gente'" , escribe Rupérez.
El embajador reconoce en el libro que esa afirmación le dejó desconcertado y añade que pudo comprobar más tarde, "hablando con Moncloa" que en el complejo presidencial todavía no tenían esa información. "¿La tenían nuestros servicios de inteligencia?" se pregunta. Tras este encuentro privado Bush hizo una breve declaración pública que recogieron en aquella fecha los medios de comunicación en la que mostró su dolor por lo ocurrido y alabó la firmeza del gobierno español "en contra del terrorismo y de organizaciones terroristas como la ETA" a la que no atribuye los atentados del día anterior.
Casi a la misma hora el Gobierno de España afirmaba en una comparecencia ante la prensa del ministro del Interior, Angel Acebes, que la ETA seguía siendo "la principal línea de investigación" sobre la autoría, aunque sin "desatender" otras vías de investigación pese a que, aseguraba, ninguno de los otros países que colaboran en la investigación tenía "datos fiables" que apuntase a una línea distinta a la de la ETA.
Antes de abandonar la embajada y gracias a la mediación del propio Rupérez, Bush concedió una entrevista a TVE, en la que, a preguntas del periodista Lorenzo Milá, dijo: "No sabemos todavía quién lo hizo y yo no excluiría a nadie. Escucharemos todo tipo de rumores y llevará un cierto tiempo aclarar los hechos. A nosotros nos llevó un tiempo averiguar quién había ordenado los ataques contra Estados Unidos".
En su libro, Rupérez señala que no cree que la integridad de esa "extraordinaria entrevista" fuera nunca ofrecida por TVE. Recuerda que esa misma tarde le llamó "desesperado" Lorenzo Milá para rogarle que hablara con sus superiores interesándose por la emisión de la misma. "Creo haber conseguido que se emitieran más trozos de los que originariamente estaban previstos, pero esas vacilaciones -¿qué televisión del mundo se negaría a emitir una relativamente larga y sustanciosa entrevista con el presidente de los Estados Unidos?- ponían de relieve el estado de putrefacción que, con los cadáveres de los atentados todavía calientes, conocía el cuerpo político español", escribe el diplomático.
Yo no recordaba en absoluto esta visita de Bush a la embajada española, hecho sobre el que el embajador afirma que es la primera ocasión en la que un presidente visita una embajada extranjera, es decir, un hecho absolutamente singular. Tampoco recuerdo haber visto la entrevista que le hizo a Bush el corresponsal de TVE Lorenzo Milá. He buscado en Google y apenas he encontrado una breve crónica de la visita publicada por el ABC.
Milá dice en el documental que el Gobierno del PP hizo lo posible por ocultar unos hechos de tanta relevancia informativa, porque su conocimiento público habría conducido a la opinión pública española a una asociación de ideas entre Bush y, por tanto, Aznar (recuérdese la famosa foto de Las Azores), la guerra de Iraq y el atentado de Atocha.
Es evidente que este ninguneo oficial de la visita de Bush a la embajada española y de su entrevista a TVE, como reconocen sus principales protagonistas españoles, se inscribió en la estrategia del Gobierno del PP de ocultar a la sociedad española que lo más probable es que el atentado fuera obra de islamistas y de forzar la improbada autoría de la ETA, que tanto creía que le beneficiaría en las inminentes elecciones.
* “Memoria de Washington. Embajador de España en la capital del Imperio”, está prologado por José María Aznar, quien presentó la obra el día 24 de febrero de 2011 en Madrid.
domingo, 10 de octubre de 2021
ZAPATERO, UN ERROR EN SÍ MISMO
En el enlace que inserto más abajo está la crónica de su acto en Barcelona, donde nos ha regalado varías perlas de su inane y, por momentos, irresponsable, pensamiento.
Hablando del problema catalán ha afirmado que el diálogo es un fin en sí mismo. Esta es una de las grandes falacias contemporáneas. Hay que dialogar con todos y sobre todo. ¡Pero qué tontería es esta! Yo dialogo con mis amigos, con mi familia, por el mero placer de la charla. Pero, en política se dialoga para algo, en general, para llegar a acuerdos, y no se puede dialogar sobre todo ni con todos. Y menos, cuando al decir diálogo, se quiere decir negociación. En especial, no cabe diálogo ni negociación alguna que tenga por objetivo destruir la nación ni nuestro marco constitucional de convivencia, que no otra cosa persiguen los nacionalismos separatistas.
Y con esto enlazo con otra de las sandeces zapateriles: por lo visto, la derrota es digna y bella, y con ello, parece animarnos a que España entera se entregue a los delirios del separatismo catalán y acepte su derrota digna y bella. Sin palabras.
Finalmente, la opinión de Zapatero sobre el Estatuto de Cataluña es absolutamente desvergonzada. Dice no sentirse culpable de las consecuencias de la sentencia del Tribunal Constitucional y reconoce haber pensado en muchas ocasiones "qué podría haber hecho para que no se iniciara la espiral que nos llevó a 2017".
Pues ya se lo digo yo: no haber abierto el melón de las reformas de los estatutos, una iniciativa política inútil y absurda y carente por completo de apoyo social. Y mucho menos, haber afirmado, como lo hizo, que iba a aceptar incondicionalmente la propuesta de Estatuto que saliera del Parlamento de Cataluña.
Este hombre fue una desgracia para España y está completamente desacreditado. Y se puede comprender que él no se dé cuenta: no tiene la inteligencia o el talento necesarios para percatarse. Pero, al menos, podría permanecer callado y no incrementar los motivos para su descrédito.



