lunes, 21 de noviembre de 2022

CORREOS, ¡QUÉ DESASTRE!


Hace unos días me compré unos zapatos en la página web de una conocida marca de calzado deportivo. Esta marca utiliza para sus envíos la empresa pública de Correos y me ofrecía entregarme la compra en unos casilleros electrónicos que Correos tiene distribuidos en numerosas ubicaciones. Yo elegí los que se encuentran en un supermercado cerca de casa. Recogí los zapatos cuando estaban disponibles y, como no eran de mi agrado, el día siguiente, sábado, contacté con el proveedor para comunicarle mi intención de devolverlos. El proveedor me facilitó una etiqueta de devolución y me indicó el modo de operar, que consistía en depositar la caja con el producto a devolver en los mismos casilleros de Correos, de modo que me dirigí al supermercado.
 

La primera dificultad que encontré fue que la etiqueta tenía dos códigos de barras diferentes, uno se llama “Paq retorno” y el otro “Return label”. La máquina solo identificó uno de ellos y, sorprendentemente, me preguntó qué clase de cosa quería devolver. Digo sorprendentemente, porque, si la máquina identificó el código de mi etiqueta, debería saber de qué devolución se trataba, pero bueno. Como ofrecía varias opciones y una en concreto era zapatos, elegí zapatos. A continuación, de los diversos casilleros de diferentes tamaños que allí había se abrió uno en el que de ninguna manera cabía la caja de mis zapatos, de modo que tuve que abortar la operación, cerrando el casillero abierto, tal y como me indicó la maquinita que debía hacer y empecé de nuevo el proceso. Esta vez me proponía decirle a la máquina que quería devolver una maleta, que era otra de las opciones que recordaba, en vez de unos zapatos. Pero no hubo caso. La pantallita del casillero, después de reconocer el código de devolución, me informó de que era imposible realizarla en ese momento y que volviera a intentarlo pasados unos minutos. Repetí el intento en varias ocasiones durante los siguientes 30 minutos, sin éxito alguno. Antes de abandonar el supermercado, llamé al teléfono de asistencia que ofrecían en la pantalla y toda la asistencia que recibí fue la información de que durante el fin de semana no hay asistencia y que probara a llamar de nuevo el lunes.
El lunes a las 8 y media de la mañana llamé al teléfono de asistencia de Correos y tuve que esperar 10 minutos para que me atendieran porque, ya sabes, “todos nuestros operadores están ocupados”. Cuando logré hablar con una persona, toda la asistencia que me ofreció consistió en informarme de que el producto por cuya devolución yo me interesaba ya había sido entregado a su destinatario. Es decir, a mí mismo. La operadora no encontraba ni rastro de mi petición de devolución (recuerda que ya me habían facilitado la etiqueta de devolución), ni de mi intento infructuoso de entrega del producto para devolverlo. Le ofrecí leerle los 2 códigos que aparecían en la etiqueta. Empecé por uno y me dijo que ese no podía ser, porque tenía que empezar por L. Le leí el código de 16 dígitos que empezaba por L y, cuando terminé, la chica me dijo que tampoco podía ser ese, porque era demasiado corto. ¿Qué hago, entonces?, le pregunté. Y se hizo el silencio. La operadora no sabía cómo ayudarme, así que me despedí y colgué.
Horas más tarde decidí dirigirme a una oficina de Correos, para ver si con una persona de carne y hueso podía resolver el asunto, aunque ya me temía lo peor. Cuando llegué a la oficina me encontré una cola considerable, que no avanzó nada en 10 minutos, sin que nadie por allí supiera el motivo. De modo que me dirigí a la ventanilla, donde me informaron de que el sistema informático de Correos se había “caído” y que por eso estaban parados. Me marché nuevamente frustrado y volví a casa pensando ya en quién podría aprovechar unos zapatos que a mí me quedaban estrechos. Pero antes volví, de nuevo, al supermercado, para comprobar si el problema del sábado se había arreglado, pero la máquina me dio el mismo mensaje: “vuelva a intentarlo pasados unos minutos”. No perdí ni un minuto más en ello y abandoné toda esperanza de devolver los zapatos.
Este episodio me ha traído a la memoria otros del pasado que involucran al servicio de Correos. Durante años, en la localidad en la que vivo, el reparto de la correspondencia se producía solo uno o dos días a la semana y en vacaciones de Navidad, Semana Santa y verano podíamos pasar dos o tres semanas sin correo. Por aquel tiempo, no fue raro recibir invitaciones a eventos cuando ya se habían celebrado y otros trastornos. Tampoco se me ha olvidado un penoso incidente cuya explicación no llegamos a conocer. Fuimos a enviarle un paquete a nuestra hija que residió un año entero en el extranjero, por razón de estudios. El paquete contenía fundamentalmente ropa y algunos accesorios, todo lo cual empaquetamos en la oficina de Correos, en presencia de los empleados, en una de las cajas de embalaje que vende la propia compañía. En la parte superior del paquete colocamos un bolso de cierto valor. Pues bien, cuando el paquete llegó a su destino, el bolso había desaparecido. Fuimos a contarlo a la oficina y los empleados se limitaron a culpar al país de destino, sin ofrecernos ninguna solución.
El escritor Javier Marías, recientemente fallecido, contó en sus columnas periodísticas en varias ocasiones los problemas que tuvo con el mal funcionamiento del servicio de Correos. Marías también contó que, como probable venganza por sus críticas, en varias ocasiones Correos había extraviado paquetes que le tenían a él como destinatario o remitente.
Con estos antecedentes, pienso ahora, el verdadero desastre de funcionamiento del actual sistema de paquetería de Correos adquiere todo el sentido.
Tengo ya muchos trienios como empleado del sector público. Demasiados. Y siempre había pensado que si el sector privado tenía algo que enseñar en materia de gestión de servicios- lo que para mí no era evidente por sí mismo - el sector público no debía ser sustituido, sino obligado a aprenderlo.
Cuando contemplo la experiencia que te acabo de contar (y otras parecidas) y la comparo con la eficacia con la que compañías como Amazon gestionan entregas y devoluciones del comercio electrónico, esa duradera convicción mía se resquebraja. Y bien que lo siento.

sábado, 21 de mayo de 2022

"LA VIOLENCIA DOMÉSTICA NO ES RESULTADO DEL PATRIARCADO"

Esta es la tesis de Limor Gottlieb, una investigadora del Centro para la Cultura y la Evolución de la Universidad Brunel de Londres. Sostiene en un artículo publicado en la revista online Guillette (https://quillette.com/2022/05/21/why-the-depp-heard-case-should-change-the-gender-paradigm-in-domestic-abuse/), entre otras cosas, que "Las investigaciones concluyen constantemente que las mujeres en las relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra sus parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres."



Quillette


La violencia doméstica no es el resultado del patriarcado

Las investigaciones concluyen constantemente que las mujeres en relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra sus parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres.

Limor Gottlieb

21 de mayo de 2022 6 min de lectura


Domestic Violence Is Not the Result of Patriarchy

La actriz estadounidense Amber Heard durante el juicio por difamación de 50 millones de dólares estadounidenses Depp vs Heard en el Tribunal del Condado de Fairfax, Virginia, el 28 de abril de 2022. (Foto de Michael Reynolds vía Getty Images).


Más abajo puedes encontrar una traducción casera al castellano del artículo y de algunos comentarios al mismo publicados en Internet, contrarios a las tesis de la autora.

NOTA: La revista QUILLETTE dice de sí misma en su página web lo siguiente: "Quillette es una revista en línea con sede en Australia que se centra en el análisis y los comentarios culturales de gran formato. Somos políticamente apartidistas, pero confiamos en la razón, la ciencia y el humanismo como nuestros valores rectores."

TRADUCCIÓN:

"QUILLETTE

La violencia doméstica no es el resultado del patriarcado

Limor Gottlieb

21 de mayo de 2022
6 min de lectura

Como es conocido, Johnny Depp ha demandado a su exesposa Amber Heard por un artículo de opinión que escribió en el Washington Post en 2018, en el que afirmó ser víctima de abuso doméstico. La batalla legal ha llegado a los tribunales de Virginia, EE. UU., y las audiencias se transmiten en directo. El juicio por difamación presenta dolorosas acusaciones de abuso doméstico en las que Depp tiene varias grabaciones de audio de Heard, admitiendo haberle dado una paliza y haberle amenazado: "Díselo al mundo, Johnny. Yo, Johnny Depp, un hombre, también soy víctima de violencia doméstica, y veremos cuántas personas te creen o se ponen de tu lado".
Como investigadora de doctorado en psicología y relaciones, que actualmente escribo mi tesis sobre el tema de la violencia en la pareja, he estado siguiendo este caso con gran atención y profunda frustración por el doble rasero con el que la sociedad aborda el tema del abuso doméstico. En este artículo sostengo una tesis contraria al paradigma de género respaldado públicamente sobre la violencia doméstica y, en su lugar, ofrezco una perspectiva neutral en cuanto al género desde la psicología, que tiene sus raíces en la evidencia empírica.
La violencia en la pareja (VP) es una cuestión de salud pública mundial y de derechos humanos. Recientemente, el aislamiento social y las medidas de confinamiento debidas a la COVID-19 han exacerbado aún más este problema, ya que ha habido un aumento dramático de los casos de VP en todo el mundo. La VP se refiere a cualquier comportamiento llevado a cabo para infligir daño a las parejas románticas; sin embargo, se asocia comúnmente con la violencia infligida por los hombres. Esta creencia popular se conoce como el "paradigma de género" y se deriva de una visión patriarcal de la violencia doméstica. Desde esta perspectiva, los hombres de las culturas occidentales socializan para dominar a las mujeres e incluso tienen derecho a utilizar la violencia para establecer el poder y el control sobre las mujeres. Sin embargo, la investigación encuentra constantemente que las mujeres en las relaciones heterosexuales tienden a perpetrar violencia contra las parejas íntimas al menos tan a menudo como los hombres (si no más). Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), uno de cada siete hombres en los Estados Unidos ha sido víctima de abuso físico por parte de una pareja íntima a lo largo de su vida, y uno de cada 10 hombres ha sufrido violación, violencia física y acoso por parte de una pareja íntima. Datos recientes de la Oficina Nacional de Estadística indican que de cada tres casos de VP reportadas en el Reino Unido, dos víctimas son mujeres y una es hombre. Estas cifras pueden estar incluso altamente subestimadas, teniendo en cuenta que las víctimas masculinas de abuso doméstico tienen menos probabilidades de ver el abuso como un delito y, en general, de no denunciarlo a sus amigos o a la policía.
De hecho, las víctimas masculinas de abuso doméstico a menudo encuentran sospechas o incredulidad y tienen dificultad para encontrar ayuda pública porque los servicios o refugios de abuso doméstico se centran principalmente en las mujeres víctimas. Además, la violencia contra los hombres infligida por mujeres no se toma tan en serio en los tribunales y tiende a considerarse menos grave, a pesar de los datos que sugieren que los hombres tienen más probabilidades de resultar heridos físicamente por parejas íntimas femeninas. Además de las lesiones físicas, los hombres víctimas de VP también sufren consecuencias psicológicas, como síntomas de estrés postraumático.
En consecuencia, la opinión de que todos los actos de violencia doméstica son el resultado del patriarcado por sí solo no solo es engañosa, sino también peligrosa porque: a) ignora a las víctimas masculinas, y b) no explica la violencia infligida por las mujeres a las parejas íntimas masculinas. Por lo tanto, es hora de una revisión importante de nuestro pensamiento, y es hora de reemplazar el paradigma de género del abuso doméstico con una perspectiva científicamente sólida sobre el tema, que esté arraigada en los hechos, no en la ideología.
Así que, si no es el patriarcado, ¿qué es lo que objetivamente conduce a la VP?
La visión patriarcal de la VP ha sido desacreditada durante mucho tiempo por un enorme volumen de evidencia empírica que sugiere que hay factores biológicos y psicológicos que colocan a las personas (tanto hombres como mujeres) en un mayor riesgo de perpetración de VP. Todos los que viven o han vivido en una relación saben que el conflicto es inevitable. En todas las relaciones con alta interdependencia (lo que significa que las vidas de las parejas están entrelazadas), se espera que surjan intereses en conflicto ocasionalmente. Esto se conoce como "violencia situacional en la pareja". Cuando los socios no llegan a un acuerdo o no resuelven un problema, pueden surgir frustración, ira e inseguridades y hacer que un conflicto no violento se convierta repentinamente en un conflicto violento. Desde esta perspectiva de interdependencia, la VP puede entenderse como un comportamiento impulsivo que surge cuando las parejas (tanto hombres como mujeres) experimentan incomodidad o amenaza en su relación. De hecho, las personas perpetran violencia contra sus parejas íntimas en unas tasas alarmantes. En EE. UU., una de cada seis parejas experimenta al menos una acción de VP cada año. Sin embargo, no todos los hombres y mujeres recurren a la violencia durante el conflicto.
Una gran cantidad de la investigación sugiere que las diferencias individuales en los estilos de apego y la forma en que interactúan en una dinámica de pareja pueden predecir la perpetración de VP por ambos, hombres y mujeres. La teoría del apego explica que nacemos con un sistema de apego innato, que está influenciado por nuestras relaciones de la primera infancia con nuestros cuidadores y puede afectar a la forma en la que nos relacionamos con las parejas románticas. Por ejemplo, las personas con padres que respondieron a sus necesidades y les hicieron sentir seguros tienden a desarrollar un estilo de apego seguro. Las personas con un estilo de apego seguro se sienten seguras en sus relaciones, se sienten cómodas con la intimidad y pueden confiar fácilmente en los demás. Por el contrario, las personas con padres que no respondían a sus necesidades y eran negligentes o inconsistentes en la prestación de atención tienden a desarrollar un estilo de apego inseguro, que se conceptualiza a lo largo de dos modalidades distintas: ansiedad y evitación.
El apego de ansiedad se caracteriza por los intentos de mantener la cercanía al otro miembro de la pareja, como aferrándose a él, y una dependencia excesiva para obtener seguridad y estabilidad. Las personas con un estilo de apego ansioso tienden a ser más sensibles a los signos de rechazo de sus parejas y temen constantemente ser abandonadas. Como resultado, las personas ansiosas pueden utilizar comportamientos de control o coercitivos, a menudo de naturaleza violenta, como medio para acercarse a sus parejas cuando experimentan angustia o se sienten amenazadas en sus relaciones.
El apego de evitación, por otro lado, se caracteriza por el miedo a la intimidad y al acercamiento excesivo al otro miembro de la pareja. Las personas con un estilo de apego evitativo tienden a ser más autosuficientes y tienen miedo de depender de los demás. Las personas evitadoras también son más propensas a ignorar los signos de problemas en sus relaciones y tienden a evadir el conflicto cerrándose o escapando a ellos.
La investigación sobre los estilos de apego y la VP muestra constantemente que las personas con estilos de apego inseguros, específicamente aquellas con un estilo de apego ansioso, tienden a perpetrar más violencia contra las parejas íntimas. Por otro lado, la forma en que los estilos de apego de los socios interactúan en una pareja puede ser especialmente predictiva de la perpetración de VP. Específicamente, emparejar a personas con apegos ansiosos y evitativos puede ser una receta para el desastre. Por ejemplo, mientras que la pareja evitante quiere evadir la intimidad, la pareja ansiosa quiere buscar tranquilidad constante y estar físicamente cerca de su pareja. La pareja evitativa, que se siente incómoda con la intimidad y quiere sentirse independiente, puede percibir a la pareja ansiosa como necesitada y pegajosa. En consecuencia, cuando la pareja evitadora no satisface las necesidades de apego de la pareja ansiosa, esta puede sentirse rechazada y puede recurrir a "comportamientos de protesta" (como la rabieta de un niño) para llegar a sus parejas evitantes.
El emparejamiento de individuos ansiosos y evitadores a menudo se conoce como la trampa ansioso-evitante porque puede atrapar a parejas en un ciclo tóxico de persecución y retirada, empuje y tirón. Por lo tanto, se espera que estas parejas informen de más violencia en sus relaciones. Un estudio en particular mostró que las mujeres ansiosas que están emparejadas con hombres evitadores demuestran patrones de persecución y abstinencia en los que las mujeres exigen más cercanía de la que los hombres podrían tolerar. En consecuencia, los intentos de retirarse del hombre evitador solo agravan las demandas de su pareja ansiosa, lo que podría conducir al uso de la violencia por parte de ambos miembros, cada uno por diferentes razones: ganar cercanía frente a ganar espacio. Además, una ruptura es una píldora difícil de tragar para la persona ansiosamente apegada, porque su pesadilla de ser abandonada por su pareja y perder la relación se ha hecho realidad. Esta puede ser la razón por la que las personas con un estilo de apego ansioso son más propensas a acosar a sus exparejas y a buscar venganza.
Esta perspectiva de género neutral de la violencia doméstica proporciona una comprensión completa y científica del problema, al explicar los mecanismos subyacentes que pueden conducir a la perpetración de la VP. Sin embargo, si bien los estilos de apego ofrecen una justificación sólida de por qué las personas recurren a la violencia, por supuesto, no excusan el abuso. La buena noticia es que los estilos de apego pueden cambiar con el tiempo, y es posible desarrollar una forma más segura de relacionarse con los demás a través del desarrollo personal y la ayuda profesional. Por lo tanto, es necesario seguir desarrollando y hacer accesibles las intervenciones públicas y terapéuticas, tanto para las víctimas como para los perpetradores de violencia doméstica.
La violencia doméstica nunca se detendrá mientras la expliquemos a través de la lente del patriarcado y minimicemos, o ignoremos por completo, los factores biológicos y psicológicos asociados con el abuso doméstico. Al culpar al patriarcado por el abuso doméstico en general y sugerir que todos los hombres están socializados para abusar de las mujeres para obtener poder sobre ellas y, por lo tanto, son los únicos perpetradores de violencia doméstica, ignoramos a las víctimas masculinas de abuso doméstico y las disuadimos de presentarse y hablar.
Por último, la violencia doméstica no debe minimizarse ni justificarse sobre la base de que es mutua.
Al afirmar que todas las mujeres son víctimas de la dominación y represión masculinas y que recurrirán a la violencia solo como medio de legítima defensa, eliminamos toda responsabilidad a las mujeres perpetradoras de abuso doméstico. Como sociedad, debemos tener tolerancia cero con la violencia doméstica, independientemente del sexo o el género del perpetrador.
El tema del abuso doméstico nunca ha sido más importante que en la época del COVID-19 y del #MeToo, y espero que el caso de Johnny Depp contra Amber Heard pueda poner fin al paradigma de género en la violencia doméstica y provocar un viento necesario de cambio social al remodelar la conversación que estamos teniendo actualmente sobre el abuso doméstico a una que empodere tanto a las mujeres como a los hombres víctimas de abuso."
COMENTARIOS:
1. Delenda_Est
"Si bien carece de sentido descuidar la realidad de que las mujeres a veces realizan abusos de diversos tipos contra sus parejas en relaciones heterosexuales, ciertamente desafía el sentido común sugerir que las mujeres son delincuentes con igualdad de oportunidades a este respecto. Una vez más, ¿dónde están los refugios para hombres que han sufrido abusos? La agresión es alimentada por la testosterona; la testosterona también es la hormona clave en el dimorfismo sexual que hace que la agresión masculina sea mucho más consecuente físicamente que la agresión femenina.
El papel que desempeña el Patriarcado en todo esto es multinivel: el patriarcado se basa después de todo en patrones de vida establecidos que aíslan físicamente a las mujeres en hogares privados (el aislamiento social de las mujeres entre sí es un factor clave en la dinámica del Patriarcado); el Patriarcado coloca la propiedad privada del hogar en el centro de la vida económica, y hace que el control de las mujeres por parte de los hombres sea de importancia crítica; la fuerza muscular es uno de los factores más importantes de producción en el Patriarcado premoderno, y en tales contextos de muy baja productividad económica, la fisonomía masculina esculpida por testosterona le da al hombre promedio un Ventaja indiscutible cuando se trata de la dominación física de mujeres aisladas (especialmente si esas mujeres también tienen hijos cuyo bienestar les preocupa). En efecto, el patriarcado convierte a las mujeres en propiedad, con derechos muy limitados; a lo largo de los largos siglos anteriores a la Modernidad, el Patriarcado normalizó la violencia masculina contra sus parejas, incluida la violación marital. El patriarcado invariablemente facilitó que los hombres se divorciaran, vendiendo a su esposa e hijos como esclavos si era necesario.
Toda esta charla sobre los estilos de apego que rigen las relaciones importa poco en un contexto premoderno, donde las personas tenían una voluntad limitada en el matrimonio, por lo que con quién terminaste no estaría significativamente influenciado por la dinámica de la personalidad. Todas estas sutilezas solo entran en juego cuando se llega al período contemporáneo, con la Industrialización.
Podemos decir que la capacidad de las mujeres para abusar de sus parejas en los tiempos modernos ha aumentado marginalmente, pero la sociedad del Patriarcado dominada por los hombres ha tenido más que suficiente inercia acumulada en los tiempos premodernos, para trasladarse sólidamente a lo moderno; y solo en el Occidente próspero, las mujeres tienen suficiente poder social, político y económico, para darle la vuelta a la tortilla y abusar de los hombres (tal abuso, en contraste con la violencia doméstica masculina, es abrumadoramente abuso emocional). No es de extrañar que el tema de la (presunta) VP femenina se vea resaltada por el espectáculo de individuos con un estatus social muy alto que pertenecen a la sociedad occidental más próspera.
Es seguro que hay un abuso episódico y oportunista de los hombres por parte de las mujeres en las relaciones heterosexuales; pero no existe un apoyo sistémico o histórico-institucional de dicha violencia (ninguna misoginia sistémica), como los hombres disfrutan sobre las mujeres. Es tonto y peligroso engañarnos a nosotros mismos de otra manera."
2. Obamawasafool
"La mayoría de las personas que conozco que han sufrido abusos fueron golpeadas, humilladas y abusadas sistemáticamente por sus madres."
3. avatar22
"El "Patriarcado" podría ser la explicación preferida en las facultades de Estudios de Género, pero en el mundo real la mayoría de la gente simplemente explicaría que los hombres son categóricamente más fuertes que las mujeres y tienen muchas más probabilidades de herir o matar gravemente a sus parejas íntimas que al revés. Esto es en virtud de su capacidad física, no de alguna creencia en el poder del "patriarcado".
El hecho es que si fuera un tipo violento podría romper a mi esposa como una ramita, y no soy un hombre excepcionalmente poderoso y ella no es una mujer excepcionalmente débil. La disparidad de fuerza es enorme incluso entre las parejas medias. Claro que podría herirme o matarme si realmente quisiera, atacándome con un cuchillo de cocina mientras estoy durmiendo. Pero a menos que fuera una psicópata completa, es bastante improbable que pudiera herirme gravemente sin mucho más esfuerzo del que yo necesitaría para lograr lo mismo. No es necesario ser científico para entender esta realidad de sentido común.
No estoy diciendo que las mujeres nunca puedan abusar de los hombres, pero es ridículo que la autora ignore a este elefante en la habitación. No es diferente a afirmar que todos los perros pueden ser violentos mientras ignoran la gran diferencia de poder entre, por ejemplo, un pitbull y un caniche de juguete.
Las mujeres que son violentas tienen que ser más violentas, más agresivas, más desquiciadas para hacer el mismo daño a sus parejas. Esa es solo la realidad física del dimorfismo sexual."

FUNDAMENTOS CONTEMPORÁNEOS DE LA MONARQUÍA

 Félix Ovejero ha publicado en su muro de Facebook un excelente texto sobre los fundamentos contemporáneos de la Monarquía, como forma de Estado.

Lo puedes leer aquí:https://www.facebook.com/784688325/posts/10159915147518326/?d=n

Yo, por mi parte, he publicado en el muro de Ovejero este comentario sobre el artículo y las opiniones de algunos comentaristas:

"Excelente texto, Sr. Ovejero. Digno de su calidad como señero intelectual de la nación, en el mejor sentido de la palabra intelectual.

Comparto la paradoja que expresa otro de los comentaristas de su artículo, relativa a la aparente irracionalidad del carácter hereditario de la forma de Estado. Pero eso está relacionado con el propio carácter irracional del poder político, hereditario o no, en una sociedad: ¿por qué gobiernan unos y los demás obedecemos?; ¿por qué la tenencia del poder rodea a su poseedor de un aura, de un carisma que está más allá de las potestades que le confiere la Ley?
En ese sentido, en mi opinión, la Monarquía, en España ofrece una serie de ventajas, relacionadas con nuestra propia idiosincrasia.
En primer lugar y creo que más importante, constituye al Rey en prácticamente la única instancia institucional del Estado de carácter genuinamente neutral. En una nación que tan frecuentemente cae en el partidismo, cuando no en el sectarismo en cualquier ámbito imaginable de la vida pública, nada cuesta imaginar que una Presidencia de la Republica, aunque con poderes limitados, estaría aquejada de los mismos vicios. En su elección y en su propio desenvolvimiento.
En segundo lugar, el carácter hereditario de la jefatura del Estado facilita lo que podríamos llamar la profesionalización del oficio de Jefe del Estado, que es educado, desde su nacimiento, para sus futuras obligaciones. Es evidente que este factor ha dado un resultado excelente en el caso del actual Rey.
Y, finalmente, la Monarquía instituye un claro vínculo del régimen político democrático vigente con la tradición histórica de la nación. En esta época de revisionismo, en la que algunos pretenden que España reniegue, por ejemplo, de su extraordinaria aventura americana, esos mismos renegarán de ese vínculo histórico al que me he referido. Yo, en cambio, pienso que ese revisionismo pasará y que la propia existencia de la Monarquía constitucional, como sucesora de la Monarquía histórica española, coadyuva a fortalecer los vínculos entre los ciudadanos, que se pueden sentir así partícipes de un pasado común, que es una de las razones de nuestra propia existencia como nación.
Esto lo entienden perfectamente los separatismos de toda especie y de ahí su inquina contra la Monarquía. Ahora mismo insultando al Rey Emérito, por una conducta, desde luego nada edificante, pero que aquéllos utilizan, no porque les importe un ápice el prestigio o la fortaleza de la Monarquía o del actual Rey, sino todo lo contrario. Su objetivo es la destrucción de la Monarquía, como paso previo a la destrucción del régimen democrático constitucional."

viernes, 29 de abril de 2022

PARA ´THE WASHINGTON POST’ ESPAÑA ES FRANCOLAND

El influyente diario de la capital norteamericana publicó ayer una entrevista con el Vicepresidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Puigneró, a propósito del presunto espionaje a políticos separatistas, en la que, entre otras preguntas, le formula la que transcribo a continuación, junto con la respuesta del político catalán:

Pregunta: “¿Suscita esto preocupaciones especiales debido a la historia española del autoritarismo y el espionaje interno durante la era franquista [de 1939 a 1975]?”

Respuesta: “El régimen español tiene que pensar a dónde quiere ir en el futuro. ¿Quiere volver a algunas de las prácticas más cercanas a una dictadura? España no es una dictadura, pero está claro que hoy en día no es una democracia plena. Está en sus manos corregir eso y realizar una investigación profunda. No es aceptable en una democracia plena espiar a los políticos de la oposición. Ese es un caso similar al de Watergate".

El periodista podría haberse ido hasta la Guerra de Cuba. O ya puestos, hasta Felipe II, la Inquisición, la expulsión de los judíos… Y no habría desentonado del discurso habitual de los medios anglosajones, lleno de prejuicios antiespañoles o antihispánicos, en general. Este sesgo cognitivo impregna insidiosamente el mainstream intelectual (políticos, periodistas, universidades…) de muchos países occidentales. Pero su aprovechamiento por el separatismo catalán se ve favorecido por una curiosa elusión o reserva mental. El periodista norteamericano se refiere a la historia española de autoritarismo de 1939 a 1975, como si Cataluña no formara parte de la misma. Como si una buena parte de los separatistas de hoy no fueran los herederos de quienes recibían calurosamente a Franco en su visita a Barcelona y se beneficiaron durante decenios de la política económica de la dictadura.

Los gobiernos españoles nunca han hecho gran cosa, si es que han hecho algo, para contrarrestar este antipático fenómeno, tan perjudicial para los intereses nacionales de España. Una de las razones hay que encontrarla, desde luego, en el hecho de que una parte importante las élites intelectuales españolas participan de esta negra visión de nuestra historia. En todo caso, contrapesar la leyenda negra que arrostramos es un empeño que fácilmente conduce a la melancolía.

Otra cosa es la deslealtad hacia España de las élites políticas, especialmente las catalanas, aunque no solo. Es evidente que la libertad de expresión ampara todas las manifestaciones antiespañolas a las que nos tienen acostumbrados. Pero eso no quiere decir que tales conductas no deban merecer determinadas consecuencias políticas. El gobierno y el parlamento españoles no deberían tratar igual a las regiones leales, que a aquellas que votan repetidamente por opciones políticas cuyos dirigentes dedican tiempo e ingentes recursos públicos a denigrar y desprestigiar a España y a los españoles en el extranjero.

En todo caso, los políticos separatistas no están midiendo adecuadamente las consecuencias de una deslealtad tan alevosa, tan infame e ingrata y ejecutada con tan mala fe. Debieran reparar en el resentimiento que están generando en amplias capas de la sociedad española y los efectos que acabará teniendo sobre Cataluña, incluso en caso de independencia. Me atrevería a aconsejarles, como suele decirse, que dejen de desearla tanto, no vaya a ser que la consigan. Si llega ese momento, la opinión pública española exigirá a su gobierno y a su parlamento el establecimiento de unas condiciones para la independencia que pueden hacer inviable la propia Cataluña. Yo sí lo haré, si llega el caso.


jueves, 28 de abril de 2022

CORRUPCIÓN Y MENTIRAS EN LA CÚSPIDE DE CATALUÑA

 


En la sesión plenaria del Parlamento de Cataluña celebrada ayer se produjo un incidente, protagonizado por la Presidente, Laura Borràs, que resulta altamente expresivo del ambiente que se vive en Cataluña y de los modos con los que habitualmente se conduce el separatismo.

La sesión plenaria ha comenzado con la lectura por Borràs de una declaración de la Junta de portavoces, aprobada por mayoría de los grupos separatistas, "de condena del espionaje político que han sufrido varias personas vinculadas con el independentismo".

Tras la lectura de la declaración, el portavoz del grupo de Ciudadanos, Ignacio Martín Blanco, pidió la palabra para afearle a la Presidente su incumplimiento del Reglamento de la cámara, por haber dado lectura a un comunicado que no gozaba de la unanimidad de la Mesa. Borràs privó de la palabra al diputado, cortándole el micrófono y, posteriormente, expulsó de la sala a otro diputado del mismo grupo, que continuaba manifestando su desacuerdo de forma reiterada.

Para justificar su conducta, la Presidente Borràs dio lectura, supuestamente literal, del artículo 166.2 del Reglamento del Parlamento, en el que se define qué es una declaración institucional del Parlamento, de aquellas de las que la Presidencia puede dar lectura pública, por expresar el sentir de la cámara. El susodicho artículo dice lo siguiente:

“2. Se llaman declaraciones del Parlamento de Cataluña las acordadas unánimemente por el presidente y por la Junta de Portavoces.”

La cuestión es que la señora Borràs omitió el término unánimemente, circunstancia cuya ausencia en este caso le habría impedido hacer lo que hizo.

En definitiva, la Presidente separatista del Parlamento se pasa su propia ley por el forro, impide expresarse al portavoz de un grupo que lo denuncia y expulsa a un diputado que le recrimina todo ello y, para colmo, hace una lectura pública mendaz de la norma jurídica incumplida.

Esta señora, la segunda autoridad de Cataluña, tras el Presidente de la Generalidad, es la que está imputada y a punto de ser sometida a juicio por otorgarle a un amigo varios contratos, saltándose la legislación de contratos públicos. Supongo que esta causa de corrupción le habrá permitido pasar a integrar la nómina de los más de 3.000, supuestamente represaliados por España, por su participación en el proceso catalán.

No me quedan ganas de hacer comentario alguno. El nivel de degradación política y moral que Cataluña está exportando al resto de España alcanza ya cotas realmente nauseabundas.

jueves, 21 de abril de 2022

DE QUÉ VA EL CATALANGATE




Todos los medios políticos y periodísticos del separatismo catalán y algunos de sus cómplices del resto de España han salido en tromba estos días acusando al Gobierno español de haber espiado a no menos de 65 líderes separatistas mediante la intervención de sus teléfonos móviles.

La denuncia parte de un informe elaborado por la entidad Citizen Lab, un instituto vinculado a la Universidad de Toronto, que se puede leer aquí: https://citizenlab.ca/2022/04/catalangate-extensive-mercenary-spyware-operation-against-catalans-using-pegasus-candiru/

Posteriormente, la prestigiosa revista norteamericana The New Yorker, se ha hecho eco del informe de Citizen Lab en un extenso artículo, que se puede leer aquí: HowDemocracies Spy on Their Citizens | The New Yorker

Dando por bueno y ya es mucho, que la intervención de los teléfonos haya sido cierta, me he molestado en revisar el contenido de estos documentos, para comprobar las razones que esgrimen para atribuir al Gobierno español el espionaje. Veamos en qué se basan:

El informe de Citizen Lab contiene un apartado concreto en el que expone los motivos de esta atribución. Lo transcribo a continuación:


“ATRIBUCIÓN GUBERNAMENTAL

En este momento, Citizen Lab no atribuye de manera concluyente estas operaciones de piratería a un gobierno en particular, sin embargo, una variedad de evidencias circunstanciales apuntan a un fuerte nexo con una o más entidades dentro del gobierno español, que incluyen:

  • Los objetivos eran de evidente interés para el gobierno español;
  • El momento específico de la focalización coincide con eventos de interés específico para el gobierno español;
  • El uso de contenido cebo en los SMS sugiere el acceso a la información personal de los objetivos, como los números de identificación del gobierno español; y,
  • Supuestamente, el CNI de España ha sido un cliente del Grupo NSO y, presuntamente, el Ministerio del Interior de España posee una capacidad no identificada pero similar.

También consideramos poco probable que un cliente de Pegasus que no sea español emprenda una orientación tan amplia dentro de España, utilizando SMS y, a menudo, haciéndose pasar por las autoridades españolas. Tal operación clandestina de varios años, especialmente contra personas de alto perfil, tiene un alto riesgo de descubrimiento oficial y seguramente conduciría a graves repercusiones diplomáticas y legales para una entidad gubernamental no española.”


Como se puede comprobar, los motivos de la atribución al Gobierno español de los supuestos ataques son por completo inconsistentes. Se basan en conjeturas y suposiciones sin carga probatoria alguna. El documento califica sus hipótesis como “circumstantial evidence”, pero, vaya usted a saber qué significado tiene ese sintagma en la cultura de los autores del informe. Pensando en su trasposición al castellano, me viene a la cabeza el término indicio, tan caro a los jueces de instrucción españoles y que utilizan a diario para empapelar a cualquiera que pasaba por allí.

Si buscamos las razones de la atribución a nuestro gobierno del espionaje en el artículo de The New Yorker los resultados son aun más pobres. El autor ha contactado con un eurodiputado separatista catalán (Solé), que le entregó su teléfono móvil a un presunto experto (Campo) y el examen obtuvo, entre otros, el siguiente resultado:


“Campo identificó una aparente notificación de la agencia de seguridad social del gobierno español que usaba el mismo formato que los enlaces a malware que el Citizen Lab había encontrado en otros teléfonos. «Con este mensaje, tenemos la prueba de que en algún momento fuiste atacado», explicó Campo. Pronto, el teléfono de Solé vibró. «Este teléfono dio positivo», decía la pantalla. Campo le dijo a Solé: «Hay dos infecciones confirmadas», a partir de junio de 2020. «En aquellos días, su dispositivo estaba infectado, tomaron el control de él y estuvieron en él probablemente durante algunas horas. Descargando, escuchando, grabando»”.


Es decir, un mensaje aparentemente enviado por la Seguridad Social española, con el mismo formato que otros encontrados en otros teléfonos y que contenían software espía les ha parecido suficiente para atribuir al Gobierno español la supuesta fechoría.

A estas alturas, mis sospechas de que todo este asunto es un montaje perpetrado por el separatismo catalán, guiado por su irritante victimismo y su obstinado odio antiespañol empezaron a cobrar fuerza, de modo que seguí investigando. Y este es el resultado de mis pesquisas.

Resulta que el dominio de Internet “Catalan Gate”, al parecer, administrado por la entidad separatista Omnium Cultural, fue creado en enero de 2022, es decir, varios meses antes de que apareciera el informe de Citizen Lab, precisamente, con ese mismo título: “Catalangate”. Por otro lado, apenas dos días después de aparecidas las informaciones sobre el presunto espionaje, la misma Omnium Cultural publica en su canal de Youtube un vídeo (https://youtu.be/-LVKeIz8nO4) profesionalmente diseñado y editado, que viene a ser la ilustración videográfica de su campaña de denuncia del espionaje. Vídeo que, lógicamente, fue necesariamente concebido y elaborado semanas antes de la irrupción del escándalo.

Es de sobra conocido que el separatismo catalán cuenta con recursos suficientes, por cierto, procedentes de los impuestos que pagamos todos los españoles, para comprar la voluntad de personas e instituciones a lo largo del mundo y así lo viene haciendo en su constante campaña de desprestigio de España y de diseminación de sus delirios históricos y políticos. Instituciones dependientes de las Naciones Unidas, ONGs transnacionales, premios nóbel y prestigiosos medios de prensa internacionales, como The New York Times, The Guardian y otros, con frecuencia, se han puesto al servicio de los objetivos del separatismo catalán…previo pago de su importe, naturalmente. Para colocar sus monsergas antiespañolas, nuestros catalanes levantiscos vienen jugando, además, con la ventaja que les reportan los prejuicios antihispánicos que tanto abundan por ahí, especialmente en medios anglosajones, que siguen confundiendo a España con Francoland.

En fin, lo expuesto hasta ahora constituye algo más que la famosa “circumstantial evidence” que utilizaba el Informe de Citizen Lab, para concluir que este asunto del Catalangate ha sido una obra de encargo del separatismo catalán.

Pero, por si faltara algo para convencernos, resulta de lo más ilustrativa la introducción del artículo de The New Yorker que transcribo a continuación:

“El parlamento de Cataluña, la comunidad autónoma de España, se encuentra en el borde de la Ciudad Vieja de Barcelona, en los restos de una ciudadela fortificada construida por el rey Felipe V para vigilar a la inquieta población local. La ciudadela fue construida con trabajos forzados de cientos de catalanes, y sus estructuras y jardines restantes son para muchos un recordatorio de la opresión. Hoy en día, la mayoría de los parlamentarios catalanes apoyan la independencia de la región, que el gobierno español ha considerado inconstitucional. En 2017, mientras Cataluña se preparaba para un referéndum sobre la independencia, la policía española arrestó al menos a doce políticos separatistas. El día del referéndum, que recibió el apoyo del noventa por ciento de los votantes, a pesar de la baja participación, las redadas policiales en los colegios electorales hirieron a cientos de civiles. Los líderes del movimiento independentista, algunos de los cuales viven en el exilio en toda Europa, ahora se reúnen en privado y se comunican a través de plataformas de mensajería cifradas.”

Creo que el sesgo del texto exime de todo comentario. Por cierto, el artículo está firmado por Ronan Farrow, el hijo biológico de Woody Allen y de Mia Farrow, que se puso de parte de su madre y de su hermano/a Dylan, en la disputa con el padre de ambos. Yo sé bien de parte de quién estoy en el asunto y la credibilidad que me merece cada parte.

sábado, 12 de marzo de 2022

LA OCULTACIÓN DE LA VISITA DE BUSH A LA EMBAJADA ESPAÑOLA EN WASHINGTON EL 12 DE MARZO DE 2004




Hace años escribí varias entradas en este blog sobre el 11M, la fractura que se produjo en la sociedad española y las teorías conspiranoicas que propagaron ciertos medios, que todavía lo hacen con frecuencia.

Entre los hechos más relevantes que se produjeron aquellos días destaca sobre todos, aparte del propio atentado, por supuesto, la sobreactuación (por decirlo suavemente) del Gobierno del Partido Popular, para hacer creer a los españoles y al mundo que el atentado era obra de la ETA. Con la evidente intención de desviar la atención de la autoría islamista, que tanto le podría perjudicar en las inminentes elecciones del 14 de marzo. Las manifestaciones más relevantes de la sobreactuación del Gobierno que yo conocía hasta ahora fueron las siguientes:


a) La rueda de prensa televisada del Ministro del Interior, Ángel Acebes a las 13h. del 11M. En aquella rueda de prensa llamó "miserables" a quienes pusieran en duda la autoría de la ETA y no aportó ni una sola prueba, a pesar de la insistencia de los periodistas. Y no la aportó porque no la tenía, lógicamente. Ni siquiera acudió a los recursos que se emplean en estos casos: "permítanme que no revele todos los datos de que dispone el Gobierno, para no perjudicar la investigación...", o algo así, que a mi me habría tranquilizado, aunque fuera ingenuamente. Mucha gente de izquierdas bienpensante, entre los que me cuento, estábamos tan conmocionados que, en el fondo, deseábamos íntimamente que hubiera sido la ETA, porque pensábamos que un crimen tan horrendo generaría un movimiento imparable que desembocaría en su desaparición, porque perdería el apoyo social que sigue teniendo en el País Vasco. Algo así como lo que generó el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, pero elevado a la enésima potencia.


b) El Presidente del Gobierno, en una actitud inusual, llamó a los directores de los diarios de tirada nacional para convencerles, para insistirles en que había sido la ETA. Yo guardo el ejemplar de El País del 12 de marzo y todo el periódico (información y opinión) está imbuido de la autoría de la ETA.


c) El Ministerio de Asuntos Exteriores envió una instrucción a todas las embajadas para que extendieran por todo el mundo la autoría de la ETA.


d) La Secretaría de Estado de Comunicación hizo lo propio con los corresponsales de la prensa extranjera en España.


e) El Gobierno presento, presionó y consiguió que se aprobara una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de condena del atentado como obra de la ETA.


f) RTVE alteró su programación para emitir una película basada en atentados de la ETA.


g) El Presidente del Gobierno convocó unilateralmente, sin contar con el resto de fuerzas políticas, una manifestación para el día 12 ó 13, no recuerdo, con el lema “Con la Constitución”, o algo así, lema absolutamente impropio como reacción a un atentado de chalados islamistas. Yo no fui a la manifestación porque ya estaba convencido de que era un acto de propaganda electoral.


h) El Gobierno constituyó un gabinete de crisis para el seguimiento del atentado en el que, por ejemplo, no estaba el Director del CESID y sí estaba, por ejemplo, el Secretario de Estado de Comunicación. ¿Era un gabinete de crisis o un gabinete de propaganda?


En definitiva, el Gobierno no tenía pruebas de la autoría de la ETA y sobreactuó para hacer creer al mundo entero que había sido la ETA. No fue un error inconsciente, desde mi punto de vista.


Las consecuencias de ese error intencionado fueron gravísimas. De un lado, hizo pensar a una parte de la población que su Gobierno utlizaba 200 muertos para asegurarse la victoria electoral, en unos momentos en los que las encuestas ya no les daban unos resultados tan holgados. El Gobierno no buscó la unidad de la nación ante la adversidad, que es lo que habría hecho un gobierno decente. Y, de otro lado, en cierto modo, justificaba o, al menos, relativizaba, la conducta de la oposición.


Se criticó mucho la actitud del PSOE y de la Cadena SER esos días. Pero qué hubiéramos pensado muchos ciudadanos si, después de una victoria arrasadora del PP en unas elecciones celebradas bajo el trauma de un horrible atentado de la ETA, nos enteramos de que no era la ETA y de que el Gobierno nos lo hizo creer sin datos y con una sobreactuación interesada. Yo habría sacado la conclusión de que vivo en un país atrasado, en el que ni la oposición ni los medios de comunicación son capaces de desempeñar el papel que deben jugar en una sociedad libre y democrática.


Estos días, viendo un interesante documental de Netflix sobre el 11M, me enteré de otro hecho que desconocía por completo y que abunda en la misma conducta del Gobierno del PP, tratando de desviar la atención de los ciudadanos de las tesis sobre la autoría islamista de los atentados. Se trata de la visita que realizó aquellos días el Presidente Bush a la Embajada de España en Washington, donde le recibió el entonces embajador Javier Rupérez.


Bush se interesó por el impacto de los atentados en la sociedad española, por la posible repercusión en las elecciones convocadas para dos días después y por las impresiones que el Gobierno español tenía sobre la autoría. 


Respecto a este último asunto, cuenta Rupérez en un libro de memorias*, que le expresó a Bush su convencimiento de que la ETA había perpetrado la matanza. En ese momento, narra el entonces embajador, "me dice que sus servicios le acaban de informar, y piensa ponerse inmediatamente en contacto con José María Aznar para decírselo, que posiblemente sean otros los autores y que no cabe descartar la conexión islamista". "Le miro con algo de incredulidad y lo subraya: 'Sí, es posible que sean islamistas los autores, es lo que dice nuestra gente'" , escribe Rupérez.


El embajador reconoce en el libro que esa afirmación le dejó desconcertado y añade que pudo comprobar más tarde, "hablando con Moncloa" que en el complejo presidencial todavía no tenían esa información. "¿La tenían nuestros servicios de inteligencia?" se pregunta. Tras este encuentro privado Bush hizo una breve declaración pública que recogieron en aquella fecha los medios de comunicación en la que mostró su dolor por lo ocurrido y alabó la firmeza del gobierno español "en contra del terrorismo y de organizaciones terroristas como la ETA" a la que no atribuye los atentados del día anterior.


Casi a la misma hora el Gobierno de España afirmaba en una comparecencia ante la prensa del ministro del Interior, Angel Acebes, que la ETA seguía siendo "la principal línea de investigación" sobre la autoría, aunque sin "desatender" otras vías de investigación pese a que, aseguraba, ninguno de los otros países que colaboran en la investigación tenía "datos fiables" que apuntase a una línea distinta a la de la ETA.


Antes de abandonar la embajada y gracias a la mediación del propio Rupérez, Bush concedió una entrevista a TVE, en la que, a preguntas del periodista Lorenzo Milá, dijo: "No sabemos todavía quién lo hizo y yo no excluiría a nadie. Escucharemos todo tipo de rumores y llevará un cierto tiempo aclarar los hechos. A nosotros nos llevó un tiempo averiguar quién había ordenado los ataques contra Estados Unidos". 


En su libro, Rupérez señala que no cree que la integridad de esa "extraordinaria entrevista" fuera nunca ofrecida por TVE. Recuerda que esa misma tarde le llamó "desesperado" Lorenzo Milá para rogarle que hablara con sus superiores interesándose por la emisión de la misma. "Creo haber conseguido que se emitieran más trozos de los que originariamente estaban previstos, pero esas vacilaciones -¿qué televisión del mundo se negaría a emitir una relativamente larga y sustanciosa entrevista con el presidente de los Estados Unidos?- ponían de relieve el estado de putrefacción que, con los cadáveres de los atentados todavía calientes, conocía el cuerpo político español", escribe el diplomático.


Yo no recordaba en absoluto esta visita de Bush a la embajada española, hecho sobre el que el embajador afirma que es la primera ocasión en la que un presidente visita una embajada extranjera, es decir, un hecho absolutamente singular. Tampoco recuerdo haber visto la entrevista que le hizo a Bush el corresponsal de TVE Lorenzo Milá. He buscado en Google y apenas he encontrado una breve crónica de la visita publicada por el ABC.


Milá dice en el documental que el Gobierno del PP hizo lo posible por ocultar unos hechos de tanta relevancia informativa, porque su conocimiento público habría conducido a la opinión pública española a una asociación de ideas entre Bush y, por tanto, Aznar (recuérdese la famosa foto de Las Azores), la guerra de Iraq y el atentado de Atocha.


Es evidente que este ninguneo oficial de la visita de Bush a la embajada española y de su entrevista a TVE, como reconocen sus principales protagonistas españoles, se inscribió en la estrategia del Gobierno del PP de ocultar a la sociedad española que lo más probable es que el atentado fuera obra de islamistas y de forzar la improbada autoría de la ETA, que tanto creía que le beneficiaría en las inminentes elecciones.

 

* “Memoria de Washington. Embajador de España en la capital del Imperio”, está prologado por José María Aznar, quien presentó la obra el día 24 de febrero de 2011 en Madrid.

 

domingo, 10 de octubre de 2021

ZAPATERO, UN ERROR EN SÍ MISMO

Zapatero anda de gira de propaganda de su libro sobre Borges (¿!). Zapatero a tus zapatos, dan ganas de espetarle.

En el enlace que inserto más abajo está la crónica de su acto en Barcelona, donde nos ha regalado varías perlas de su inane y, por momentos, irresponsable, pensamiento.

Hablando del problema catalán ha afirmado que el diálogo es un fin en sí mismo. Esta es una de las grandes falacias contemporáneas. Hay que dialogar con todos y sobre todo. ¡Pero qué tontería es esta! Yo dialogo con mis amigos, con mi familia, por el mero placer de la charla. Pero, en política se dialoga para algo, en general, para llegar a acuerdos, y no se puede dialogar sobre todo ni con todos. Y menos, cuando al decir diálogo, se quiere decir negociación. En especial, no cabe diálogo ni negociación alguna que tenga por objetivo destruir la nación ni nuestro marco constitucional de convivencia, que no otra cosa persiguen los nacionalismos separatistas.

Y con esto enlazo con otra de las sandeces zapateriles: por lo visto, la derrota es digna y bella, y con ello, parece animarnos a que España entera se entregue a los delirios del separatismo catalán y acepte su derrota digna y bella. Sin palabras.

Finalmente, la opinión de Zapatero sobre el Estatuto de Cataluña es absolutamente desvergonzada. Dice no sentirse culpable de las consecuencias de la sentencia del Tribunal Constitucional y reconoce haber pensado en muchas ocasiones "qué podría haber hecho para que no se iniciara la espiral que nos llevó a 2017".

Pues ya se lo digo yo: no haber abierto el melón de las reformas de los estatutos, una iniciativa política inútil y absurda y carente por completo de apoyo social. Y mucho menos, haber afirmado, como lo hizo, que iba a aceptar incondicionalmente la propuesta de Estatuto que saliera del Parlamento de Cataluña.

Este hombre fue una desgracia para España y está completamente desacreditado. Y se puede comprender que él no se dé cuenta: no tiene la inteligencia o el talento necesarios para percatarse. Pero, al menos, podría permanecer callado y no incrementar los motivos para su descrédito.

https://www.elnacional.cat/es/politica/zapatero-triste-destino-confrontacion-infinita_654632_102.html